Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
in ten tar solu cio n ar las dificultad es d e abastecim ien to d e la isla. Por desdicha. B crard i m u rió en diciem b re d c 1495 -probable m en te d c la peste. R ara vez las desgracias vien en solas. Su p rim er d espach o postum o de cin co naves, que zarp ó p o r fin de Sevilla en en ero d e 1496, acabó tam bién d e m anera desastrada: 1111 tem poral a rro jó la arm ad d ia con tra la costa del Estrecho d e G ibraltar. Poco se pudo salvar del naufragio, que d ejo en la ruin a a la viuda del florentino. En cu an to a V espucio, 110 se sabe si fue o no en esa Ilota; lo cierto es que se qu ed ó sin trab ajo y sin d in ero . El n egocio y la com p añ ía com ercial habían quebrado d efin itivam en te X. Pese a todos los esfu erzos q u e h icieron tan to el A lm iran te co m o los factores de la C o ro n a p o r en viar v ituallas a la E spañ ola desd e Sevilla, el h am b re d c los co lo n os 110 se vio saciada jam ás. La situación se agravó en la h am bruna gen eral d e I 4 9 S. U 11 destacam en to en viad o a recon ocer la o tra p a rte d e la isla estu vo d ieciséis días sin com er salvo frutas y yerbas... En la Isabela 110 había d e n uestros m anten im ien tos salvo para los en ferm o s y o tra poca de g e n te -."'1 Y asi. los colo nos acabaron fallecien d o 110 d e a c io n e s, sin o de in anición. En un p rin cip io la falta de alim en to sc su p lió con la ca rn e d c los an im ales del N u e v o M undo: asi d esapareciero n los -go zq u es que n o ladraban, las hutías, los quemís. los mohuy. los caris: des pues les tocó el tu rn o d e ser com id o s a los p e rro s traídos do España. C u an d o las p ro vision es llevadas d e España com en zaron a escasear. C o ló n alab ó m ucho la calid ad d e los víveres indígenas: lo s ajes y la yuca, -las raíces de q u e hacen el pan : el m aíz. m an ten im ien to p recio sísim o -, y el m aní, fru ta que d ebajo d c la tie rra nace pero los cristian o s estaban acostum brados a o tro tipo de m anjares. Y, d c esta m anera, se caían los h om b res m uertos de h am bre e n aquella ciudad [según atestiguó R o d rigo M an zorro en 15 0 0 . - en la Isabela m urieron m ás d e cin cu en ta h om b res de h am bre -]:1" ’ y en la fo rtaleza q u e es dicha d e San to Tom as... se le m urió la m itad d e la gente. El h edo r era m uy gran de y pestífero: las dolen cias que acudieron sobre os cristian os fueron m uchas, allen de del h am b re-.1" 1 Es im p o sib le casar esta situación m acabra con la idílica situació n que escrib ió C o ló n el 15 d e o ctu b re d e 149 $. acusan d o co m o siem p re d e las m alas n oticias a los españoles: N o recib en la m ala ida d e los m an ten im ien to s ni d e la tem plan za d e la tierra, p o rq u e ya es pasada la fortu n a, y vivim os larg am en te-."” No. Lo único que qu erían los co lo n os era volver. C u e n ta Las C asas q u e 110 se juraba o tro ju ram en to sin o: “A si D io s m e lleve a astilla' - " M N o es d e extrañar, en con secuen cia, que la Isabela, proyectada p o r C o lo n com o la ciudad ideal, situada en l m ejo r d e los lugares posibles, tuviese un a d uración efím era. Segú n tod os los cron istas, ya se había despob lado en 15 0 0 El aban don o progresivo hubo d e efectu arse en tre unas fechas que corren en tre el lo d e m arzo de 149 6 (día d e la salida de o ló n hacia España d esd e su puerto) y el 51 de agosto d e 1498. lech a de la llegada del A lm iran te a San to D o m in go en su ercer viaje a las Indias, cu an d o ya se había ab an d o n ad o d efin itivam en te el puerto d e la Isabela. A si pues, la vida de la ciudad u ró apenas cin co años: d esde finales de 14 9 ? a m ediados de 14 9 8 M Ian terrib les fueron las tribu lacion es q u e su friero n los rim eros co lo n os qu e. una vez abandonada, la ciudad se co n virtió e n un lugar m aldito, p o b lad o ún icam ente d e fan tasm ales spectros. Y se cu en ta q u e 1111 día un españ o l, pasean d o p o r las ruinas, vio ven ir do s filas d e hom bres, -que parecían gen te oble v del palacio, b ien vestidos, ceñ idas sus espadas y rebozados con tocas d e cam in o : los d escon ocid os vian dan tes, al ser aludados, guard aron silen cio v se qu itaro n el som brero, q u ed an do descabezados; y luego d esap areciero n -.1"" E11 la prim era iudad eu ropea del N uevo M un d o so lo habitaban ya los espíritus. Pero para C o ló n la m ortan dad incesante 110 im portaba, abida co n sid eració n del altísim o fin que se pretendía: ¿110 h abían con qu istado los R eyes d e Portugal la costa d e G u in ea, un que fuera a costa d e m andar al sepu lcro la m itad d c la población lusa? N in gun a cosa dejaran V uestras A ltezas de m ayor em oria que la em p resa d e las Indias, co n clu yó el A lm iran te en 14 9 8 . com o si llen ar d e m uertos el ce m en terio fuera el recio justo a pagar p o r tal hazaña"'8 M LA P R IME RA PESQUI SA : J UAN AGUADO . 1495 LAS N O T IC IA S Q U E B O IL Y M A R G A R IT dieron en la C o rte a finales de 1494 apesadum braron profundam ente a los Reyes que. en carta a don Juan d e Eonseca del 17 de febrero de 1495. se plantearon la necesidad d e env iar a alguna persona principal para controlar al A lm irante:""'en un prin cipióse pensó en el com endador D iego Carrillo. N o era para m enos. El coste de las Ilidias había sido hasta entonces muy cuantioso; a cam bio del sacrificio en hom bres y dinero, ¿dónde estaba el oro de O fir y dónde las esperadas conversiones d e los idólatras? M Por su parte, alarm ado tam bién el ante el peligroso vuelo que tom aban los rum ores '"Textos, doc \ iv (p.?i8) "‘:7¿\VRb\ doc. X IV (p.? 22 ) '"'Pesquisa, fol isvto. '"‘Asi describió la terrible situación un cronista tan bien enterado com o G onzalo Fernández de Oviedo. IUnoria. 11 i } (HAT 117. p 48 b) '"'Textos, doc. \ iv (p?2fc) 1 Historia l 10 8 (p .297 b). 149 (p.J 9 $ b) " 'Bartolom é de las Casas. Historia. 1 92 (BA/. 9 S. pp.264-í>$). “"Textos, doc. x x x (p.400). “"Col. Doc.. mini. “ IS (ll. p.~is) IIS T O R I M il N I RAI. I'l I 14 I IU O D O M I N U A N O 18 5 .-y *
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