Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

d e dividir en tres cuerpos.'4" para desplegarse sin duda p o r los tres puntos cardinales:'4' M argará, al m ando d e una de esas unidades, habría de internarse hacia el m ediodía a partir de Yam ahuix. don de el cam ino com enzaba a ser intransitable para los caballos:14* Pedro, un sobrin o de Juan de l ujan, com o sabem os por una noticia posterior.14,1 fue hacia el este, hallando la provincia de Fevti: ig llorarnos que capitán se dirigió al oeste. El prim er objetivo asignado a M argará era la captura de Caonabo. el jefe m ás osado y aguerrido d e aquella parte y el presunto culpable d e la m atanza d e La N avidad. Las instrucciones que dio el A lm irante a m asón Pedro para apresar al cacique dem uestran m as ingenio que escrúpulos: a C aonabo había que m andarle sucesivas em bajadas basta que se confiase \ 110 recelase ningún mal: entonces era el m om ento de prenderlo a él y a sus herm anos con 1111 ardid: poniéndole una cam isa, un capuz, tina toca y ciñéndole con un cinturón, d e m odo que no pudiese m overse1” ' X Io d o parecía encarrilado. Pero el Alm irante era nial conocedor de! corazón I11 imano. -Su rápida destitución indigno a M argan t que. lejos d e cum plir las órdenes reci­ bidas. se retiró con la tropa a la Vega R ea l1” él. en ferm o y fam élico com o estaba, no se hallaba en condiciones físicas de an d ar a pie por las breñas y roquedales del C ibao. tal com o le pedía el virrey.1” Fue com prensible su reacción: pero, no m enos lógicam ente, entre M argarit y los herm anos C olón (Bartolom é y D iego) y sus partidarios hubieron de cruzarse entonces algunas palabras duras: a eso lo llam ó Las C asas desgraciarse con los dol C on sejo .151 a quienes el catalán trató de red ucirá su obediencia, al decir d e I tornando C olon.'” N o le faltaba un punto de razón: en definitiva, el A lm irante le había dado en la instrucción los m ism os poderes que él tenía com o virrey y capitán general. T ras la m archa a España dol antiguo alcaide se dispersaron sus hom bres que. sueltos por la isla y libres de control, asaltaron los poblados indígenas com etiendo toda clase d e tropelías: eso al m enos dijeron los C o ló n M El excesivo castigo im puesto a los ladrones p o r O jeda y eso que 110 les cortó la nariz, com o rezaban las ordenanzas del A lm irante la liiimi Ilación infligida al cacique y los presuntos desm anes d e la soldadesca de M argarit fueron la « .**.•£»« causa de que Guariguatia, cacique de la Vega Real, ordenase m atar a diez cristianos y prender fuego a una cabana d e paja que hacía las veces de hospital. A sim ism o recibieron la m uerte ' ’ C ^ f 12 3 c í< 1+94 «Sofon otros seis o siete cristianos q u e andaban desperdigados, '* La represión fue trem enda. Los cas- « «•» — • U rellanos se juram entaron a que. p o rcada cristiano que matasen los indios, hubiesen los cris , ... , r , * . r (i? c a í, vvSfaba "be « a c u le sin cu e n to » . tumos de m atar cien indios . A si fue: aunque el cacique pudo escapar, sus subditos fueron X , c** , , i - i 1 1 1 , i-x 1 r en cancos v fa fsa s c f íio (ja - hechos prisioneros y reducidos a la esclavitud: según Uunco. v m as de i.o o o personas fueron ° I l i l i J I r c I J I «Hiavoidue ^ é€ io »t rdespuéscf c o n c e n tr a d a s e n la Isa b e la p a ra s e r e n v ia d a s a L sp a n a . L s fá c il d e im a g in a r la im p r e s ió n q u e , ° ^ , , , , . , , . . . , . , , . U o ícf< r" 5 ío(cfQ j\W sc,Ju..1_X U s c a u s o la n u n c a v is ta c r u e ld a d e n t r e la p o b la c ió n in d íg e n a : in c lu s o e l p a c a to C m a c a n a g a n \ n io s . <^*sas) v cf jD c& c, fiantfucv olio tr o s u d is g u s to , m a s p o r p e r s o n a in t e r p u e s t a , p o r si a c a s o ffl U r g ía h a c e r u n a d e m o s t r a c ió n , ' 1 1 1 1 pucifo, que fmnfciCM ytzip «attvabic», v de-fuerza antes d e que se produjera una insurrección de los indígenas. C olón, aún 110 repuesto „ 1 1 ' c 1 e l 16 i c M M tro ifto s y w io sm c u m m o íu - del todo d e su m odorra pestilencial -. pero flanqueado por su herm ano Bartolom é y el caci cinco fc^u.is f>ot cf 2 hfi.it, que Guacanagarix. traidor de su patria se puso en cam ino hacia el C ib ao el 24 de m arzo ■^¿stcgaf ¡ p4os mtru, «m aj.t r c de 1493. al frente d e 2 0 0 peones y 2 0 jinetes provistos de toda suerte de arm as, am én d e 2 0 cuíictta íc « s ía afta ■lebreles d e presa que luego, en soltándolos o diciéndolcs lóm alo', en una hora hacían cada ,. CSpCS„, c„ Cuvos límites, fíjanos, se uno a cien indios pedazos En la Vega Real se le unió el cacique G uarionex. en cuya tierra. tiSisa&m unas montañas aftísimas, al pie de C ib a o -. se levanto de tapia y alm enada" la fortaleza de Santa M aría d e la Concepción, jjasta tttgo* a un tuga* (^áma$uij) en con tina fuente en el patio, com o en prueba definitiva d e la voluntad de perm anencia d e los c f tjuc fos c a € a ffcs no pudieron i i m as españoles en la isla. Después se procedió a explorar la tierra y a im poner una capitación a los a d efan te po* fa ^ ta g v síd a d d c f suefo. textos, doc M (p.279) uT .n dirección a los cuatro puntos cardinales, según Pedro M ártir (i 3. 2 [GrrMS. p<»s]) - com an los cuatro ríos de la Vega Real, com o trasunto de los del Paraíso. " ' Textos, doc x (p.272). ' '“Textos, doc. x 1 (p 284). Ll nom bre Pero e n doc. XI11 (p 289) Q uiza fuera esta parí ida la que se vio obligada a com er durante 1 6 días frutas y yerbas para sustentarse (doc X iv [p 318|) " Las instrucciones a Marga riten Textos, doc. x (pp 269 ) siguientes) 'Sobre la actuación de Margarit solo tenemos la documentación adversa: I I Colon (/ listoríe. 6 0 |p 19 y siguientes]) \ I as Clasas (I listona, 1 10 0 |pp 278 y siguientes]). ‘“ Mas tarde afirm o C olón que había dicho a Margarit que se partiese de aquella tierra y que no la dejase consumida: pero callo que lo había reem plazado en la alcaidía por O jeda (Textos, doc. x iv (p.321]). 111 Bartolom é d e las Casas, I listona 1 10 0 (p.279 b) "Historie. 60 (l. p.20) 1 ;iLn efecto, en la instrucciói 1.1 Margarit «'olón dio orden de cortar narices y orejas a los indígenas que com etieran algún robo, porque son m iem bros que no podrán es condei • (Textos, doc X |p 27 o |). Y esa justicia se hizo en el pobre I uquitas por haber sustraído una fanega o m edia d e trigo (Pesquisa, fol. iqr) ' 11 C olon / listone 60 (ll. p.21). I as «.'asas. Historia. I 10 0 (p.280) L ita divergencia, y no chica, hay entre los dos textos: según 11 Colon, se castigó a seis o siete caciques que habían hecho daño a los cristianos: según Las Casas, fueron m uertos seis o siete españoles. Parece mas verosímil la prim era versión, pero 110 se puede tom ar una deci sión definitiva. '‘ Bartolom é de las Casas. Historia. I 102 (p 283 b) '"Curia. 2 0 (Cariiis. p.257). 1(1A si lo llam a Las Casas. Historia. 1 102 (p.283 a). " " ibiJettt . 11 10 4 ( p.289). ""IV una de sus almenas lúe ahorcado Adrián de Mújica. según declaro luán Valles (Pesquisa, lol l“ r) IIIMORIA tilM K.\L l>l.l PL I bLOPOM IM v \NO 189 ¿rS

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