Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

recom pensa, prom etió d ar un bacín de latón al cacique y un hoja de latón a los dem ás: aparen tem en te mi regalo, en realidad una señal de pago para ser llevada al cuello. El 15 d e octubre d e 1495. m edio pacificada la parte central de la isla, el A lm irante, decepcionado, rindió cuentas de su política fiscal, excusando lo escaso de la recaudación obtenida por h aber tenido q u e asistir a la guerra con tra el h erm ano d e C ao n ab o y después al despacho de las naves a España. D e inm ediato se había dem ostrado la in \labilidad del tributo exigid o p o r la extrem a debilidad física d e los indios a causa de la in anición: -aun qu e algunos lo puedan coger en tres días, el ham bre es tan ta que ninguno lo pueda proseguir ",s Por m as que se había am pl indo el plazo a cuatro lunas"”' y reducido la cantidad del im puesto a la m itad del cascabel fijado, los indios fueron incapaces d e cum plir con una obligación que excedía de sus posibilidades: al decir de Las C asas, solo el cacique M anicaotcx llegó a en tregar m edia calabaza llena de oro al m es :1 ” y G u ario n ex y otro s caciques dieron poquita cosa ! 1 Por otra parte. C o lo n , deseoso siem pre de encontrar oro, desovo la propuesta del m ism o G uarion ex. que ofreció cam biar la naturaleza del im puesto prom etiendo que sus subditos cultivarían un conuco, tan grande que durase... d esd e la Isabela a San to D om ingo r - Esa m edida tal vez hubiera apaciguado el ham bre d e la colonia M A com ienzos d e 1496 el A lm irante se d io cuenta de que. fracasado su sistem a fiscal, tenia que dar un giro a su política antes d e regresar a C astilla para acallar las posibles acusaciones de A guado y las del m edio m illar de hom bres que ya habían abandonado la colonia. Fue entonces cuando, visto q u e los indígenas ni entregaban el im puesto ni cultivaban la tierra, decidió repartirlos en tre los colon os para q u e les sirvieran en las labranzas,1'' a la vez que ordenó que se deslindaran do s plantaciones d e palo d e brasil para poder sulragar con las ganancias los gastos de la factoría. D ada su condición de socio m onopolista con la corona, él ostentaba la titularidad d e una d e las plantaciones, m uy probablem ente la m ayor. Por ultim o, descoso de con ten tar a la gente que n o había cobrado sus sueldos v de pagar a los proveedores que enviaban m antenim ientos desde C astilla, opto el A lm iran te or entregarles a cam bio indios esclavos. La m ayoría d e los indígenas optó, en su desesperación, por huir a los m ontes M LA ESCLAV I TUD I ND ÍGENA R A S E L D E S A S T R E D E LA NA V ID A D y la posterior guerra a Caonabo, decidió C o ló n que podía hacer esclavos a todos quellos que se le enfrentaran v que. por esa razón, fueran capturados en guerra justa A partir d e este m om ento se sucedieron las ra sias. Se organizaron expediciones d e castigo, a veces p o r motivos insignificantes, y se fueron enviando los cargam entos de prisioneros onvertidos en esclavos M La prim era remesa, de 5 0 0 piezas, todos ellos vasallos de Guatiguaná. partió para Sev illa en febrero de 1495 en cuatro carabelas al m ando d e Torres.1 1 La segunda partida, de 6 0 0 indios, se com puso de los subditos d e Caonabo derrotados n 1495 ,ri A fines del 96 don Bartolom é, estando su herm ano en Castilla, le envió otra remesa de ¡0 0 esclavos en tres carabelas, tras ecibir una carta de don Cristóbal, que desconocem os, en la que le decía que los Reyes le habían ordenado que le enviase a los indios ulpables de haber m atado a cristianos y que hubiesen sido capturados en justa guerra.'"" El 18 de octubre de 149 8 las cinco naves que e hicieron a la vela de Santo D om ingo volv ieron cargadas de 6 0 0 esclavos: y el A lm irante - p o r los fletes de los dem ás dio a los maes res 2 0 0 esclavos . Por tanto, al finalizar el virreinato colom bino, al m enos 2 .0 0 0 indios habían sido enviados a la Península Ibérica ara ser vendidos. Es indudable que los españoles que allí v iv ían tendrían otros a su servicio M l a actuación d e C o ló n obedecía a 111 código habitual que el m ism o había visto practicar n o solo en Portugal y en G uinea, sino tam bién en Castilla: los guanches prisio­ neros habían sido som etidos a la esclavitud y lo estaban siendo todavía sin que nadie se escandalizase. N o necesitaba, pues, justi­ ficarse. Si había prom etido a los Reyes riquezas, esa era una m ercancía que daba buenos réditos. Por consiguiente, con la carta que com pañaba al prim er envío de esclavos, preguntó a los Reyes si habría de seguir capturándolos. El. por su parte, no parece que tuviera ninguna duda: eran tan valiosos, que cada un o valía tres veces lo que un negro de G uinea en fuerza e ingenio1 * M lan pronto com o os Rev es tuvieron noticia del prim er cargamento, ordenaron a Eonseca que vendiese a los indios en A ndalucía, pues era allí donde pensaban que podrían tener m ejor salida.1’'" M as muy pronto entraron escrúpulos a la real pareja, pues apenas cuatro días más tarde. ''-'Textos, doc. XIV (p.319). Textos. doc. x iv (p.328) I .in ' lasas. llish'ri<i. I io s (p p 2 9 1 9 3) I I cap itu lo c u lero esta d edicado a este tem a. '"Iranís.doc xiv (p.522). C fr. Las tasas. Historia. 1110 (pjtti a) " L a s C asas. Historia. 1 lo s ( p . 2 9 i l ’) '-Y a en 149S. según cuenta Cuneo, se Habían repartido entre los colonos los indios que no cupieron en las cuatro carabelas (2 0 [GirMS,p.257]). 'Las Casas, i/úferw. I 10 4 (p.2»)t> a): 107 (p.295 a). Las escenas, algunas espeluznantes, previas al em barque de los desgraciados fueron descritas por el im perturbable Cuneo (2 0 ¡Caria.' p.257]). -L as Casas, ibiJi‘111 Según Las C asas, fueron Hechos esclavos por O jeda en el C ibao Parece que*el dom inico confundió la entrada de*O jeda con la de t .olótt Las Casas. Historia. 1 1 9 (p.507): Pedro M ártir. fraudes. 1 5. 2 (Cartas, p.86). Las naves, al m ando de l'cralouso Nillo. llegaron a C ádiz el 20 d e octubre d e 141)6. según apunta I as Casas (1 J2$ [p.328]). Las C asas. I lisiaría, t IS 4 (p 4 " 4 H). '” A m lo dijo en la carta de 1494 (Textos. doc V I11 [p.2>o]) '"C a r ta del 12 d e ab ril d e 140S (C aí. £Xv lltm i 2 8 0 [11. p y S j]). 111> toiti.v til n i raí .n t 1 it ir l o iio m in h vxo 193 r.s

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