Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

el 16 d e abril, escribieron de nuevo al deán pidiéndole que reseñ ase el din ero de la venta hasta averiguar si la trata era justa, pues antes de nada querían inform ar sede - teólogosy-canon istasdebucnaconcienda-sobresulicitud.1*"Natural mente, esta orden chocó con los intereses del A lm irante, cuyo factor pidió, el i de junio siguiente, que se le entregase el tanto por ciento que le correspondía recibir por la venta. Los Reyes, aun sin saber qué hacer, escribieron a Fonseca m andándole que. en secreto, com unicara a bcrardi que el asunto estaba suspenso y que no procediese a la liquidación. D ado que los esclavos habían sido vendidos en su totalidad, no convenía alertar a sus propietarios m ientras no se hubiese tom ado una determ inación en lirm e M C o lo n , que vio peligrar una parre del negocio, en vió entonces a los R eyes una larga carta, fechada el 14 d e octubre de 149 5 en la vega de la M aguana lem a que convencerlos de que aquellos indios podían y debían ser vendidos com o esclavos. Para ello 110 encontró otro argum ento mas contundente que asegurarles que los indígenas que había enviado a C astilla no eran cristianos y que. adem ás, se habían librado gracias al viaje d e una m uerte cierta por ham bre en la Española todavía no sabia que 2 0 0 d e aquellos desgraciados, según cuenta Cuneo.1*1 habían m uerto durante la travesía . Sentada esta prim era prem isa, el A lm irante creyó conveniente hacer algunas aclaraciones mas. En prim er lugar, los com pradores no debían de preocuparse por la diferencia clim ática que había entre el V iejo y el N uevo Mundo, pues tam bién en su isla las heladas eran Irecuentes. A si pues, podían ser vendidos en cualquier lugar de la Península. E11 cuanto a las faenas que podrían realizar, don Cristóbal pensaba que las mujeres eran m uy trabajadoras, aunque las cacicas, más regaladas... que hijas de duques . no serian buenas para servir, pero si. en cambio, para real izar labores artesanales y en especial para tejer el algodón: en cam bio, los hom bres estaban adornados de tantas habilidades que. incluso, se los podía d ed icara las letras Y. por último, concluyó con una sabia advertencia: no convenía darles m ucho de com er, pues en su isla com ían m uy poco: y si se hartasen, concluye C o ló n , se enferm arían1'1 JK Los Rev es siguieron sum idos en 1111 m ar d e dudas, com o dem uestra el hecho de que en 149 8 C o ló n continuara defendiendo la trata en sus cartas a los monarcas. A cababa de regrosar a las Indias de su tercer viaje, y al pasar por las islas de C abo V erde bahía vuelto a recordar los pingües beneficios que obtenían los portugueses del trafico negrero. M e dicen que se podrán ven der cuatro mil. q u e a poco valer, valdrán veinte cuentos Para abaratar costes, propuso el virrey que a los m aestres y m arineros de los cinco navios con los que acababa de llegara Santo I 'o m ingo se les perm itiese regresar con esclavos, pagando a 1.50 0 m is. la pieza. Asi. los m arineros se liarían ricos y la C o ro n a se ahorraría pagarles los salarios y el m antenim iento. Aunque algunos podrían m orir en el cam ino ya le habían llegado nuevas de la m ortandad de 149 S . pronto se encontraría la form ula para organizar el transporte con m ayor eficacia: lo m ism o pasaba en 1111 principio con los negros y los canarios.1*' Las C asas, que copió esta carta d e C o lo n a los Reyes en su / listona, n o dudo en glosarla en otro lugar de la siguiente m anera: lem a determ inado de cargar los navios que viniesen de C astilla de esclavos y enviarlos a ven d er a las islas de C an aria y d e los Vzores y a las de C ab o Verde y a dondequiera que bien se vendiesen y sobre esta m ercadería fundaba principalm ente los aprovecham ientos para supl ir los dichos gastos y excusar a los Reyes de costa, com o en principal granjeria-.'*4C o n la venta de los esclavos, escribió C olón. 110 so lo los monarcas cubrirían los gastos de las Indias, sino que el m ism o podría hacer frente al pago d e los salarios de la gente que había acudido a sueldo. Por ello, antes de pensar en pagar las nom inas, ya en febrero de 1494 solicito a los Reyes que los oficiales en Sevilla se concertasen con m ercaderes para que env iasen m antenim ientos de todo tipo, apuntando que se les pagarían las m ercancías recibidas con -esclavos caníbales . q u e a su juicio eran m ejores que otros ningunos esclavos A fin de e\ itar perdida d e mercancía, propuso el A lm irante que en cada carabela fuese tuia persona fiable que vigilase la carga, que debería ser em barcada y desem barcada en la Isabela, aunque los Reyes cobrarían sus derechos en la Península.|S<A ello contestaron los Reves, dubitativos, q u e el asunto quedara en suspenso por el m om ento W. Se desconoce en que m om ento se decidieron por fin los m onarcas a prohibir el trafico esclavista con los indígenas am ericanos por considerarlos ya com o sus vasallos. Q uiza la espoleta q u e los impulsó a actuar fue la decisión del A lm irante, justo en los días en los que escribía la carta antes m encionada, d e entregar a cada uno de los 3 0 0 colonos d e la Iispa ñola un indio com o esclavo. I). Cristóbal se había excedido en sus atribuciones y la reina, al decir d e Las Casas, se indignó profundam ente- -¿Q u é poder tiene m ío el A lm irante para dar a nadie mis vasallos? . se dice q u e exclam ó airada cuando supo la noticia.1*' Pero el enfado regio no hizo mella en el Alm irante. ''"Col. iiúm. 2H5(11. P.7S9). '" t i (Carlas, p rsS) ' Textos. doc. \ IV (p.iJO ): son iiocoos a los ¡nd¡os mucho com er v \ Luidas pesadas '"‘ Li carta colom bina en Textos. doc x x x m (pp.407 408) '''Historio. I 1*2 (p } 26 ). I I fragm ento de carta de L olon ibiJein. 1 IS«> (p ""Textos, doc i\ (p 261) ""'Historia. I 176 (p.469 ¡i) «*• » • *• - » c f d esastre d e a (\\a V id a d j; fa p o sfe- iio t g u c ti¿ ¡ a S a o n a b o , decidió *S!ofón cjuc podía jja c e t esc írteo s a iodos acjueffos *juc se fe e n fre n ta b a n tjuc, p o r esa ta zó n , R u c ia n ca p tu ra d o s e n g u e tta ju s ta . <ciK> p a r tir de esfe m o m e n to se sucedieron fas ta n g ía s , ^ c o rg a n iza ro n expediciones de c a s illo , a Veces por m o fi- Vos m s u y n ifíca n fc s, j* se fu e ro n e n rian d o fo s c a rg a ­ m en to s de p risio n ero s co n v ertid o s en cscfaVos. a p rim e ra re m es a, de 500 p ie zas , todos cffo s Vasaffo s de <£~>uatiguana, p a rtió p a ta ‘^ c V if f a en fe b re ro de 14 95 en cu a tro c a ta fc fa s a f m ando de C U o rb c s.^ ^ * a segu n da p a rtid a , de 6 00 indios, se com puso de fos sub­ ditos de C ^aonabo d errotado s en 14 9 $* MiMOitiuiiNi km ni 1 m moi5o\ii\K:wo 194

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