Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

las arm as con que defenderse de los indios y tener com ida para él y sus hombres Relataba Roldan el encuentro con C oronel, a voces, desde am bas orillas del O zam a. y la negativa d e este a prestarles ayuda, lisa situación lúe la que los decidió a diri­ girse a Xaragua. donde encontraron cobijo no solo él y sus com pañeros, sino tam bien m uchos d e los que acababan d e llegar d e la Península que, sabedores de que el A delantado trataba mal a la gente, decidieron unirse a su cuadrilla: y para que 110 les m ataran los indios, él les hizo la caridad de acogerlos M N o contó Roldan que en su huida a Xaragua robaron el hato real d e yeguas y caballos, ñ iqu e mataron cuantas vacas pudieron, ni que el m ism o se perm itió arrebatar la m ujer al cacique G uarionex. com o refirió C o lo n en su carta a los Rey es. Sí. en cambio, d io mas noticias de las negociaciones que precedieron a la hrm a del acuerdo con el virrey Asi. parece que. en 1111 principio, había decidido regresar con los suyos a Castilla y que. a tal fin. C arvajal le entrego dos barcos tan podridos que. antes de hacerse a la mar. naufragaron. En el cruce de docum entos d e la capitulación, señalaba Roldan que lúe el m ism o quien redacto el acuerdo, una tez consultado el texto con sus com pañeros. A la firm a, en la que 110 estuvo presente Carv ajal, asistieron, adem as del A lm irante y -otros muchos , Coronel. Ballestcr y un tal G arrim os X T am poco dijo nada Roldan acerca d e los acuerdos a que llegaron, salvo que Carvajal no quiso devolverle la cabalgadura que le correspondía. Y para dem ostrar la mala calaña del Alm irante, term inaba la carta contando que C olón, en vez d e socorrer al cacique D iego C o ló n , que los había ayudado hasta que n o le quedó de com er . lo m andó capturar junto con su m ujer y m as d e sus 2 0 0 indios, lodo eso y mucho m as conocería el cardenal cuando hablara con los portadores de esa carta y viera la pesquisa que con ellos le enviaba, l s mas que probable que esos portadores lucran los Irán císcanos que habían de volver a la Española en i$o o : luán de la D uela y Juan T isin X U11 año m as tarde. A drián de M tijica y l-ornando de G uevara iniciaron 1111 levantam iento contra Roldan por un asunto de faldas. Roldan apresó a Guev ara y el A lm irante se encargó de Mtijica. que fue sentenciado a m uerte. M urió despeñado al caer desde una de las alm enas del fuerte d e La C oncepción M C O M I E N Z O S DE LA EVANGEL I ZAC IÓN E N 1493 P A S A R O N A L A E S P A Ñ O L A varios religiosos: m ínim os. Iranciscanos, un trinitario. Iray Jorge, en tre otros. De­ sús virtudes, por santas que fueran, y de su sabiduría, p o r m ucho que descollase, solo sacaron provecho los españoles, si es que pudieron y quisieron. En cam bio, la m isión evangélica a los indios quedó frenada en seco por la incom unicación lingüística, un problem a tan crucial com o pavoroso del que se quejó, y con razón, el A lm iran te en num erosas o c a s io n e s .1 Por o tra parte, no to dos los aborígenes hablaban el m ism o idiom a, sino que había diferencias sustanciales entre ellos: por ejem plo, la lengua extraña y barbara d el M acorix se distinguía de la - general de la isla ' M Sorprendentem ente, fue un seglar quien abrió brecha en este m uro infranqueable. Este hom bre extraordinario, llam ado C ristóbal Rodríguez, vivió ciertos años de industria en tre los indios, sin hablar con cristiano alguno, por a p r e n d e r la q u i z a -degradado - p o r o rden del A lm irante en la prov incia d e G uacanerm [G uacanagarix] e de Xaragua " Conv ertido ya en l engua (es decir, interprete) por antonom asia, im pulsó la ob ra m isional de otro personaje singular, un erem ita jerónim o: fray R am ón Pané. llegado en 149 4 con Bartolom é C o ló n K El apostolado de Palíe­ se desarrolló en el M acorix. d on de aprendió aquella lengua m inoritaria (¿14 9 4 149 5?). después en la tierra de G u ario n ex. por orden de C o lo n (¿14 9 6 1497?) . a continuación en los dom in ios d e M aniocarex (¿149.S 149 9?) y por últim o en los de M aguatiguex. E11 el M acorix fray R am ón con virtió a 1111 indígena. G uaticaua. que lo acom pañó despu és en todas sus andanzas y que finalm ente recibió el bautismo, pasando a llam arse Juan Mateo, el 21 d e septiem bre de 149 6 M Los añ os quiza m as fructíferos de la m isión jeronim a transcurrieron cerca del fuerte de La C on cepción , en com pañía del franciscano Juan Borgoñón. Infortunadam ente. G uarionex. que ya había aprendido con algunos de los suyos las tres plegarias principales el Paternóster, el .Are María y el Credo y quería ser h erm ano d e C ristóbal C o ló n , se fue tornando cada vez m as adverso a los españoles, a causa probablem ente de los onerosísim os tributos exigidos p o r B artolom é C o ló n . El o d io estalló al abandonar la tierra los religiosos. Los indígenas d e G u ario n ex derroca ron las im ágenes sagradas y se orinaron encim a, sacrilegio que fue vengado de m anera barbara por el A delantado: quem ando a los culpables. E11 la guerra subsiguiente en tre los indios y los cristianos. |uan M ateo y su herm ano, considerados traidores a la causa 70705 . doc VIII (10248) IX (p.259): XI ( p 277 . 278). VIS (p.520. í 2 í) --'Bartulóm e de las Casas, l-listoriii, 1 110 (p to o a) - Bartolom é de las llasas. / listoria. I 158 (p.415 a). 167 (p.470 b). C/r. J G il. Coltwibiima. 475 y siguientes. " P057KÍ50. leí I 2 r. é*s <Sé*S4S re su m ió CU SM C ^ISÍO il.l fas n u c£c r a in e s .jitc C ^ofón, c u una c a ita fjov p erd id a , C£fUSO a fos CtfpflC.indo p o r «JUC no d efuan de g u a rd a rs e con féofdan fo s asien to s í|uc c f se íja fta S is ío ofifitfado a f i im a i. C com o sucede con fa m 4 voti*> 3c fas tit^ u m c filiic io n cs cofom fiH dS, fas consideraciones te s u fta n p e re g rin a s . ■ p iitttc ia v p rin c ip a f e ra >|uc no fjafña existid o un m u tu o acuerdo: c f fjafna ^ rm a d o c f p ap e f.^ ra redactado, que fe fja 6 ia en tregad o c f rc fc fd c ; ad em as c f docum ento se fiafyia ra tific a d o en fa c a ra 6 c fa , donde no se usafwi c f o ficio de S ir r c j. estos dos d e fe c to s de f^ rm a se u n ía n o tra s ra jo n e s : con tra id o re s condenados tra s un proccso^v sen ten cia no se podía p a c ta r; n i tam poco e ra c f qu ien p a ta tr a t a r de asu n to s to can tes a fas posesiones de ^ > u s ^ ^ f íc j^ s . I I I M O l í l . U . I \ l RAI l>l I l’L I 1 * 1.0 D O M I N I C A N O 2 0 2 íV*S

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