Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

que fue -gran caballero y am ado d e todos» M D esd e el 21 d e m arzo d e 14 9 9 se fueron dictan d o diversas provision es a favor del com endador. En un principio, los poderes que recib ió se lim itaban exclusivam en te a perm itirle realizar una investigación judicial sob re el levantam iento de R oldan. D os m eses m ás tarde, el 21 de m ayo, se em itieron d o s nuevas provisiones. En la prim era, se com unicaba a los habitan tes d e la Española que el com en d ad o r Francisco de B obadilla había sid o nom brado gobernador. I’ara nada se m encionaba a los C o ló n . Eso sí. si el go b ern ad o r decidiese q u é alguna person a d ebiera salir de las Indias y ser en viad a a C astilla, «que lo él pueda m andar de nuestra p arte que los haga d e ellas salir». La segunda provisión iba enderezada a C o ló n que. p o r prim era vez, 110 recibe m ás tratam ien to que el d e «nuestro A lm iran te del m ar o céan o» . a sus herm anos y a quienes tuvieran alguna autoridad en las Indias orden án doles en tregar a Bobadilla todas las fortalezas, casas, naves, arm as, pertrechos, caballos y ganados: y concluía: -lo cual todo vos m andam os que llagas, so pena de caer en m al caso, y en las otras penas y casos en q u e caen e incurren los q u e 110 entregan fortalezas y otras cosas, sién doles dem andadas p o r su rey e reina y señores naturales». C in co d ía s m ás tarde, el 2 6 d e m ayo, los Reyes redactaron una carta para C o ló n que debía de en tregarle personalm ente Bobadilla a su llegada a las Indias. U na m isiva, m uy breve, en cuyo en cabezam ien to tam bién se om ite el título d e virrey y en la que sim plem en te le anuncian: «N o s habernos m andado al com en d ad o r Francisco d e Bobadilla. llevador de esta, que vos hable de nuestra p arte algunas cosas que él dirá: rogám osvos q u e le deis fe y creencia y aquello pongáis en obra». E llo significaba ni m ás ni m enos la destitución del virrey ffi El m ontaje ju ríd ico ya estaba arm ado. T o d o estaba en regla e incluso Bobadilla recibió 9 0 .0 0 0 m aravedíes p o r m edio ano adelantado de sueldo. Sin em bargo, pasaban los m eses y el recién n om brado go b ern ad o r no recibía la autorización para partir. Un añ o en tero estuvo deten id o B obadilla en España: quizá los R eyes esperaban ansiosos buenas noticias, co n fian do en q u e R oldan hubiese sid o som etid o y ya 110 hiciese falta el en vío d e un juez pesq uisid or X La lentitud del despach o en el en vío d e B obadilla alen tó los rum ores. Fue en tonces cuando, por prim era vez. se d ijo q u e C o ló n y sus herm anos qu erían entregar las Indias a los genoveses, a un prín cipe extranjero. U na acusación durísim a. Es verd ad que el A lm iran te en sus negocios trato siem p re con b an queros genoveses y floren tin os y q u e sus íntim os fu ero n extranjeros, pero d e ah í a p reten d er que les pensaba en treg arlas Indias hay un abism o. Sin em bargo, los rum ores hicieron m ella y tanto A n d rés Bernal2*' co m o Las C asas y G . Fern ández de O vied o se hicieron eco de tales voces2"' K O tro asunto vino a en to rp ecer su m ala fam a. Los colonos 110 habían cob rado sus sueldos pese a sus quejas, que dieron lugar a un abundante n úm ero de cédulas dirigidas con jun tam en te al A lm iran te y al go b ern ad o r orden án doles q u e se efectuaran los pagos. Ll A lm iran te debía de abo n ar los salarios a los que habían ido a su costa y B obadilla a los q u e habían acudido a costa de los Reyes. Para p o d e r satisfacerlos, se o rden ó al com en d ad o r que averiguase el núm ero d e gen te que estaba en la isla a sueldo de los R eyes, q u e liquidara las cuentas y que pagase lo debido. A dem ás, llevaba B obadilla otras cédulas y cartas en blan co para ser expedidas en las Indias según lo creyera con venien te M Iniciado ya el veran o partió el com en d ad o r para la Española. La flota estaba com pu esta de do s carabelas en las q u e em barcaron 5 0 personas en cada una de ellas. 2 $ para serv ir en las In d ias durante 1111 año a sueldo. Los restantes eran criados y varios religiosos. D iecin ueve d e los in dios que C o lo n había enviado el añ o anterior regresaban liberados a su tierra X LAS PRI MERAS A C T U A C I ON E S C U E N T A L A S CA SA S Q U E E L 23 D E A G O S T O D E 1500 surgieron en San to D o m in g o dos navios, la G o rd a y la Antigua.217 Lo prim ero que divisó Bobadilla cuando pudo en trar en el puerto fueron do s horcas, una a cada lado del río. de las que pendían dos cristianos. frescos de pocos días -. Mal com ienzo. D. D iego C o ló n , al m ando d e la ciudad. 110 acudió a recibirlo. Los otros herm anos estaban ausentes d e Santo Dom ingo: D. C ristóbal, en La C oncepción, y D. Bartolom é, en Xaragua X Tras una serie de rifirrafes con D. Diego, que se negaba a reconocer al nuevo gobernador, aduciendo que los poderes d e su herm ano eran mayores que los que él presentaba, el 25 d e agosto orden ó Bobadilla que se leyese públicam ente la provisión real por la que se le otorgaba la gobernación de las Indias y se conm inaba a todos sus habitantes a acatar su contenido. A cto seguido, juró el cargo y exigió a D. Diego lardo de enbiarel oro al rey algo m as de lo que devía. en tal manera que ovo quien escrivió d e allá, o vino acá a deciral rey e a la reina que encubría el o ro e que se quería cnseñorcar de la isla: e otros, que la quería dar a genoveses • (Memorias . 1 31 [p íjs]) -"T i propio C olón, en su carta al am a. hizo en 15 0 0 recuento de las veces que se lo había acusado de querer entregar las Indias a oíros principes En prim er lugar, en 149 ?. cuando, al regreso de su viaje de descubrim iento y su llegada a Lisboa, se dijo que había desem barcado en Portugal para entregar las tierras a don Juan II: y en segundo lugar, en ISOO •• Bien que yo sepa poco -. respondió Colón a esc cargo, - no se quien me tonga por tan torpe que yo 110 conozca que. aunque las ludias fuesen m ías, que yo me pudiera sostener sin la ayuda de principe. Si esto es asi. ¿adonde pudiera yo tener m ejor arrim o y seguridad, de no sor ochado dellas del todo, que en el rey e reina nuestros señores, que de nada m e han puesto en tanta honra y son los más altos príncipes por la m ar y po r la tierra del m undo?- (Textos, doc. XJ.Vl 11 [p 4?4 ?s]). ¿ Era sincero? lál vez. aunque no conviene olvidar que a partir de entonces los Reyes ordenaron que todos los representantes que nom brase Colon para regir sus asuntos personales en las Indias debían ser españole*s de nacimiento. Algo debían de temerse. 1'"Cuando andaban el Alm irante y el Adelantado, con toda solicitud, -haciendo prender los nuevam ente alzados, y los que podían prender ahorcando, y para ahorcarlos. donde quiera que los hallase, traían un clérigo consigo para confesarlos- (Historia, 1 177 [p 4 ?o b|) HISTORIA l»l NI RAI l'l I PU-BLO DOM INICANO t*vv 20 4 ¿V*

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