Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
y a Rodrigo Pérez q u e le entregasen a los presos encarcelados en la fortaleza. D espués m ostró el com endador a los presentes otras dos cartas que. solem nem ente, hizo leer a su escribano. La prim era fue la prov isión real, dirigida al A lm iran te y a sus herm anos, en la que se les pedia que entregaran todas las fortalezas. La segunda que voceó el escribano era la cédula real, dirigida al com endador, en la que se le ordenaba que aclarara las cuentas, abonara sus salarios a todos aquellos que habían ido a cargo de los Reyes e hiciera que el A lm irante pagara los suyos a los que estaban a su cargo, por m anera que la gente cobre lo que le fuese debido y 110 tenga razón de quejarse X La destitución del A lm irante y la alegría d e saber que estaban a punto de cobrar sus atrasos hizo que m uchos hombres, sobre todo aquellos que estaban al servicio del rey. se pusieran de parte del com endador: no así 11 D iego C o lo n y R odrigo Pérez, que seguían em pecinados en no entregar la fortaleza, ni a los presos. Por ello tuvo Bobadilla que encam inar sus pasos hacia allí para tratar directam ente con su alcaide. M iguel I)iaz. que intentó dilatar los acontecim ientos tanto pidiendo un traslado de los m ism os com o señalando que sus propios poderes dependían directam ente del A lm irante. A si las cosas. Bobadilla o p tó por tom ar el fortín, no sin antes haber notificado al alcaide que suya sería la culpa si se producía algún altercado > Se dio el asalto a la fortaleza, defendida por M iguel D íaz y D iego ele A lvarado Según Las C asase01cayó sin dificultad dado que había sido construida - para gente desnuda- L11 su interior Bobadilla encontró a los presos convenientem ente engrillados. Tras hacerles algunas preguntas, los entregó al alguacil luán de Espinosa para que este, a su vez, los dejara a cargo del carcelero Juan Velazquez y los tuviese a buen recaudo encadenados. A l día siguiente. 26 d e agosto. Bobadilla los dio por libres y alzo la fianza, dado que el caso era liv ¡ a n o 110 había acusador ni m erecía la pena hacer un proceso M La llegada de 1111 nuevo gobernador hubo d e desconcertar a los habitantes del interior. ¿Q ue hacer ante esa nuev a situación? S i el A lm irante había sido desposeído d e su cargo, ¿no sería lo m as prudente acudir a Santo D om ingo y ponerse su sen icio? X U na vez que se entero d e la llegada de un nuevo gobernador. C o ló n intentó por todos los m edios presentarse ante l nuevo dignatario arropado por un contingente de hom bres adeptos, tanto cristianos com o indígenas, y organizó su estrategia on rapidez C om en zó por arengar a sus hombres, preguntándose ante ellos por la naturaleza d e los poderes que había esgrim ido Bobadilla para proclam arse gobernador: com o el había solicitado que se le enviase a un juez pesquisidor, esa debía de ser la misión ue los Reyes habían encom endado a ese ••pesquisidotcillo T " Escribió a su herm ano Bartolom é para actuar conjuntam ente: había ue asegurar la lealtad d e los españoles. Para ello m andó 1111 recado a Lrancisco Roldan, sin duda el cabecilla que m ás le preocupaba: D ecidle que no le obedezca, que yo le confirm o las m ercedes-, Y. para atraerse a los que m ás le interesaba tener a su lado, m andó regonar un bando q u e contenía la nóm ina de las 50 personas que habían sido agraciadas con sus dadiv ase4" Las m ercedes otorgadas 10 consiguieron frenar las deserciones que, ante la sorpresa del propio Alm irante, em pezaron m uy pronto. En cuanto a los indígenas, ensó C o lo n que lo m ejor era reclutarlos A este efecto m andó una carta a su fiel Velázquez. ordenándole que avisase a los caciques ue estuv ieran aparejados con sus hom bres y sus arm as para cuando el los m andase llam ar y que. asim ism o, estuv iese tam bién el listo ara acudir todos juntos, llegado el m om ento, a Santo Dom ingo, desde donde partirían am bos para C astilla con objeto de inform ara os Reyes de las actuaciones de Bobadilla. Pese a los intentos de Velazquez y de otros em isarios, los indígenas no se prestaron a ayudar l A lm iranteé4' Asi. p o r ejem plo, el cacique llam ado D octor reaccionó asom brado: ¿cóm o podía el ir contra los cristianos que su rey abía enviado? Y. por si este razonam iento fuese poco, adujo que el estaba doliente y que. adem as, su gente no estaba preparada para a guerra. Su sabiduría le hacia sospechar que el A lm irante se iría a Castilla a las prim eras efe cam bio y q u e el com endador los mataría el y a los otros caciques. Tam poco G uarionex quiso aportar sus hom bres a la contienda, Tampoco consiguió Terreros convencer l C o n cejo del Bonao que Bobadilla era un usurpador. D on Cristóbal, v iéndose solo, tuvo que renunciar a presentarse en Santo om ingo tan bien acom pañado. Tan solo 2 0 o 25 leales form aban su particular cortejo cuando allá llego el 15 d e septiem bre M REGRESO DE LOS H E RM A N O S COLÓN . EN CA RC ELA DOS. A CAST I LLA H A S T A M E D IA D O S D E S E P T IE M B R E no acudió C o ló n a San to D om ingo. Es un espacio d e tiem po que se nos antoja dem asiado largo. E n tre tanto, B obadilla hubo d e enviarle m ás de un recado conm inándolo a acu d ir a su presencia. En prim er lugar, parece que el com en d ad o r se lim ito a hacer llegar al A lm iran te un traslado de la docum entación que había sido leída a los vecinos d e Santo D om ingo, a la que 110 añadió ninguna m isiva personal notificándole su llegada. E sa falta d e delicadeza, según "T lisio™. 1 i- y .1 ''"C om o declaro Redro Cam acho. el A lm irante no dejaba de afirm ar que el governador 110 era syno un pesquisidorcillo e que no traía syno unas cartas que por un m aravedí davan una espuerta dellas ^"Infortunadam ente tan solo conocem os las otorgadas a unos pocos: a Velazquez 701» castellanos, 10 ,0 0 0 matas de pan. dos vacas, una yegua y diez o\ejas: a Malavcr v a Francisco de t ¡aruy. dos caballos: a Barros \ a \Iunoz un tercio del M auicautev y una yegua: a Redro de Salcedo una yegua y un conuco en Agueban: a Calverire. a maestre Redro y a Salamanca dos yeguas \ dos roses vacunas a cada uno a Terreros una yegua \ a Foronda un potro :i'l Ivizcaíno t ion/alo declaro que en laragua el Adelantado bravuconeaba diciendo que tan pronto llegase a Sam o D om ingo el m ism o despeñaría al com endador como había hecho con los indios que se habían alzado contra el V al igual que su hermano, intento reunirá los caciques, especialm ente a Antón y a Alcavayo. lllM O ItlA C .I \T K .\I DI i IT I IW O n O M IM i W O 2 0 7 jv *
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