Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

EL T R I U N F O DE LA ORD EN S ERA F I CA C O N L A F L O T A D E B O B A D I L L A llegó al N u evo M undo la segunda rem esa d e m ision eros. C in c o franciscanos form aban la expedición: fray Francisco R uiz, m ayordom o d e C isn eros, que fu e el encargado d e d evolver a la Española a los indios enviados p o r C o ló n a Castilla; fray Juan d e Robles, fray Juan d e Trasierra. fray Juan de Leúdele o B erm ejo y fray Juan T isin ; los dos últim os iban por segunda vez, ya q u e en 1498 habían regresado a la Península. Fray A lon so del Viso, benedictino calatravo, figuraba com o capellán de la expedición X En unas cartas durísim as, que enviaron los franciscanos a C isn ero s en el m ism o barco que transportó a los C o ló n a C astilla, los frailes acusaron al A lm iran te de qu erer entregar las tierras a sus com pinches genoveses: de haberse qu erido alzar con tra Bobadilla y de h aber intentado reclutar indios y cristianos para resistirse contra el C om endador. En cam bio, nada dicen acerca d e q u e prohibiera bautizar a los indios; no dejaron em p ero d e alabarse m utuam ente y de señalar las m iles d e alm as que ellos solos habían bautizado en tan poco tiem po: nada m enos que 2 .0 0 0 fray Juan d e Leudelle y 3 ,0 0 0 fray Francisco Robles. U n a cantidad respetable de bautism os y. en consecuencia, de m uchos nuevos cristianos a los que había que adoctrinar. Y ese era el m otivo por el q u e todos ellos pedían al C arden al que dispusiera el pronto en vío de m ás m isioneros ÍK Los frailes, ya experto s en cuestiones adm inistrativas, 110 se olvidaron en sus cartas d e solicitar rentas para que su perm anencia en la colonia fuera m ás eficaz. A sí, propusieron que se cobrasen los diezm os a los cristianos ya avecindados - y que se entregasen en su totalidad al jefe d e la m isión; asim ism o, recom endaban que se siguiesen m anteniendo las franquicias para coger o ro a los cristianos, pues aunque fuera m enos d e lo esperado, algo les debería de correspon der en el reparto X Q uizá convenga recordar que, aparte del en vío d e estas cartas, tan injuriosas co n tra el A lm iran te co m o laudatorias para sus personas, desconocem os có m o estos frailes desarrollaron su m isión evangélica. T an solo tenem os la versión d e Las C asas: "A lca n cé a con ocer d o s religiosos d e la o rd en de San Francisco, que fueron con él [fray B o il]. frailes legos pero person as notables, naturales de Picardía o borgoñones. e q u e se m ovieron a ven ir acá p o r solo celo de la conversión d e estas ánim as, y, aunque frailes legos, eran m uy bien sabidos y letrados, por lo cual se conocía que por hum ildad n o qu isieron ser sacerdotes... Fueron bien conocidos m íos y en am istad y conversación, al m enos el uno m uy co n ju n to s- M Fray R odrigo Pérez no particip ó en la redacción d e las cartas ni tam poco del in form e y siguió sien d o fiel a los C o ló n , co m o dem uestra que el fiscal de D. D iego lo eligiera com o testigo en la probanza de la que tratam os m ás arriba. Fray R o d rigo no recibió ningún recuerdo del padre Las C asas, que no lo citó en sus escritos com o tam poco m en cion ó al benedictino fray A lon so del V iso o al padre O rtiz. Evidentem ente, n o debían d e ser de su cuerda M LA ESPAÑOLA EN 1500 D E L O S 1,500 H O M B R E S Q U E L L E G A R O N E N 1493 y d e los 330 q u e arribaron en 14 9 8 m uchos regresaron a la Península y 110 pocos m urieron en la Española. Es difícil fijar el núm ero q u e pudiera haber en 150 0 . Según Juan de Avala, vecino de la ciudad d e San to Dom ingo,251 a la llegada de B obadilla apenas quedaban en la isla unos 3 6 0 españoles. Es una cifra aproxim ada, pero qu izá resulta dem asiado baja, teniendo en cuen ta que el A lm iran te en 1 5 0 0 -pagaba» sueldo a 3 30 personas251 las alistadas en 14 9 8 y que, sin duda, otro s españoles se habían establecido por su cuenta: por d e pronto. R oldan y los suyos. N o m enos com plicado es calcular el núm ero de habitantes indios. C o ló n , en una d e sus fantasías, habló de un -cu en to de cuentos»255 y G . Fernández de O vie d o de un m illón.256 D e creer o tra vez a Frank M oya Pons, siem pre ecuánim e y ponderado, la población indí­ gena que en 1492, cuan do llegó C o ló n , contaba con 4 0 0 ,0 0 0 individuos, en 15 0 8 se había reducido a unos 6 0 ,0 0 0 S í La lucha con tra el Islam había en señ ado a los castellan os a poblar ciudades. A s í lo h icieron tam bién en el N uevo M undo, unas veces p o r o rden d e C o ló n , otra p o r propia in iciativa (en el Bonao, por ejem p lo ), tran sp lan tand o a la Española el esqu em a p o líti­ co -adm in istrativo del C o n ce jo peninsular. A p esar de todo, en i$ o o no había en la isla n inguna ciudad esp añ o la que tuviese una cierta entidad. A b an d o n ad a la Isabela, com en zaba su andadura San to D om in go, la localidad m ás populosa. En 15 0 0 con taba ya con un a fo rtaleza alm enada,257 aunque, com o se ha dicho, sus casas eran todavía pajizas M A d em ás de San to D om in go había o tro s pequeñ os núcleos d e población. Sin duda el m ás im portan te era la villa de La C o n cep ció n d e la V ega,25" 2S,Carta de Juan de Ayala escrita a los reyes Fem ando e Isabel. La misma está publicada en fascírnil por C b F.. Nowell, -A Lcttcr to Ferdinand and Isabella- iS<» 3 - The U niversityof Minnesota Press, Minneapolis. 196$. Ver en Frank M oya Pons Historiadel('.aribe. Santiago. República Dominicana, 2008. p p l$ y ¿7 ‘"Pesquisa. fol. ¿vto. Eran 30 0 según Las Casas, Historia. II 1 (11, p.4 a. $ a); pero recuérdese que los Reyes le habían concedido a C olón llevar a sueldo a 330 hom bres el 23 de abril de 1497 “ 'Textos, doc. x i (p.284). Historia. 11 6 (p 6 6 b). *'rFue su alcaide por el Alm irante M iguel Díaz. En una cám ara so guardaban los presos. Tam bién había dos arcas cerradas del Alm irante ( Pesquisa. fol. 2r-2vto). JíMEn ISOO era su alcalde Velázqucz. HISTO RIA GENERAL DEL PUEBLO DOM INICANO f v i 211 T .-*

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