Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
M edia. Su labor principal había sido la lucha co n tra el infiel, habiendo colaborado activam ente en la recuperación del R eino N a/.an para el m undo cristiano.'1 Tan poderosas llegaron a ser que. a finales del siglo xv. los R eyes C atólicos decidieron, con la autorización papal, asum ir su control. C uan d o en la frontera indiana las cosas se pusieron difíciles optaron por en v ia ra un freiré, con votos d e castidad y de caridad. Y ¿con qué com etido? Pues, sencillam ente el m ism o que habían m antenido a lo largo d e la Edad M edia: con tin u ar la lucha contra el infiel, ensanchando la frontera cristiana5 S: La fam osa Ilota de N icolás d e O van d o tenía corno objetivo asentar de una vez p o r todas las bases de una colonización estable y próspera al otro lado del océano." E videntem ente, nunca hasta entonces se había con ceb id o ni, p o r supuesto, despachado una escuadra de tales dim ensiones. F.sta flora supuso un antes y un después en la colon ización española del N uevo M undo. A trás quedaba la fracasada factoría colom bina, com enzando d esd e este justo instante una nueva etapa caracterizada p o r el poblam icn to y la colonización M Esta Ilota respondía a un d eseo d e con solidar defin itivam en te el poblam icnto del N uevo M undo. N o en vano viajaban to d o tipo de funcionarios reales, artesanos, profesionales liberales, etcétera. M ás exactam ente en contram os en tre los alistados a oficiales reales, m édicos, boticarios, artilleros, carpinteros, aserradores, albañiles, vidrieros, barreros, caleros y. por supuesto, agricultores rodos ellos casados para n utrir el pobl.im ienro indiano. A sim ism o, viajaban 73 m ujeres, sin co n tar las esposas d e los oficiales reales." lo cual respondía a las necesidades d e la nueva política de colonización M La escuadra estuvo form ada por cuatro naos y 2 6 carabelas, en total 50 navios. N o obstante, hasta las islas C an arias viajó o tro buque, propiedad d e A lon so M édel. que tan solo fue fletado hasta ese destino. La m ayoría de las naves eran propiedad de distintos vecinos de Palos, pues. 110 en vano, sabem os que la C o ro n a ajustó con 11 m aestres de Palosel flete de la flota a 2 ,0 0 0 m aravedíes por tonelada. T radicionalm ente se ha sostenido, sin base docum ental alguna, que en la flota d e 1>0 2 se em barcaron unas 2.50 0 personas. E11 este sentido, escribió Pérez d e Tudela que en la flota viajaron 110 matos de dos milquinientaspersonas, m ientras que otro autor. 1111 tal T revisán, sostiene que fueron tres mil.* N osotros pon em os en dud a esas cifras de pasajeros a ju zgar tan to por el corto tonelaje d e la m ayoría d e los navios fletados com o p o r los cientos de toneladas d e bastim entos y pertrechos que transportaba. N o debem os olvid ar que d e las 26 carabelas d e la flota, nada m enos que 25 tenían un arqueo com pren dido en tre las 50 y las 7 0 toneladas. V erdaderos cascarones en los q u e los tripulantes desafiaban la inm ensidad del océano M R ealm en te pensam os que su núm ero d ebió ron dar las 1.2 0 0 personas. Asi, por ejem plo, si com param os la ratio en treoí tonelaje y la tripulación del cuarto viaje d e C ristóbal C o ló n con el tonelaje d e la flota de 15 0 2 obtendrem os una cifra de pasajeros d e 1.145 Lcgalm ente se estableció, en 1534. que por cada 10 0 toneladas d e arqueo fuesen 6 0 hom bres.1’ Si se aplica al tonelaje de la flota de O van d o daría un total d e 1.17 3 personas."' Es decir, unas 1.2 0 0 personas nial contadas M Para sacar la flota del rio G u ad alq u ivir y atravesar la tristem ente fam osa b arra d e Sanlúcar se contrataron los servicios de varios pilotos especializados: Pedro López. Ñ uñ o D iez. A n tón Pavón. Juan Bravo, luán de U trera. Francisco A rias. Juan C h am o rro y 1111 tal Juan M anuel. Tales tareas d ebieron ser lo suficientem ente eficaces com o para que ningún navio sufriera daños, pues, unos d ías después, zarpó sin novedad el grueso d e la escuadra W La partida d e San lúcar se p rodujo en d o s grupos separados: uno. form ado p o r el grueso de la flota tres naos y 24 carabelas que zarpó el d om in go 13 de febrero d e 15 0 2 . bajo las órdenes del en tonces com en d ad or de Lares." Y otro, com puesto d e una nao y d o s carabelas que soltaron am arras siete días después al m ando de Luis de A rriaga, persona que. co m o es de sobra conocido, había firm ado un asiento con el Re) para llevar pobladores a la Española M El com en dador viajaba en la nao Santa Niar a d e la A n tigua que osten taba la condición d e capitana con un arqueo de 130 toneladas. En el trayecto hacia la G om era se produjo una tem pestad de tal m agnitud que se creyó que toda la escuadra se había ido a pique. Los cronistas son unánim es al señalar la pesadum bre de los R eyes C atólicos al co n o cer la noticia, pues, estuvieron o ch o días -retraídos, sin que hom bre los viese, ni hablase-.12 Por fortuna, sus peores sospechas no se cum plieron y la flota arribo sin dem asiados con tratiem pos a las islas C anarias, salvo la carabela San ta M aría d e la R ábida, de 9 0 toneladas, que se hundió a poco d e salir d e Sanlúcar. pereciendo las 12 0 personas que v iajaban a bordo M U na vez en la G om era. O van d o dispuso que se pertrechase otra nave en sustitución d e la siniestrada. D e nuevo, la flota estaría com puesta por 30 navios y. adem ás, v iajarían d ivid id os en dos escuadras, una al m ando de A n to n io de T orres y otra form ada por los 15 o 16 'Sobre la cuestión pueden verse dos trabajos reciente' A gustín Jim énez M oreno. Las ordenes m ilitares \ la defensa de la M onarquía I lispanica. L 11 proyecto de or ganización naval atlántica: el m em orial de Ram ón Fzqucrra (i 5 ‘> 6 ) -. en Guerra ysociedadcu la Monarquía I lispánica. t.ll. M adrid. 2 0 0 6 . pp.691 ~oS: y francisco Fernández Izquierdo Las ordenes de caballería hispánicas y su proyección m ilitar en los siglos XVI \ x \ n . Una aproxim ación a la O rden de Santiago en Guerra ysociedaden la monarquíahispánica. 1 i!. M adrid. 2 0 0 6 . pp .861 88? 'D e hecho. Fernando el C atólico en 15 0 9 intento que las órdenes m ilitares establecieran una sede conventual fuera de la Península Ibérica. Calatrava en Bujía. Santiago en O ran y Alcántara en Trípoli. Jim énez Moreno. Las ordenes m ilitares . pp.692 693 ‘ Ursula Lam k Frey Sicolás deOvando,gobernador de las Indias (1501 1509) Santo Domingo. 1977. pp .77 ) ss. ibideni, pp.47-48. "C itado por M aría del C arm en Mena García. Sevilla y lasflotasde Indias. Lagran armadadeCastilladelOro (1513 1514). Sevilla. 1998. p.35. " ibidcm. p.261 "Todos losdetalles sobre la flota de O vando pueden \erseen Fsteban Mira Caballos. SieohisdeOtandoy losorígenesdelsistemacolonialespañol. ¡3021509. Santo Domingo. 2 0 0 0 . pp.48 S" " ibidcm. p. 77 . 11Fray Bartolom é de las Casas. I listona de las Indias. M I. México. 1951. p.2is. h is t o r ia i ; i : \ e r a l d i : i it ir l o i > o \ i i \ h \ n o 218
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