Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

al quinto real. U n buen num ero d e ellos acabaron vendiéndose en el m ercado de esclavos d e Sevilla4” M Pero la situación de gu erra rebroto en la provincia d e I Iigüey que se alzó por segunda vez, aniquilando a la pequeña guarnición d e españoles, com puesta por el capitán M artin de V illam an y nueve hom bres Se iniciaba asi la segunda guerra d e I Iigüey. O van d o en vió a Juan de Esquive! y a D ieg o de Escobar con un toral de 4 0 0 personas para que acabasen con el alzam iento. Según Luis Joscph Peguero, estos llevaban instrucciones m uy precisas para q u e propusiesen prim ero la paz y si no la adm itiesen los castigasen v sujetasen su osadía I fectivam ente. los indios se resistieron \ su cacique lúe prendido v ahorcado algún tiem po después en Santo Dom ingo. Las personas esclavizadas d ebieron contarse p o r centenares, aunque desconocem os su num ero exacto.’1 D e poco sirvió a estos desdichados indios encom endarse a sus dioses protectores a la hora d e en fren tarse a los españoles. M ientras transcurrían las cam pañas de I Iigüey y Xaragua se alzaron tam bién los indios d e G uahaba y A niguayagua. en vian do rápidam ente el C om en d ad o r M ayor a D iego Vclázquez y a R o d rigo M ejía d e Trillo. Estas cam pañas duraron unos seis m eses y acabaron igualm ente con el ajusticiam iento d e los caciques, la captura de num erosos indios com o esclavos. ■tom ados en justa guerra y con el som etim iento del resto de los insurrectos. I a cabalgada d e A niguayagua supuso unos beneficios brutos de 2 .0 4 0 pesos d e oro. tras la venta en alm oned a de los esclavos y d e lo s bienes aprehendidos a los vencidos. Las guerras de I Iigüey v Xaragua se saldaron con la m uerto d e unos 7 .0 0 0 tainos y con el cautiverio de varios cientos M O van d o era 1111 profundo creyente, pero un creyente casticista típico del siglo XVI. Una ép oca en la que la m atanza d e infieles, paganos o to d o aquel que n o pareciese cristiano, estaba bien vista a los o jo s d e Dios. Se trataba de expandir la frontera cristiana, com pen san do las pérdidas a m anos d e los islám icos y. poco después, d e los protestan tes." N o obstante, la desm esura lúe tal que el propio O van d o term in o arrepintiéndose, sobre todo p o r las críticas que les fueron dirigidas durante el resto de su vida, e incluso, después d e su m uerte.-1 Sin em bargo, se com portó com o el creía que debía com portarse: prim ero, cum pliendo con la m entalidad d e finales de la Edad M edia, donde la expansión d e la Iton tera estaba bien vista costase el precio que costase. Y segundo, cum pliendo con el m andato regio de asegurar el territorio y contabilizar la colonia. A m b os propósitos cum plidos eficazm ente, pues, sus acciones fueron tan contundentes que se dice que en brev e tiem po la allanó e hizo justicia d e los rebeldes y culpados A si. en 1s u s el propio gob ern ador declaró que la isla estaba totalm ente som etida, solicitando su retorno a C astilla porque cualquierpersona que envíen bastará para lagobernar. Sin duda, las cam ­ pañas contra los indios fueron relativam ente tapidas v contundentes v, por supuesto, ejem plarizantes para el resto do los inditas q u e hasta la década de los vein te no volverían a rebelarse con tra el p o d er d e los españoles JS EL E S T A B L E C IM I EN TO DE LA ADM IN I S T R A C I ON C E N T R A L E L C O M E N D A D O R M A Y O R E S T A B L E C IÓ U N P O D E R C E N T R A L liderado p o r el m ism o y que constituyo el prim er equipo burocrático del N uevo Mundo. La m uerte de la Reina, en 1504. le dio absoluta libertad para crear un poder fuerte en la isla, concentrado en su persona. Este grupo d e adm inistradores costaba a las arcas reales la considerable cifra d e 1.7 0 0 .0 0 0 m aravedíes anuales X U n o d e sus grandes m éritos fue su buen tino a la hora d e elegir a los adm inistradores. M uchos cíe ellos jugarían un papel destacado no solo en la colonización de la Española sino en el resto de las A n tillas M ayores asi com o en N ueva I spaña y Perú.24 Los cargos que se proveyeron para la prim era adm inistración indiana fueron lo s siguientes: el factor, el contador, el tesorero, el veedor, el escribano m ayor de m inas, el alguacil m ayor y los d o s alcaldes m ayores d e la isla. Todos estos oficios estaban som etidos a su supervisión basta el punto que tenía el privilegio de sancionar y refrendar todos los libram ientos que expidieran el factor y el tesorero, facultad q u e com o tantas otras 110 disfrutaron sus sucesores en el cargo. El puesto de (actor lo desem peñó desde 15 0 2 I lom an do d e M onroy que debió fallecer en 1505. m om ento en el que fue sustituido p o r Luis de Lizarazo. La tesorería estuv o ocupada p o r C ristóbal d e Santa C lara quien, tras desfalcar a la hacienda pública, fue relevado por M artin d e G am boa. La contaduría la ocu pó C ristóbal de Cuellar, m ientras que el o licio de veedor lo ostentó hasta 15 0 6 D iego M árquez y. desde este año. Cristóbal d e Tapia. Ianalm ente, los puestos de alcalde m ayor estuv ieron ocupados por las siguientes personas: el de Santo ¡¡I. Columbiana. p.529 'Sabem os que D iego de Soto, criado de D iego Vclázquez. entrego al fisco 2 S esclavos del quinto de los esclavos que había capturado en la segunda guerra de I Iigüey. Curiosam ente tam bién correspondieron a las arcas reales cinco camisas, dos ham acas v un cerní de oro. que se taso en seis pesos de oro y un tom ín Sin embargo, debió haber otras entregas de esclavos en concepto del quinto Real —I’ero esta doble moral, esta dicotomía entre lo que decían \ lo que hacían, era perfectamente compatible con el ideal de la guerra santa que. como ya hemos repetido en varias ocasiones, nunca fueajena alafán de botín. I incluso, si llegado elcaso habíaque recurrir a matanzas indiscriminadas, el fin las justificaba. I >ehecho,com o escribió l.ric I lobsbawm. todas lasguerras religiosas de la I listonase han caracterizado porsu crueldad. Sobre la religión v laguerra ha escrito lucidamente I ric I lobsbawm. Sóbrela I listona. Barcelona. i «)‘)8 'R elirio Luis Joscph Peguero que el Com endador M ayor sintió mucho la m uerte d e Anacaona sin bautism o \ que la noche de su m uerte la paso entre congojas v suspiros \ sin poder conciliar una hora de sueño (en) toda la noche Al parecer, el m alestar se sim io en la Península donde so asegura que la reina Isabel d ijo al D uque de Alba que liaría pagaresto a O vando I uis Joscph Peguero. Historiadela conquistade la isla Ispañota deSanto Domingo, t i. Santo Domingo. I 9 “ v pp.l 14 J A unque la fuente fundamental d e Joscph Peguero es \ntouio de I lerrora. .1 veces introduce com entarios perspicaces \ aditam entos de Ínteres -' Pan solo se equivoco en la elección del corrupto tesorero salm antino Cristóbal de Santa Clara Según frav Bartolom é de las Casas, el tesorero Santa Clara ofreció grandes banquetes, a costa de la hacienda publica C om o era de esperar, lúe alcanzado en nada menos que 8 0 .0 0 0 castellanos de oro que pudo pagargracias a los 9 2 .0 0 0 castellanos que obtuvo de la subasta de la m ayoría de sus bienes raíces Véase, por ejem plo. I amb. Erey NicolásdeOvando p i>>. v Mira Caballos. Laeconomía. p 2.J- IIISTO RI SOI M RAI P l I ITTIM.O l'O M IM i'.W O 2 2 2

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