Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
D om in go por A lon so d e M aldonado. m ientras que el de C on cepción d e la Vega y su partido, p o r Lucas Vázquez de A yllon entre 15 0 4 y 15 0 7 y. a partir de este ultim o año. p o r Juan Carrillo. Fue la p rim era adm inistración del N u evo M undo M Pero la nóm ina de asalariados de la prim era burocracia indiana era m ás am plia: había un m édico, un boticario, un cirujano, un artillero, el m aestro m ayor de obras, varios albañiles y canteros, carpinteros, capataces d e indios así com o una quincena d e clérigos.25 A dem ás, había otros asalariados cuyo fin era asistir al propio gobernador: concretam ente su m ayordom o D iego Fopcz Saucedo y su criado, el enigm ático Francisco d e Lizáur. T od os ellos fueron am pliam ente recom pensados. D e hecho, en el pleito O vando-T apia, el testigo Pedro C am aeho declaró que los oficiales, m ozos, sirvientes y cocineros del C om en dador M ayor tenían grandes encom iendas y eran ricos m ientras que otro s vecinos, algunos incluso casados, estaban totalm ente desposeídos de bienes e indios.215 N o cabe duda que esta política ele recom pensar con encom iendas y tierras a sus am igos, allegados, parientes y colaboradores le sirvió para fidclizarlos políticam ente y controlar todos lo s confines de la isla X A estos funcionarios se sum arían, desde el 5 de octubre de 1511. los jueces de apelación d e la isla: M arcelo de V illalobos. Lucas V ázquez de Ayllón y el licenciado Juan O rtiz d e M atienzo. Filos conform aron el germ en d e la prim era A udiencia de San to D om ingo, con jurisdicción sobre todas las Indias conocidas.27 Posteriorm ente, recibirían salario tam bién varios protom édicos. com o el doctor Parra, o cirujan os com o G on zalo d e Vellosa M c f c v n t i v f Tic fv s c a f iifd c s LA IN T R O D U C C IÓ N D E L O S C A B IL D O S E N LA ISLA SE IN IC IÓ p o r el alm iran te C ristó b al C o ló n , quien se preservó, con autorización real, la elección de los regidores.18 Sin em bargo, el C o m en d ad o r M ayor am plió en orm em en te el núm ero de villas, y p o r tan to el de cabildos, afianzando sus prerrogativas. A pesar de sus excepcionales poderes, lo cierto es que fue su control sob re los cabildos lo que posibilitó que su autoridad llegase a los m ás recónditos rincones d e la isla. F o prim ero que hizo, tras pacificar el territorio rebelde, fue establecer todo un en tram ado de villas, ubicadas en los territorios conflictivos y tam bién en las cercan ías de los grandes yacim ientos auríferos: F a Buenaventura. Bonao, C o m í, Santiago. Fa V ega. A zua y San Juan de la M aguana. O tras villas fueron fundadas por delegación suya, com o Verapaz. Yáquim o. Fa Sabana, Puerto Plata. Lares de G uahaba. 1 ligüey. Puerto Real y San ta C ru z d e Icayagua.2" Inm ediatam ente después organizó un sistem a d e elección de alcaldes y regidores m uy favorable que lo perm itió colocar a su an to jo a un grupo de personas de su confianza en su m ayor parte extrem eños al frente de las d istin tas villas de la isla. C on cretam en te, los cargos salien tes debían con feccion ar una lista de d o s escribanos, cuatro alcaldes y ocho regidores para que el C o m en d ad o r M ayor eligiese un escribano, dos alcaldes y cuatro regidores que serían los que form arían el go b iern o m unicipal. Una vez seleccionados por él, la lista era enviada a C astilla para que la C o ro n a los confirm ase. T od os los cargos eran pues cadañeros, im pidiend o que las tamil ias se perpetuasen en el p o d er más allá de la voluntad d el gobernador. Lógicam ente se trató d e un sistem a que le otorgaba un p o d e r tan absoluto que, tras la m archa de este, fue suprim ido. C uando, en 150 9 . llegó su sucesor, D iego C o lo n , quiso con tin u ar con d icha práctica pero la C o ro n a se lo proh ibió tajantem ente M A si. en cada una de las villas de la isla O van d o estableció una ciípula poderosa, favorable a él, a cuyos integrantes entregó regidurías y encom iendas. Fste ultim o aspecto fu e sin duda fundam ental, ya que el hecho de que fuese, a d e m ás d e gobernador, repartidor de indios le p erm itía recom pensar adecuadam ente a sus m ás fieles servidores. N o debem os olvi dar que la m ano d e ob ra era la riqueza m ás preciada d e la isla, factor q u e perm itía a O van d o tom ar la iniciativa d e en gran decer a unos o m enoscabar a otros. C o m o ya hem os afirm ado, ello le perm itió crear una élite fiel en todas y cada una de las v illas M De la lista de personajes que controlaban los regim ien tos de la isla5" se deducen varios aspectos: prim ero, el gran n úm ero d e extre m eños que figuran en ella y. segundo, la presencia d e un n utrido grupo d e futuros conquistadores. Específicam ente, encontram os a D iego Velázquez. teniente de gobern ador de la isla d e C ub a: Juan d e Esquivel, con qu istador d e Jam aica: Juan Ponce de León, de San Juan de P uerto R ico: V asco N ú ñ cz d e Balboa, descubridor d el M ar del Sur: Juan de V illarroel. futuro con qu istador de la provincia d e C harcas, en la actual Bolivia. en tre otros M C o m o ya hem os afirm ado, a p artir de la m archa del C om en d ad o r M ayor la situación d e los cabildos varió sustancialm ente. El nuevo gobernador. D iego C o ló n , nunca gozó ele los po d eres d e que había disfrutado su antecesor. A dem ás, la creación de la A udiencia, el 5 d e abril d e 15 11. cam bió radicalm ente la estru ctu ra de poder d e la isla. Para em pezar, a ruego de los propios regidores, la C o ro n a lim itó la injerencia del gobernador en lo s cabildos. !'lbidcn¡ . p.86. “ 'Em ilio Rodríguez D einorizi, El PleitoOvando-Tapia. Comienzosde lavida urbanaen Santo Domingo* Santo Dom ingo. 1978. p.186. Sobre el particular pueden verse las obras de Alberto A. G arcía Menendez. Losjuecesdeapelaciónde la Españolaysu residencia (1511 1519). Santo Domingo. 1981; y An»érico Moreta Castillo. Lajusticia en Santo Domingoen elsiglo \\ 1. Santo Dom ingo. 1998, pp.24 y siguientes. i8G enaro Rodríguez M orel. Cartasdelcabildode la ciudaddeSanio Domingoen elsiglo \vi. Santo Dom ingo. 1999 . piS ■"'Roberto Cassá. Historiasocialy económicade la República Dominicana, t.i. Santo Domingo. 200 ?. p.126. '"U na lista com pleta de esos personajes puede verse en M ira Caballos. NicolásdeOvandoy losorígenesdelsistemacolonialespañol, pp 10 1 ios HISTORIA til \ l RAI n i I I'IH U .O DOM INICANO e - > 223 C -*
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