Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
^lOna socic^íi?) c sc ft& is ta A P A R T IR D E LA L LEG A D A A LA ISLA del C om en d ad o r M ayor se introdujeron cam bios sustanciales en la estructura social, favoreciendo el establecim iento d e un m odelo social estable. Se trataba d e una sociedad esclavista en cuya cúspide habría una oligarquía local y. en la base, una abundante m ano d e obra esclava o encom endada que a íln de cuentas era casi lo m ismo, Finalm ente habría una clase interm edia de españoles, m uy débil política y económ icam ente, que n o pertenecía a la élite ni tam poco a la clase subalterna M LA C R E A C I ÓN DE UNA O L I GA RQU Í A E L C O M E N D A D O R M A Y O R F A V O R E C IÓ la en .-ación do un grupo d e p rivilegiad os que co n tro lo el p o d er p o litice y eco n óm ico d e la colon ia Fspecial m ente prebendad os fueron los hidalgos extrem eñ o s hasta el punto q u e a los d e este poderoso g ru p o se les llegó a co n o cer co m o los G arro villas, pu eb lo cacereño m uy vin culado al C o m en d ad o r M ayor M 1 I hecho de q u e una é lite acum ulara cargos, tierras y rep artim ien tos provocó la creació n de gran d es fo rtu n as q u e ten dieron a ad optar form as aristocráticas. A p areciero n casas blasonadas, lin ajes que fundaban m ayorazgos y person as que hacían o sten tación ública.*" C aso s sign ificativos son los d e fam ilias co m o los O vied o , los G o rjó n . los Pasam ente o los C ab allero M listos irigiero n sus intereses hacia el co n tro l d e los cabildos, a travos d e regidurías. Ello les perm itió, incluso, m andar procuradores la C o rre para d e fen d e r sus intereses tal y com o ocurrió, p o r ejem plo, en I > i 8 . Se p erm itieron cu estio n ar el m on opolio om ercial sevillano, aunque o b viam en te dich as reivin dicacion es fu ero n infructuosas, lo q u e provocaría a m ed io plazo el u rgim ien to de un florecien te co n trab an d o q u e alcan zaría sus m áxim as cotas en la segunda m itad del siglo X V I . Pero lo ierto, es q u e la creació n d e esta élite casi aristocrática perm itió un m ayo r co n tro l po lítico sobre el resto d e la población.*'’ U n a élite p rim ero fiel a la C o ro n a, p ero con el tiem po d efen sora de sus propios intereses person ales fren te al pu eb lo y a los ntereses d e la m etrópolis. D e hecho, con el paso del tiem po fu e surgien do el elem en to criollo: blancos, m estizos, m ulatos \ u arteron es, to d o s ello s h ijo s de españ oles que desem peñ aron un im p o rtan te papel d en tro d e la sociedad d om in ican a. Ellos o n tro laron el p o d er d e la isla n o solo fren te a las m inorías étn icas sin o tam bién fren te a lo s in tereses d e la elite económ ica en in su lar M C o m o ya hem os dicho, tam bién d ebió h aber una clase social m edio-baja, form ada por españ o les que 110 u vieron acceso a en com ien das o que al m enos dispusieron d e un co rto n um ero de indios. Probablem ente debió ex istir una rofun da d ivisión en tre unos y otros, es decir, en tre la é lite en com en dera y el resto d e los hispanos. Este ultim o g ru p o social o ha sido suficien tem en te estudiado, aunque probablem en te, p o r su débil posición política y econ óm ica, jugó un papel scaso d en tro de la sociedad colonial. C o n o cem o s una orden d irigid a a M iguel de l’asam onte. el 28 de febrero de 1 5 10 . en la ue se le pidió q u e los hom bres de la exp ed ició n d e O je d a fuesen reclutados d e en tre aquellos que 110 tenían encom iendas, i - vecin d ad es-.4" D e todas form as, había una d ife ren cia sustancial con la ép oca colom b ina. A h o ra ningún h ispan o padecía ecesidades extrem as, pues el ham bre fu e prácticam en te erradicada de la isla d esde ISOS o IS0 6 Y ello p o r d o s m otivos: rim ero, po rqu e el C o m en d a d o r M ayor p rio rizó hasta d o n d e pudo la explo tació n agropecuaria, n ecesaria ad em as para el bastecim ien to efe los placeres auríferos. Y segundo, p o r un hecho in voluntario, cuya m anifestación se tradujo en q u e el an ado salvaje, sob re to d o el p o rcin o y el vacuno, se h izo tan abu n d an te que. d ad o el d añ o q u e causaba en los cultivos, obligo a o rg an izar m om erías periód icas. La carne sobraba: el ham bre era defi ín ticam ente agua pasada r I 11 la base de la pirám ide social se en contrab a sin duda el in dio que. aunque vasallo en teoría, en la praxis su vida a lo s ojos d e los españ o les no valía absolutam en te nada ffl LA LU L R Z A LABORAL IND Í G ENA : LAS EN COM I E ND A S E L C O M E N D A D O R M A Y O R , P E S E A Q U E T R A ÍA Ó R D E N E S para suprim ir los repartim ientos, no tardo en conv encerse d e que la única form a de lograr la estabilidad económ ica era sistem atizar la exploración laboral, t ion io verem os en las siguientes paginas, fue el quien in trodujo las en com ien das en el N uevo M undo. Una institución de hondas raíces en la C astilla bajom cdieval d esd e donde, com o es obvio, pasó a los nuevos territo rio s •: I n la Península Ibérica, d on de el feudalism o tuvo t-,lt«>lx*rro f .iis.i. I lisioridsocialyeconómica, i i p i jo. I rank M oya l’ons. La Lspañola ot elsiglo w / (f.j}>{ 1520), Santiago. I 9 “ R p(»> Em ilio Rodrigue/ Dem ori/i. í: 7 ph'ilo OvanJo Tapia. p.?2 IIIM O R I.U il M R \l. DI I l'U llL O n o M IM t \NO 2 2 7
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