Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

tierras,aguasy.solares-.pero tam bién determ inados autoridades locales repartieron indios pordelegación expresa del C om en dador M ayor frey N icolás de O van d o X C o m o es bien sabido, el origen d e estos prim eros repartim ientos indianos debem os situarlo en torn o a 1496. cuando el A lm iran te procedió, por prim era vez. a repartir m ano de obra aborigen entre algunos d e los españoles que lo acom pañaban. A l parecer, lo hizo cuan do se percató del fracaso del sistem a fiscal, con sisten te en el pago de un tributo por parte de los naturales.jS La m ayoría 110 po d ía pagarlo y term inaba huyendo al m onte. A sí. en 1496, cuan do el A lm iran te hizo entrega a su h erm ano B artolom é de una caballería de tierra en el Á rb o l G ordo, le debió rep artir gran num ero de indios para destinarlos 110 solo al cultivo de la tierra sin o al trabajo directo en las m inas de San C ristób al q u e se encontraban a una legua de distancia. N o olvidem os que un reparto d e tierras en esa época no tenia ningún sen tid o si no iba acom pañado d e o tro paralelo d e m ano d e obra. A hora bien, hem os de hacer dos advertencias: prim era, que 110 se refería en con creto a la institución d e la encom ienda, sino a los repartim ientos, sien do el m otivo de la utilización d e este vocablo, la redacción del texto en el siglo x v i I. cuan do se interpretaban ya am bos térm inos com o sinónim os. Y segundo, que. p o r supuesto. 110 se trata tam poco de repartim ientos generales, sino tan solo d e repartos d e indios a nivel individual, sin que exista en estos m om en tos una legislación definida ni unas condiciones concretas en la tenencia de los indios X Tres años después, es decir, en 1499 -el A lm iran te volvió a repartir indios, aunque desconocem os hasta qué punto fueron im portantes estos repartos a nivel individual, pues algunos h istoriadores han d efen d id o el carácter colectivo de esta in stitución en sus com ienzos. En este sentido, y siguiendo al padre Las C asas, fue usual jun tar a d o s o m as españoles en una com pañía para que se sirviesen d e m anera conjunta d e un so lo cacique. R ealm en te descon ocem os la m ayoría d e los d etalles sobre estos prim eros re p a r­ tim ientos. pues ni tenem os constancia del n úm ero de aborígenes q u e se repartió, ni a que españoles, ni tan siquiera p o r cu án to tiem po. Lo único que si podem os afirm ar es q u e estos dos prim eros no debieron ser dem asiado gravosos para los naturales ya que. por 1111 lado, afecto a un con tin gen te red ucido d e ellos y. p o r el otro, aun 110 se habían descub ierto los principales yací m iem os au ríferos M 1.1 25 d e agosto de 15 0 0 había arribad o a la Española el pesqui sidor Francisco d e Bobadilla. q u e arreb ató m uchos indios a los colom binistas. aunque sin solución de continuidad en el sistem 3 laboral. Para el indio, sin em bargo, fue un período de tiem po m uy difícil d o n d e fue o b ligad o a 1111 trabajo intensivo aunque afortun adam en te hubo regiones en teras que todavía escaparon al som etim iento español, dada su in cipien te colonización. N o se plan tearon en estos m om en tos leyes pro tectoras para los indios, pues acaso n o se pensaba aún en una colon ización sin o tan solo en un aprovech am ien to p o r unos añ o s y el aban don o p o sterio r d e los territo rio s M C u a n d o en 15 0 2 se presen tó N icolás de O va n d o a San to D om in go lo p rim ero q u e hizo, cu m plien d o in struccion es precisas del 16 de n oviem bre de 15 0 1. fue dis p o n er que ningún español se sirviese de in dios si no fuese p o r expresa volun tad d e estos, y. pagándoles por su trab ajo lo que • b uen am ente pud ieran m erecer . Los aborígen es, sin em bargo, no qu erían servir y huían a los m ontes a la prim era o p o rtu ­ nidad que se les presentaba Por ello el C o m en d ad o r M ayor tuvo q u e escrib ir a la R ein a Isabel, dicién d olc: Que por ninguna manera estos indios podían ser cristianos ni venir al conocimiento de nuestra .Santa l'e Católica si no venían a poder de los cristianos y así conversando con ellos verían las cosas de nuestra l e...4'' W. Los R eyes C ató lico s, que descon ocían la realidad del N u evo M undo, tuvieron en consi deración lo expu esto p o r el C o m en d a d o r M ayor y p o r una Real P rovisión, exped id a, co m o es d e sobra con ocido, en M edina del C am p o , el 2 0 de d iciem b re d e 15 0 3 . se restituyeron y legalizaron los rep artim ien tos d e indios. Sin em bargo, debem os ad vertir que en 130 3 no se hablaba absolutam en te nada d e en com ien das sino que tan solo se m encionaba un aprem io de los indios al trab ajo con unas con d icion es d eterm in ad as Los in dios podrían se r obligados a trabajar pero pagándoles un salario justo y perm aneciendo com o ■personas libres y no com o siervos M C o m o ya hem os afirm ad o en 1503 no se alude en nin­ gún m om ento a las encom iendas. Eviden tem en te no solo no aparece tal palabra en el d ocum en to sino que el sistem a laboral que plantea 110 se parece en nada a la reciprocidad y a la servidum bre que supon e y de la que hablarem os con d eten im iento en páginas posteriores. En diciem bre de 150 3 ni la C o ro n a, ni O van d o estaban pensando en la encom ienda M Lo que sí es cierto es que en 130 3 se in tro d u jo una novedad que supuso un preced en te ya de lo que será el régim en d e encom iendas. Los indios serian libres, es decir, vasallos de la C o ro n a d e C astilla. E ste m atiz ya fue ob servad o p o r R o b erto C a ssá cu an d o afirm ó q u e m ientras en los rep artim ien to s de B obadilla el in d io quedaba en propiedad del españ ol ben eficiario del repartim ien to, los que se rea 1 izaron bajo la gobernación de O van d o respetaban el vasallaje real del indio. Esta diferencia ha hecho p en sara algún historiador que fu e en 150 3 cuan do se in tro d u jero n los rep artim ien to s d en tro d e la nueva m odalidad d e la en com ien da . hecho que. •'Varcla. iacatda. p.32. '"l'arta de los religiosos dom inicos al Señor Cdiiebvres. Santo D om ingo 4 do junio de 15 19 A C íl. Patronato i“ 4 . U 12 6 a s c de fa eco n o m ía De fa fo r t u n a no e r a fa p o se sió n De fa t i c i t a —tjue s o f ia ó a — sim o V* c f c o n tio f De fa m a n o d e o f i a . f u r i o s a m e n t e e n (§ ^ m c * ic d c s.i r e fa etó n e x p e r im e n tó u n a e x p a n s ió n s in p ic c c D c n fc s p r e c is a m e n te p o iq u e se da fia n fa s / . m is m a s c ir c u n s ta n c ia s q u e e n fa ép o ca jx u d a f * cu io p c.* . ~> £n c f Q fVucSo (V \ \ um D o fo s e s p a ñ o le s c n c o n f S-dion in m e n so s te r r ito r io s d o nde fa t i e r i a n o te n ia S a fa r s i n o fia ft a m a n o De of»id p a ia \ Y c^p fo t arfa . iiiM O k i\ c r \ i ra í ni 1 rin tL o n o M iN K \ \ o t*\’t 2 3 0 !\S

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3