Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

para servirse d e ellos en las m inas y en sus haciendas y si se querían ir a un cabo n o podían porque se llam an naborías... -w M Estos indios, a m edio cam ino en tre la libertad y la esclavitud, no solían ser herrados, aunque en el Inicio de R esidencia que. en 1528, se le hizo al gobern ador d e la isla d e C ubagua se le hizo cargo de h errar en la cara a los indios esclavos y en el brazo a los naborías para distinguirlos, ya q u e se habían introducido en la isla m uchos d e form a ilegal. Según el tipo de trabajo que desem ­ peñaran los naborías podían ser d e dos tipos: los que se designaban de granjerias y m inas, y los que se denom inaban de casa. Estos últim os servían en las viviendas de los españoles, desarrollando fundam entalm ente tareas dom ésticas. Estos indios de casa vivían todo el año en casa del español, p o r lo que estaban desarraigados de sus lugares y de su cultura, estando, pues, sum am ente aculrurados M Estos naborías em pleados en labores dom esticas eran m ejo r tratados que el resto de los indios ya que. después de unos años de convivencia con los españoles, term inaban congraciándose con ellos. En este sentido, cuan do el licenciado V illalobos fue acusado de no h aber dejado los indios que se le m andaron q u itar alegó que so lo le quedaban cinco o seis, que las m ujeres las había casado y que • los varones no quisieron salir d e la casa del d ich o licenciado porque nacieron y se criaron en ella Por esas m ism as fochas Francisco Tostado, escribano público d e la A udiencia, declaró que había casado a m uchas criadas tanto de C astilla com o de la tierra v que tenia la intención de hacer lo m ism o con otras indias naborías que poseía. Incluso, en el m o m entó d e d ictar los castellanos su últim a voluntad solían acordarse efe los indios naborías a los q u e se les solía con ced er la l ibertad, o bien, d ejarles ciertas sum as d e din ero para su sustento. A sí. p o r ejem plo, en su testam ento D iego V elazquez ordenó a sus al baceas que entregasen de sus bienes a los indios naborías sayos, zaragüelles, cam isas y zapatos, y a las indias cam isas, naguas, servillas y pañ os JS En una posición d e m enor estatus estaban lo s naborías d e granjerias y minas cuya suerte era bien distinta a la d e los de casa, pues solían trabajar en las m inas, m ientras durase la d em ora d e los indios de repartim iento, y el resto lo hacían en a hacienda d e su señor, m ientras los indios de rep artim ien to iban a descansar a sus conucos.'' La m edia de días de trabajo al año scilaba entre 3 0 0 y 3 2 0 . es decir, todo el año. excluyendo los dom ingos y lo s días de fiesta Su situación era de total servidum bre, rabajando sin descanso para los castellan o s) vivien do en la m ism a estancia de los españoles en unos bohíos habilitados para tal fecto en el en to rn o d e la vivien da de sus señores. En el in terior d e estos bohíos, y pese a la cercanía perm anente a los españoles, iguieron practicando sus ancestrales ritos v sus tradicionales m étodos curativos X C o n respecto al tiem po que d ebían servir los españoles, existían los naborías d e repartim iento y los otorgados a perpetuidad. Los prim eros trabajaban todos los días del ño para 1111 español, hasta que se hiciese un nuevo repartim iento o hasta q u e el repartidor se los encom endase a otra persona. En am bio, los concedidos a perpetuidad estaban adscritos de m anera vitalicia a un individuo, heredándolo sus sucesores com o si de n esclavo se tratase. La única diferencia con el esclavo, nuevam ente, sería la d e que n o se podía ven der M En cam bio, el indio de ncom ienda servía solo durante la dem ora en las m inas, yen do el resto del añ o a sus propios conucos. C o n respecto a la duración de a dem ora ha existido hasta la fecha una enorm e controversia pues m ientras para unos autores duró seis meses, para otros eran eriodos de cinco m eses seguidos de cuarenta días d e descanso. N osotros tenem os algunas referencias docum entales que indican ue d uran te lo s gobiern os de O van d o y de D iego C o ló n la encom ienda d u ró ocho m eses al año. Sin em bargo, es probable que a duración fuese variable y que al m enos a nivel legal tuviese distintas evoluciones que no han sido descritas hasta la fecha. Eso nivel teórico, porque en la práctica sabem os que los indios de en com ien da eran retenidos en las m inas todo el añ o X LL H U N D IM I E N T O DE LA POB LAC IÓN I ND Í G EN A A E V O L U C I Ó N D E L A P O B L A C I Ó N T A Í N A es una d e las m uestras m ás cru d as de la extin ció n d e un pu eb lo en poco m as d e m ed io siglo. M ien tras que en otras zonas d e A m érica el d escen so fluctuó en tre el 8 0 y el 9 0 V en el área antillan a rozó el ioo*i), lleván d olo prácticam en te a la extin ció n "' M El d escen so d e la población com en zó desde la m ism a arribada del alm iran te C ristó b al C o ló n . A ello, p ro vocado p o r las sucesivas y d escon ocid as ep idem ias que azotaron la isla d esde esos p rim eros añ os v por la falta d e una legislación protectora. Es b ien sab id o que las en ferm ed ades in fecciosas atacaban con m ayor virulen cia en las áreas con fin adas, com o era el caso d e las islas del C arib e. Estas, adem ás, se en con trab an en un a total v irginidad inm unológiea X La prim era d e esas ep idem ias que ha sido id entificada es la llam ada influenza suina. q u e asoló OInform ación .sobre la lib ertad d e los in d io s hecha a p etición de G reg o rio to p e /d e l C o n se jo d e In dias. Sevilla. 23 d e junio d e 1343 A G I. P atron ato 231. m im .l. lí 4 “ S o b re todos esto s con ceptos p u ed e verse mi trabajo: El sistem a laboral ind ígen a en las .Antillas (14112 1342) . en Eaeml/uJas,hulmye.’pañeks. Itilian IV R u i/ R iv e ra ) 1 lorst Plctschniitun (C o o rd .), M unster. 19 9 6 . p p .13-31. “ •La d o ctora Lyn ne l untar lia in ten tad o d esm o tar lo q u e ella lla m a d m ito d e la extinción d é lo s tain os d e la üspañola. tila afirm a qu e algu n os n ativo s m archaron a sierras inaccesibles v q u e perduraron la m ayor p arte cruzado s racialm ente, en m a yo r o m en or m edida, con n egros y b lan cos. V éase a Lyn ne C u itar. Laherenciataina:Iheroleplayedhy geinlcr in ihcprcíen'aiiótiojldiitóeulmivoii I lispaniala. ‘Tesisd e M aestría in édita, leída en N asliville (T ennessee. U S A ) en diciem b re d e 19 9 4 y d e la m ism a au tora: D ocum en tando el m ito d e la extin ción d e la cultu ra tain a* en http: vwvw.lcacike.org cu rren ! htm l Ls cierto qu e algu n os In dios se refugiaron en las zo n as m as escarpadas d e la isla, lejos del con tacto con lo s hispanos. Tam bién es posible q u e la genética taina haya p od id o so b rev iv irá través d e lo s m estizos o d e lo s zam bos p ero e s m ás q u e d u d o so qu e alguna com un idad ind ígen a pura sobreviv iese en la isla m as allá del siglo x v i h is t o r ia <¡i x i R M .n fii'trn io p o M iM C v x o 233 C .-3

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