Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
donde se ubicaban las m inas de San Cristóbal . y otra en la villa de C oncepción de La Vega, en las cercanías del gran yacim iento m ontañoso del Cibao. I lasta 150 5 hubo una sola fundición anual en cada una de estas dos villas, m ientras que desde 15 0 6 se hicieron d o s en cada localidad. A l añ o siguiente se creó una nueva fundición en San C ristób al q u e tam bién funcionaba dos veces al año. Los vecinos siem pre presionaron para que se pudiese fun dir en cualquier m om ento del año. pero el gobern ador jam ás consintió esta circunstancia ya que en las fundiciones debían estar presentes los oficiales reales para evitar posibles fraudes. C om o es lógico, difícilm ente podían estar presentes si las fundiciones se hubiesen prolongado a lo largo de to d o el año. Lo que sí co n si guieron fue am pliar el núm ero a nueve, tres en cada una de e lla s '1 Por tanto, el C om en d ad o r M ayor no solo organizó to d o el sistem a d e explotación m inera sino tam bién el régim en de fundiciones. Pese a todo, este orden no lo ideó O vando, que carecía de conocim ientos sobre la m ateria, lim itándose a cum plir fielm ente las instrucciones reales SS A sim ism o, se encargó de incentivar la llegada de esclavos berberiscos y negros a la isla, flujo que fue lento pero incesante desde 150 3. básicam ente se destinaron a los trabajos m ás recios, sobre todo la construcción. D e hecho, en noviem bre de 1504. la C asa de la C on tratación gastó 17 0 .14 4 m ara vedíes en la com pra de 21 esclavos d e los cuales 17 fueron em barcados en un a nao de Juan Bcrm üdez.6* Entre 150 5 y 15 0 7 enviaron al m enos otros tantos.6* Y finalm ente, en is io . se rem itieron a D iego C o ló n 10 5 esclavos que habían sido adquiridos en Lisboa61 M A continuación presen tam os el cuadro 2 en el que aparece reflejado el oro fundido en la Española entre 1 s o s y 1S 0 7 M O RO F U N D ID O EN LA ESPAÑO LA (1505-1507)''' AÑO QUINTO IttAL TOTAL F U N o m o AUM l'NTO 1505 17.188 85.94O ISO Ó 57.93O l 8 q .650 22O 60 1507 4 2 .8 10 2 14 ,0 5 0 112*. Total 97928 489.64O D e las cifras expuestas en el cuadro anterior se deduce el aum ento constante que experim en tó la producción aurífera, pues entre IS05 y is o ó fu e del 2 2 0 V m ientras que en relación al año siguiente aum entó 1111 112% . m ostrando claram ente el éxito de las m edidas económ icas tom adas en tre IS0 4 y is o s M A dem ás a la luz d e este cuadro m ím . 2 se con firm a con cifras concretas la aseveración hecha hace ya varias décadas por Ú rsula Lam b en relación al ya citado aum ento progresivo d e la producción aurífera duran te la gobernación del C om en d ador Mayor."6A si. podem os observar cóm o, en tan solo tres años, la producción d e oro rozó los $ 0 0 .0 0 0 pesos d e oro. cifra realm ente notable si la com param os, p o r ejem plo, con los poco m ás d e 6 2 4 .0 0 0 pesos q u e se fundieron en C u b a entre 1s 1S y 1547. U na producción aurífera realm ente alta aunque e n cualquier caso m en or a la m encionada por el padre Las Casas, quien afirm ó que en tiem pos de la gobernación de O van do se fundían en la isla entre 4 5 0 .0 0 0 y 4 6 0 ,0 0 0 pesos d e oro anuales SB Por tanto. O van d o con siguió organizar la explotación aurífera de la isla, llevan do a cabo eficazm ente las órdenes reales en cuanto al régim en de explotación y fundición e im plantando un sistem a laboral indígena en base a la institución de la encom ienda. L11 este sen tido no debem os o lvid ar que. hasta su arribada a la isla, el laboreo en las m inas había sido un auténtico desastre, especialm ente gravoso para la C oron a que vio reducidos sus ingresos sustancialm ente al decretar Francisco d e bobadilla, sin autorización expresa, que se pagase tan solo la undécim a parte del oro que se recogiese, en vez del tercio estipulado M A si pues, a la llegada de O van d o a la Española lo prim ero q u e hizo fu e reclam ar a los vecinos el pago, en 1111 prim er m om ento, de la m itad del oro q u e habían recogido durante el tiem po que estuvo com o pesquisidor en la isla Bobadilla. y, desde abril de 15 0 $. el tercio. N o obstante, incluso esta últim a im posición debió resultar excesivam ente gravosa para los vecinos que. d ebido a su falta de liquidez. 110 tardaron en m anifestar su m alestar frente a estas reclam aciones reales. El propio C om en d ad o r M ayor com prendió 1,1 Roberto Marre. Samo Domingo, p.71. "'M iguel Ángel Ladero. Las Indiasde Castilla, pp.270-271. ' 'Ibidón, pp.279. 28$ y 29 4. '•* Ibíd/n . pp.3346 '“Los datos de loscuadros l. 11.111 iv y v proceden de mi trabajo Ia economía en La Ispañola a travésde lascuentas del tesorero ( >istobal de Santa Clara (150S -1*07) en IbcroamericatiischesArchiv. vol 24. (1998). pp.247-265. '“'Lamb. Frry Nicolásde Ovando, p i HISTO RIAL,I M RAI DI I IT I I»LO DOM INICANO tm * 2 3 6
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