Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
pron to la necesidad que había d e introducir algunos cam bios fundam entales para relanzar la eco n om ía m inera. C on cretam en te, en 150 4 . se despacharon varias m edidas d e una gran im portancia en el desarrollo posterior d e la explotación aurífera, a saber: en prim er lugar, se d io un perm iso general para q u e todos los españoles residentes pudiesen ex tra e r oro. con la única condición de que registrasen su solicitud ante las autoridades de la isla: en segundo lugar, se estableció que tan solo se pagase el qu in to del oro y n o el tercio com o se estaba exigiendo desde 150 3 3 ? Por lo dem ás, y co m o podem os o b servar en el cuadro 3 que se expone a continuación, las produccion es d e las m inas riel C ib a o y de San C ristó b al lueron bastante hom ogéneas, fundiéndose poco mas m etal aurífero en C o n cep ció n de La V ega que en La Buenaventura M Efectivam ente, según se deduce de este cuadro 3. la producción aurífera en am bas m inas fue m uy sim ilar, fundiéndose en La C o n cepció n un 51.41% y en la villa d e La Buenaventura C O M P A R A C IÓ N E N T R L LAS F U N D IC IO N E S DE LA B U E N A V E N T U R A Y C O N C E P C IÓ N t i N l tl C I O N ISOS 1506 K 07 TOTAL A B S O L U T O La B uenaventura 8 , 4 2 0 1 7 . 8 6 O 2 1 . 3 0 8 4 8 . 5 9 La C o n cepció n 8 . 7 6 6 2 0 . 0 7 0 2 1 . $ 0 2 5 0 . 3 3 8 5 1 .4 1 Totales 1 7 .1 8 6 3 7 . 9 3 O 4 2 . 8 1 0 9 7 . 9 2 6 1 0 0 . 0 0 11148.59%. Sin em b argo esas diferen cias se deben casi exclusivam ente al añ o de 15 0 6 en la que en traro n algo m as d e 2 .0 0 0 pesos ás en La C o n cep ció n , m ientras que en los d o s años restantes la cantidad d e o ro q u e se fun d ió en am bos lugares fue casi la ism a. En general ya hem os visto com o el aum ento d e la producción aurífera fue espectacular, d e form a que si en tre 15 0 7 y 5 0 8 la C o ro n a aprem ió en varias ocasiones al go b ern ad o r O van d o para que no descuidare las m inas y aum entase la producción e debía fun dam en talm en te a d o s causas: prim ero, a la avidez insaciable d e oro en C astilla, y. segundo, a que solo una pequeña arte del o ro y d e las dem ás rentas producidas en la isla llegaba realm ente a C astilla M D e hecho, en tre m arzo d e 15 0 6 y el ism o m es de 15 0 8 tan solo se enviaron a Su M ajestad 87.306 pesos de oro. incluyendo en d icha cuantía no solo el qu in to del ro sino tam bién las dem ás las rentas reales obtenidas en la isla alm ojarifazgo, rentas d e la sal. rentas d e las explotaciones gropecuarias reales, y dem ás L11 cam bio, no se cobraron m ontazgos, ni alcabalas p o r un pr¡\ ilegio especial obtenido, en 1504. o r los vecinos de la isla1'" M Ll hecho de que solo llegase al R ey una m ínim a parte d e lo recaudado se debía a tres causas undam entalm ente: prim ero, a una incipiente pero notable burocracia llegada a la isla con el pro pio írey N icolás de O van do, y ue tan so lo en salarios suponía un desem bolso su p erior a los 1.6 m illones de m aravedíes anuales; segundo a las im portantes artidas gastadas en o b ras publicas m uy necesarias en los prim eros años D e hecho en las cu en tas d e Santa C lara aparecen eflejados n um erosos descargos abonados a -los oficiales d e m anos que trabajan en las obras d e San to D om in go; y tercero y ltim o a la qu ieb ra d e m uchos de los m ineros españ oles d ebido a la revolución d e los precios que se vivió en la isla d uran te los rim eros años. El p ro p io padre Las C asas d ejó bien claro el n egocio ruin oso que supon ía la explo tació n de o ro al d ecir lo si uíen te: Fue también una regla en esta islageneral que losque no echaban los indiosa las minas, sino que los ocupaban en otrasgranjerias y trabajos, conto menos reprobados y menos aflictivos de los inocentes indios, tuvieron menos necesidad y más medraban '"'1 X En los prim eros añ o s los precios se dispararon y el p ro pio padre Las C asas decía qu e. aun que sacasen 5 0 0 o 1.0 0 0 pesos, todo se lo gastaban porque 1111 azadón costaba 10 o 15 castellanos, una b arreta hasta 5 castellanos, un alm ocafre 2 0 3 castellanos. Incluso el casabe, alim en to básico de la tierra extraíd o d e la yuca, se t en día a precios desorbitados. N o d ebem o s o lvid ar que una d e las tácticas pasivas q u e utili zaron los indios para in ten tar expu lsar a los españ oles íuc d estruir sus conucos. A sí. p o r eje m p lo en 15 0 1 se tasó el coste de 1 .0 0 0 m on ton es d e esta raíz en nada m enos que 6 0 pesos de oro. dism inu yen do sit precio hasta 15 0 8 en un 57% pues se vendía la m ism a cantidad d e yuca en tan solo 23.8 pesos M N o debem os o lvid ar que los precios se regulaban m ín im am en te en C astilla a través d e la alhóndiga.1"’ institución que. aunque aparece ya en los tiem pos de O van d o , en estos m om en tos no sirvió mas que para p roporcion ar a los españoles algunas herram ientas traídas d e C astilla. En cuan to a los alim entos llegados d e la " Miguel Angel Ladero. Las IndiasJe Castilla, p.78 "sBartolom é de las Casas. I listona Je las Indias, t.n . p .?44 "‘Tari I I lam ilton. Guerra ypreciosen Lsp,uta 1651 i$oo. Madrid. 1988. p22S HISTO RIA!*.! M RAI MI i l‘L I IUO DOM INICANO 2 3 7 IV *
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