Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
LL F INAL DEL C I C L O DEL ORO E S T Á C L A R O Q U E N IC O L Á S D E O V A N D O S E N T Ó LA S BA SE S de una econom ía próspera, basada por supuesto en la regulan/ación de la m ano d e obra, indígena y negra, en la explotación aurífera y en la expansión de la explotación agropecuaria. Tam bién en sayo otras posibles fuentes d e ingresos: prim ero, a trav és de la exportación del palo d e brasil y. segundo, con la explotación de las m inas d é cobre. A m b o s negocios resultaron p o co rentables. 1:1 prim ero, porque el palo de brasil, utilizado com o tinte ten ia grandes dificultades d e com ercialización y saturaba los alm acenes d e la C asa d e la C on tratación que term inaba siem pre por malv enderlo. El segundo porqu e las vetas descubiertas resultaron ser pobres y d e escasa calidad. D e hecho, en 15 0 5 se en contraron las m inas de cobre d e Puerto Plata p o r lo q u e escribió al R ey hablándole d e sus posibilidades. Sin em bargo. 110 tardó en retractarse va que el m ineral que se obtuvo ni siquiera cubrió los costos de extracción.’12 Para fun dir y afin ar el cobre fueron llevados desde C astilla varios m aestros co m o Ensebio d e G alapentel d e Saboya. A n tó n G arcía. A ndrés de Sevilla. D om in go de G enov a y R o d rigo d e Vcrgayo. que fueron despedidos finalm ente, en m ayo d e 15 0 6 , cuando se d em ostró su falta d e rentabilidad. Por tanto, su explotación se m ostró com o un espejism o, porque nunca se encontraron yacim ientos significativos co m o para rctitabilizar su explotación X Pero 110 fu e lo tínico q u e rem itió O van do, pues tam bién m andó distintos tipos d e piedras, azules, blancas, coloradas y verdes, así com o «un m anojo de raíces, un talegón d e piedras y otras que parecieron eran d e algún m etal -A’ Llam a la atención la rapidez en la búsqueda d e nuevas fuentes de ingreso M T am bién es seguro que en tiem pos del C o m en d ad o r M ayor se crearon unos astilleros en San to D om ingo, d on de se reparaban barcos c u mal estado, E11 15 0 7 se com pró 1111 mástil vle 33 codos por 6.750 marav ed íes para en viarlo a la Española.*4 Pero no fue lo único que se m andó, pues el 18 de febrero e 150 8 la C asa de la C on tratación gastó 5 .0 16 m aravedíes en com prar diversos m ateriales para varar navios que se env iaron a la spañola en una nao cuyo m aestre era Esteban de Santccelay*’ Y nuevam ente, el 9 de m arzo, se com praron al cordonero A n drés odríguez 38 quintales de jarcia para rep arar las carabelas que estaban en la isla2"’ B? E11 cam bio, n o parece que se incentivara a industria azucarera, aunque el prim er trapiche, propiedad de un A lo n so G u tiérre z de A guí ion. so ubicó en La Vega en tre 1505 150 6 .8' Su producción se d estin ó al con sum o local, y su expansión en la isla no se inició hasta finales d e la segunda década del iglo XVI.'* Este fracaso inicial se debió a la falta d e inversión, pues los capitales se destinaron a em presas m ucho m ás rentables ntonces com o la trata de esclavos o la explotación de los placeres auríferos. Según G en aro R odríguez, los prim eros en víos de zucares dom in ican os a Sevilla se produjeron tan solo en 15 17 y en can tid ades bastante m oderadas''’ X A partir del go b iern o e D iego C o ló n se agudizaron d o s problem as: el prim ero, el agotam ien to de los yacim ientos auríferos. Se pensaba que el descenso e la producción en los últim os años del gob iern o de O van d o se había debido a negligencia o falta d e organización. Pero las ausas eran otras, ya que los yacim ientos m ostraban peligrosos signos de agotam ien to y la recogida del preciado metal cada vez ra m ás escasa. En cuanto al cobre, nunca m ás se supo. D esde 150 9 no tenem os noticias de su explotación en la Española M l segundo problem a fue la revolución de los precios q u e hundió la econom ía local. A si. pese a la llegada d e varios m illones de aravedíes en vellón para abaratar los precios los resultados fueron escasos. Ya el C om en d ad o r M ayor o rd en ó traer grandes artidas de vellón porque decía que al no haber m oneda se pagaba en oro a precios desorbitados. 1 n 1505 se com p ro a Francisco oria, m ercader genovés. plata suficiente para acuñ ar en Sev illa un m illón de m aravedíes en m oneda d e plata y vellón con estino a la Española."" La llegada del vellón 110 consiguió gran cosa. D e todas form as es cierto que las m ercancías, com o el vino la harina, llegaban al d oble de precio que en Sevilla, en tanto que en C u b a y en N ueva España el precio se triplicaba.'" I labia hí 1111 m argen d e beneficio q u e fue utilizado por algunos com erciantes de la isla M El poblam icn to d e la isla se resentía día a ía. l a Española hacía tiem po que había dejad o de ser ese territorio soñado don de -se pescaba oro . Para finales de la segunda écada del siglo XV | ni había oro, ni m ano de obra indígena, ni tan siquiera españoles dispuestos a establecerse en la isla. La v ¡rucia desatada a partir d e 15 18 acabó con todas las esperanzas de recuperación d e la población taina. Pero n o solo so despobló d e nativos sino tam bién de españoles. Ya el poblam icnto de Puerto R ico y C u b a significó una verdadera sangría dem ográfica, p ero fue el de N ueva España que resultó verd aderam ente catastrófico. D e hecho, se estim a q u e en la década de los vein te la isla perdió una tercera parte d e la población castellana'’ 2 * La C o ro n a preten d ió rem ediar este despoblam iento. Para ello, en M odesto Bargallo. I m minería y la metalurgiaen la América española Jurante laépoeacolonial, \le\ico. 1955. p.49. "¡bidón. p.’ >2 ' ‘ M iguel Angel Ladero. Las Indias Je Castilla, p.306. "¡bidón. pin *‘lbtdan. p .ii2. '"Sobre la cuestión puede verse el interesante articulo de I.milio Cordero M icliel. ¿Fue La Vega, cuna de la producción azucarera americana 9 Ctio. imni. isi O 994 ) p p 9 i 111 "F ran k Moya l’ons. I listonaeolonialdeSanto Domingo. Santiago. L’C M M 1974. pp.65-72. '"(Jen aro Rodrigue/ Morel. OrígenesJe la economíadeplantaciónen la Ispaiiola. Santo Domingo. 2012. "M iguel Angel Ladero. Las IndiasJe Casulla, p.286. "Ibídeni. p.79 ' Sobre esta cuestión puede verse la obra de Enrique O tro La despoblación de la Española: la crisis de IS 28 ibcroamerícaniscbes Archiv. vol. 10. tumi, i (1984). pp 242 244 HISTORIA til \ l RAI DI I ITTRI.O DOM INICANO 241 -•'•*5
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