Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

1516 tnando pregonar p o r m uchos pueblos de A n dalucía una disposición a fin de que se le diera pasaje gratuito y m anutención a tod os aquellos labradores que pasasen con sus m ujeres a la Española. Id pregonero, juan d e Colaya, vecino d e Sevilla, estuvo nada m enos que 2 0 9 días pregon an do el docum ento. E11 15 2 0 pasaron a la Española m ás d e 30 fam ilias de labradores a los que se acordó m anten er durante su prim er año.'” Se preten día que lo s viejos pobladores, que conocían la tierra, pudiesen em igrar m ientras se quedaban en la isla m anos m enos expertas. A lgunos pasaron por el territorio y varios d e ello s procedían de Jaén. Pero desgraciadam ente, ni los labradores sobraban en A n dalucía ni la Española era ya una garantía de enriquecim iento. Todos los in ten tos d e repoblación resultaron infructuosos, por lo que la situación, lejos d e m ejorar, em peoró considerablem ente, sobre to d o a p artir d e la llegada d e I lem án C o rtés a T enochtitlán '’4 M La recuperación económ ica 110 llegaría, basta la tercera década del siglo x v i d e la m ano del desarrollo d e la industria azucarera y, en m en or m edida, del hato ganadero. Ya en 1519 se orden ó a las autoridades de la isla que favoreciesen a aquellos vecinos que pretendían con struir ingenios azucareros, apareciendo poco después los prim eros ingenios mov idos p o r fuerza hidráulica y trapiches m ovidos con tracción anim al Por tanto, la crisis m in era aceleró el d esarrollo de otras alternativas económ icas, especialm ente de la producción d e azúcar, que se con vertiría en el m otor económ ico d e la isla d uran te buena parte del siglo x v i.'"’ E ntre 15 19 y 1525 llegaron las prim eras ayudas públicas por 1111 im porte inicial d e + .50 0 pesos de o ro que se repartieron en tre aquellos vecinos q u e pretendían co n stru ir un ingenio.'1' A unque estas ayudas llegaron dem asiado tarde para una isla que estaba ya casi al borde del abism o, lo cierto es que a m ediano plazo sentaron las bases d e una próspera econ om ía azucarera Los hatos ganad eros tam bién se desarrollaron paralelam ente ya que. por 1111 lado, las con dicion es naturales d e la isla y el d espoblam iento facilitaron la reproducción del ganado, y por el otro, se trataba de explotacion es q u e requerían una escasa inversión y m uy poca m ano d e obra 'Sí ex c G a n g c f i z a c i o n ~dcf in d io C O M O E S B IE N S A B ID O , LA S IN D IA S F U E R O N C E D ID A S A C A S T IL L A por las bulas alejandrinas a cam bio de la evatigelización de los indios. Sin em bargo, la estructuración d e la Iglesia en la Española tardaría m as de una decada. D urante d iez años lo tínico que se hizo en m ateria religiosa fue en viar al padre fray B ern ardo B oil al m ando d e cuatro o cinco franciscanos, tres m ercedários y un erm itañ o de la orden de San Jerón im o sin q u e obtuviesen, com o verem os a continuación, resultados positivos. Lo cierto es que pocos proyectos podía em pren der fray B ernardo Boil con tan reducido num ero de reli guisos v am e tan ingente cantidad d e infieles A dem ás, sabem os que la preparación d e estos cenobitas era escasa ya que ni tan siquiera fray R am ón Pane que llego a apren der la lengua de los indios tenía m ás form ación doctrin al que -e l Av e M aría y el l’a ter N oster--. En realidad salvo figuras m uy excepcionales que desde luego las hubo los religiosos que se em barcaron en estos prim eros años rum bo al N uevo M un do eran personas poco doctas, com o bien explicó, unos años después, el cronista G o n zalo Fernández de O vied o : Que estas tierra manan o que lluevenfrailes; pera, pues son sin canas todos y de treinta añosabajo, plega a Dios que todos acierten a servírl '"1 M P ero la C o ro n a estaba d ispuesta a cum plir con su parte en lo estipulado e n las bulas alejandrinas: prim ero, para m antener v igente la cesión. Y segundo, porque era consciente d e que la ev an g elizaro n favorecía la conquista. C o m o ha escrito G e n a ro R odríguez, en to d o m om ento la cúspide cortesana fu e consciente d e que la Iglesia represen taba 1111 in strum ento ideológico de en orm e trascendencia para los intereses del Estado.1’'' Por ello, la m on arquía se apresuró en el fo ­ m ento d e esla institución justo después d e recibir en 15 0 1 el priv ilegio d e co b rar los diezm os a cam b io del sosten im ien to de la naciente Iglesia indiana M l as propias instrucciones dadas a b ey N icolás de O van d o son sum am ente reveladoras, p o r la im portancia q u e se les dan a los aspectos relacionados con la cvangelización d e los aborígenes. A dem ás retrasar esra iniciativa basta 1513 hubiera significado poco m enos que 1111 incum plim iento del pacto con el Papado. A sim ism o, y al m argen d e las cuestiones m eram ente legales, no podem os perder de vista el carácter profundam ente religioso que m ostró el propio C om en d ad o r M ayor A ligue! Angel Ladero. Las ludíasJe Castilla, pp.494 > "‘Sobre los fracasos de las repoblaciones con labradores en la isla puede verse el excelente irabajo de M ain Milliou. Los intentos de repoblación de la isla Lspañola por colonias de labradores (isi8 1603) Razones do un fracaso-. Actasdel V Congreso Internacionalde I lispanistas, Bordeanx. 1977 "G en aro Rodrigue/- M orel. Lsclavitud y \id a rural en las plantaciones azucareras d e Santo D om ingo Siglo \\ 1 \mtariode EstudiosAmericanos t.x i iv Sevilla. 199 *. pp. 9 i y siguientes. T I desarrollo de la agricultura de plantación s la tala indiscrim inada de arboles para las calderas do los ingenios azucareros provocó la conversión de extensas zonas de bosque en sabana. La prim era gran catástrofe ecológica de la historia de la isla. L’11 estudio com pleto sobre la industria azucarera en la Lspañola en el siglo x v i y sus consecuencias económ icas y am bientales ha sido realizado por G enaro Rodrigue/ M ore!. Orígenes de la economíadeplantación. ‘•"(atado en Rubén Silie. Economía,esclavitud ypoblación, p 30 “"Gonzalo Iernández de O viedo. Ilrstoria. r.l L l padre Las Casas fue bastante mas contundente en sus afirmaciones, al plantearse a si mism o la siguiente pregunta: ¿Qué doctrinapodían darhombresseglares ymundanos, idiotas yqueapenas, comúnmenteypor la mayorparte,sesabensantiguar,a infielesde lengua diversísima de la castellana I a* Casas, / listona, r. 11, p.479. ■"Genaro Rodríguez M orel. Cartas de loscabildoseclesiásticos, p- 4 - IIISTO RIA (¿I NI RAI M il l’i rm on O M IN U A N O 2 4 2

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3