Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

fray B artolom é do las C asas, que no desaprovechaba ninguna ocasión para criticar a la orden d e los franciscanos, le otorgó los elogiosos calificativos de varón religioso y persona v e n e r a b l e M Por lo dem ás, en las m ism as instrucciones del 2 0 de m arzo de 150 5 dadas al gobern ador O va n d o se insistía en la necesidad d e que el m ism o facilitase} supervisase la evangelización de los indígenas. El hecho de que se le dediquen a este asunto las dos prim eras instrucciones nos esta indicando la im portancia que le otorgaron los Reyes C atólicos. A dem ás d e recom endar el buen tratam iento a ios indios se orden aba la construcción de casas ju n to a las iglesias donde los niños indígenas -s e reúnan y aprendan a rezar y a san tigu arse-"" M C om o es bieti sabido, en 1504. el Papa ju lio 1 1 erigió, p o r la bula lllitisfulcitípraesidío. la provincia eclesiástica de San to D om ingo, con un arzobispado y do s obispados, a saber: la I lyguatensis que incluía las provincias d e I ligüey, piragua y la m ism a Santo D om ingo, la M aguacensis con sede en C o n cepció n de La Vega, y finalm ente, la Bayunensis cerca de Lares d e G uahaba, al noroeste d e San to D om ingo.10- Estas tres nuevas diócesis no form aban una nueva provincia eclesiástica sino que quedaron integradas en la de Sevilla1"1 W Estos nue­ vo s obispados no llegaron a ponerse en práctica porqu e no se adaptaban a las necesi dades reales. A este respecto, escribió el padre Las C asas que se conoció que en los sitios d e las iglesias q u e el Papa ten ía erigidas y señaladas ya 110 había a qu ien convertir ni predicar, sino era a los pájaros y árboles... Pese a todo, lo que es indudable es que constituyeron el prim er intento d e estructurar la institución eclesiástica en el N uevo M un do M Efectivam ente. Ir. conversión de los trinos 110 resultó tan sencilla co m o a C o ro n a y la Iglesia habían planeado desde la Península. Los indígenas an te la presión de los españoles en con tra d e sus ancestrales cosm ovisiones y ritos m ostraron d iversas actitudes en función d e su grad o d e evo lu ció n y d e d esarro llo p o lítico y social R espuestas q u e fueron desd e la aceptación de las nuevas ideas religiosas de m ejo r o p eo r grad o a la in d iferen cia, la resistencia pasiva, o incluso, el rechazo abierto M Su ev angelización resultó sum am ente problem ática por su resistencia al cam bio de m entalidad. Más bien, hem os d e hablar de 1111 rechazo p o r parte d e los nativos a to d o lo q u e suponía el cristianism o, pues 110 tard aron en asim ilar este con cepto con el de sum isión al español. A sí. en una carta escrita por los Jerón im os al Señ o r d e C h iebres y fechada en 1518. le explicaron que en tre los indios -ya había opin ión que los frailes n o iban allá sino a am ansarlos para que los cristianos los tom asen para m atarlo s-104 M Por o tro lado. 110 cabe duda que la estructura m ental es la m ás resistente al cam bio, pues la destrucción violenta d e una religión indígena, por parte ile una culuira exógcua, com o o cu rrió en algunos lugares del con tin en te am ericano, está considerada com o la causa tundam en tal d e extin ción de un a civilización M D e m anera q u e las sociedades prim itivas solían ten er una religión sencilla pero perfec­ tam ente ad aptada a sus necesidades, estan do sus m iem bros plen am en te con vencidos de que eran sus d ioses tradicionales sus autén ticos protectores, los cuales colm aban plen am en te sus necesidades psicológicas.106 En el caso con creto de los tain os a n ti­ llanos. podem os afirm ar que su religión era m ás afectiva y pragm ática que la católica, pues, contaban con dioses d e caracterís­ ticas m orales m uy elevadas que ellos sabían valorar y adm irar."1" A si pues, está claro q u e la religión d e los aborígenes, com o ya escrib ió el padre Las C asas, cubría espiritual m ente sus necesidades m ás cotidian as corno podían ser la siem bra, el nacim iento de sus hijos o la lluvia X A n tes d e com en zar con el desarrollo del tem a hem os d e destacar lo difícil que ha sido para nosotros in ten tar establecer el grad o d e con versión del aborigen a la religión que profesaban los españoles ya qu e. com o es b ien sabido, no vivieron lo suficiente rom o para d ejar testim onios d e sus m ás profundas convicciones Jtí La in diferen cia de los aborígenes a la hora d e apren der y asim ilar los preceptos básicos de la religión cristian a fue tal que m uchos españoles, c incluso, algunos religiosos, defen d ieron su total incapacidad para las cosas de la fe . Sin em bargo, estaba claro q u e 110 se trataba tan to de inca pacidad com o d e desin terés por apren d er una religión q u e consideraban extraña. Según Fernández de O vied o los indios de la Bartolom é de las Casas. Historia, t il. p.249. ""Instrucciones dadas a frey N icolás de O vando. A lcalá de I leñares. 2 0 111 1S‘ >$. (com pletadas en Zaragoza. 29 II 1 i$o $) A (í I. Indiferen te G en eral 418. Iib. I. fol. 94 \to. 98 vto. Tam bién en C O D O /.V Serie i'V t.ji. pp is«> <74 "’T id cl lita. - Los prim eros años del episcopado en Am erica . Boletín de la RealAcademiadéla I listaría, t.xx. Madrid. 1892. pags. 261 jo o . " dolíannos Meier. ■La historia de las diócesis de Santo Domingo. C oncepción de la Vega. San Juan de Puerto Rico y Santiago de Cuba desde su inicio hasta la mitad del siglo XVll .en Historiageneralde la Iglesiaen América Latina, t.iv. Salamanca, I 9 9 S. t.iv. p.2S- " 'B artolom éde las Casas. Historia, t il p. 4 il '"'C itado ea fray Juan l’erez O. P. listos,-nosonhombres3. Santo Dom ingo. 1984. p s ""‘R ob en Nishert y otros. Cambiosocial M adrid. 1988. p.54. " 'L .L Lvans Pritchard. las teoríasde la religiónprimithx Madrid. 1989. p. 1 7 > r > « a p É B r a s pro pias in stru ccio n es 'dabas a ^V cv (YVicofas 3 c <Z D C i«n 3 o son su m am en te rc S cfa d o ra s, po r ía impoitancia t|uc se fe s dan a fo s asp ecto s rcfacionados con fa c£an ¿fcfijació n 3 c fo s aévtiffcncs _ ...J C ^ c s 3 c c f m ism o m om ento en *|uc se provecto fa ^ ra n •jíbía v'Saridma 3 c l$0 2. se p io 3 u|o u n c**mf>io 3 c fcn 3 cnc¿a en fo re fe re n te a fos aspecto s icfi^ io so s j c cfcsia stico s in dianos. eso se puede jjaf> fa i 3 c un secundo periodo en c f pro ceso c ^ p a n s iS o j o ^ a n i^ a íi 5 o de fa fofcsia de fa s jn d ia s íjuc ¿M arcaría precisam en te fos sie te an os de ¿jofnerno de V^T^Sandc com prendidos, com o ja tjem os dicíjo, en tre 1509 . "" ^ n esta e ta p a dio com iendo uno (fian ta rc a m stitu cion afijad o ra de fa ^ f c s ia en fa '^ ^ sp a ñ o fa con c f ^ a ffid * in ten to de fu n d ació n de of>ispados, fa dotación de cu rato s j fa erecció n de recin to s c o n Scn tu a fcs. h is t o r ia l ;! n i ral di u t r.&LO d o m in ic a n o 4-.V 2 4 4 í.Vf

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