Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
Española eran una nación m uy desviada d e qu erer en ten d er la fe católica»108 M A esta falta de interés p o r parte de los indi gen as hem os d e unir una escasa form ación d e los religiosos que m archaron al N u evo M undo, salvo, por supuesto, casos muy excepcionales. Y aunque supuestam ente todos los españoles tenían obligación d e evangelizar, en realidad y com o tan critica m ente afirm o el padre Las C asas: ¿Que doctrina podían dar hombres seglares y mundanos, idiotas y que apenas, comúnmente ypor la mayorpane, se sabensantiguar, a infielesde lengua diversísima déla castellana?""' X. Ln m edio de estas circunstancias tan poco propicias para su co n ver sión. los aborígenes continuaron con sus rituales paganos, haciendo caso om iso a los preceptos d e la nueva religión. A sí. desde un prim er m om ento. 110 se les adm inistró a los nativos m as sacram entos que el bautism o, al considerarse que no eran aptos para recibirlos X Poco después, y m as concretam ente en 1318, en las instrucciones dadas a R o d rigo de l igueroa. se dispuso que cuan do se le api icascn a algún natural los sacram entos d e la extrem aunción y de la eucaristía, llevasen al resto de los indios para que se m oviesen con ello a devoción Igualm ente, se dispuso que los indígenas confesaran una vez al añ o y que sus h ijos se bautizasen antes de los och o días despu és d e su nacim iento. Sin em bargo, parece eviden te que nada d e esto tuvo vigencia práctica quedando, pues, en papel m ojado. I lectivam en te los datos de que dispon em os indican la nula con versión de los indi gen as q u e jam ás observaron los preceptos católicos, con la única excepción de aquellos naturales que fueron criados desde pequeños en los m onasterios franciscanos de la Española X A p a rtir d e la decada efe los veinte la evangelizacion se hizo m ucho m as d ifícil d ebido a d o s m otivos q u e pueden ser válidos para todos los territorios insulares: prim ero, la aparición de un pob lam icn to disperso, y. segundo, la fuga d e los pocos frailes doctos que habían po b lado las A n tillas M ayores en las prim eros años de la colonización M L11 cu an to al prim er m otivo, direm os que a lo largo de esta decada los españoles pasaron a residir en las aciendas y en los ingenios, en m uchos casos muy lejan o s de las villas don de se celebraban las funciones religiosas. A si. pese a as reiteradas peticiones que se hicieron, p o r ejem plo en 13 18 y en 1529 para que hubiese clérigos en los asientos de los españo es. todav ía en 1532 y nuevam ente en 1>33 la ciudad de San to D om ingo se quejó efe que el obispo, al 110 consentir que hubiese clérigos n las capillas, im pedía que se adm inistrasen los santos sacram entos n o solo a los indios sino tam bién a los pro p io s españ oles M t J 3 t fo b c m d s. en fas m ism a s IMS flu c c io n e s i c f z o 'be m a ije b e 1503 dadas a f ¿ jo fe tn a b o i C ÍL Ó S au d o se in s is tía en fa necesidad de p ie é f m is m o ^ -.ic ilil.is c v s u p e tV’ is .1 se fa c V ' . n i t f c f i de fo s tn b fie n a s. "•érC JjccJfo de .¡ 11 c se fe dednjuen a e s te a su n to fa s dos J 'tim c í.is in s tru c c io n e s nos e s tá in d ican d o fa im p o rta n c ia i|uc fe o to ttfa to n fos (3?c¡»cs ^ a to fic o s . ó x'd cm as de re c o m e n d a r c f filie n tra ta m ie n to a fos in d io s se o td cn afia fa co n s tru c ció n de casas ju n to a fa s in festa s donde fos n iños in d íg e n a s « s e re ú n a n J a p re n d a n a f c j t i i j ’ a s a n tig u a rs e " . Ln realidad , estaba claro q u e la negativa d e los ob isp o s a co n sen tir q u e los españ oles y los in d io s pudiesen recib ir las aten cio es espirituales en sus propias haciendas se debía a q u e 110 qu erían p erd er ben eficios para su propia catedral. Por su parte, lgunos ob isp o s alegaron q u e los españ o les 110 qu erían llevar a sus in dios y n egros a la C a te d ral porque preferían dejarlo s rab ajan d o en sus estancias, lo cual parece ser que no era to talm en te cierto. L11 realidad, m uchas d e esas estancias estaban a arias leguas d e distancia d e la capital co m o para acu d ir a la iglesia los días d e precepto. Y aun que fin alm en te el R ey zanjó sta cuestión, o rd en an d o q u e los clérigos pudiesen co n fesar en los lugares d e residencia tan to a los españ oles co m o a lo s ¡11 dígen as. lo cierto es que nunca hubo en la isla 1111 núm ero d e predicadores suficien tes com o para llevar a efecto esta disposi ción M En relación a este ú ltim o aspecto, y en lazan do con el segun d o m otivo m encionado, d irem o s que el problem a n o fue tan to la escasez de religiosos com o su escasa fo rm ació n teológica. I Insta tal pun to fue grave esta carencia qu e. antes de m ediar el siglo, los franciscanos de S a n to D o m in go solicitaron de su O rd en que en viaran un clérigo letrado, pues era necesario para la con tin u ación d e dicha casa religiosa. En el caso de la isla de C u b a la situación no era m ejor, pues no en vano, en 1324 . los franciscanos solicitaron clérigo s q u e supiesen p red icar porque a causa de no haberlos m uchos d e los d ich o s indios d esespe ran y se ahorcan, lo cual d icen que cesaría si hubiese los dichos p red icad o res q u e los enseñasen y consolasen... Incluso, los '""G onzalo Fernández de Oviedo. Historia, i i p.m E xisten muchos testim onios docum entales confirm ando estas palabras de los cronistas de los que vamos a traer a colación aquí unas palabras que escribieron los Jerónim os refiriéndose al aprendizaje de los indios: Quesongentesquesiemprehan menesterel maestroante ¡osojos,paraquenoolviden lo aprendidaayer C itado en Constantino Bayle. l l protectorde indios. Sevilla. 194$ p.i. ' " Bartolom é de Las Casas. / listaría, t.l l. p.479. " instrucciones a Rodrigo de l igueroa. Barcelona. 9 de diciem bre de 151S. A G I. Justicia qs. Pieza r\ fol. 217-236VT0. HISTORIA cil NiERAL 1)1 I l’l I 1 4 0 DOM INK ANO 245
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