Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

pocos frailes de la isla tenían dificultades para sob revivir pues, por ejem plo, el m onasterio de San Francisco que se ocupaba en la instrucción y con versión d e los naturales de esa tierra . no era o tra cosa, en la década d e los trein ta, que un bohío cíe paja casi despoblado M En general, liem os de pensar en una con tin u ación d e las tradiciones indígenas basta prácticam ente su extin ción. N o en vano, lo s docum entos de la década de los cu aren ta se m uestran tan pesim istas en cu an to a su conversión com o los de los prim eros añ o s d e la colonización. En 1538. se d ecía que los indios de la Española vivían infielmente y celebrando com ú n ­ m ente sus ritos y arcíto s. idea que se repite en los añ o s sucesiv os. C o n cretam en te, en 1347, se afirm ó que apenas quedaban 157 indios naturales d ispersos p o r el cam po, que eran ladrones y borrachos y que realizaban sus a rcíto s com o lo habían hecho en la gentilidad.'" Evidentem ente, en lo referente a los calificativos liem os de en ten d er el d ocum en to en el con texto d e la época, don d e los indios recibían los m ism os calificativos que los negros y las dem ás m inorías étn icas. Sin em bargo si nos parece im portan te subrayar la referencia a la práctica d e sus ancestrales rituales, pues 110 d eja lugar a d u d as sobre la supervivencia de­ sús prim itivos rituales M Sin em bargo, el hecho de que en esta isla se consiguiese una m ayor práctica religiosa p o r p arte de los aborígenes se d e b ió a varias causas: prim ero al red ucido núm ero cíe indígenas que c-11 ella habitaban y a su continua convi vencía con los españ oles, lo que perm itía acelerar el p roceso d e aculturación. Y segundo al hecho do 110 ser indios originarios cío la isla sino d e la vecina Puerto Rico, con el con siguien te desarraigo de la tierra y d e sus ancestrales costum bres y ritos M E11 defin itiva podem os afirm ar que salvo excepciones m uy concretas aunque se bautizaron m uchos aborígenes en estas islas caribeñ as lo cierto es qu e, com o afirme) Jeró n im o cíe- M en d ieta. lo h icieron - m ás p o r lo que- les m andaban sus am os, que m ovidos a devoción...»."1 D e los sacram entos es evid en te que- jam ás llegaron a practicar m as que- t-l eíe-l bautism o y. com o ya hem os afirm ado, n o eíe- su propia voluntad sino de m anera im puesta. E11 cuanto a los dom as sacram entos su adm inistración debió ser algo com pletam en te excepcional pese a que e-11 algunas instrucciones a las autoridades ele la Española se les pedía que fom en tasen su adm ilustración en tre los indios. El pro pio padre 1 as C asas declaro h aber dado la com unión a los aborígenes en varias ocasiones, no d ejan do eíe- ser. sin em bargo, un h ech o com pletam en te aislado M Por lo dem ás, las causas concretas eíe-l fracaso evan gelizad or e-11 las A n tillas fueron las siguientes: la prim era, su rápida extin ción que- ev itó 1111 period o prolongado de aculturación sobre una continuidad generacional. La segunda, la in existencia de- libros doctrin ales bilingües, com o o cu rrió en otros lugares ele A m érica, l a tercera, la rápida fuga de- em in en tes clérigos letrados d e la talla, p o r ejem plo, eíe fray Pedro de C ó rd o b a. Y la cuarta, y ultim a, el desin terés ele- los propios tainos p o r apren der y asim ilar los preceptos básicos cíe- la nueva religión M E sta últim a causa nos parece fundam ental, pues esta claro q u e 110 se trataba eíe- q u e 110 alcanzasen a com pren der los elevados dogm as cristian os co m o lia afirm ado en alguna ocasión la historiografía hispanista, sino que no querían creer, com o bien se reconoce en algunas inform aciones d e la ép oca aqu í presentadas. A sí. pues, si bien es cierto que desde m uy pronto aceptaron cierto s elem en tos de la religiosidad hispana, tam bién debem os decir que ni aún los m ás aculturados frieron capaces de rezar el A v e M aría despu és de servir 30 o 4 0 añ os en casa d e los españ oles M E11 d efin itiva, creem os que ha quedado perfectam en te dem ostrad o que la m ayoría de los tainos jam ás llegó a com pren d er y a practicar la religión cristiana, continúan d o aferrada a sus creen cias tradicionales M Ql^íY©£íifVdíu!>> $ ida co t id iana ( D e c i s i o n e s ••’.y.r E L C O M E N D A D O R M A Y O R V I G I L Ó S I N T I T U B E O S la adecuad a v irtud d e los vecin os do la isla, gobern and o, a nuestro juicio, con la austeridad d e 1111 m ilitar y con la m oralidad d e un cenobita. Esta au sterid ad y rigurosidad le llevó a hacer cu m p lir estrictam en te la d isposición , establecida tras la m u erte d e Isabel de C astilla, que im pedía llevar oro. plata y o b jeto s sun tuarios a las Indias sin una licencia especial X A sim ism o, velo p o r q u e 110 se instalasen en la Española judeocon vcrsos ni h ijos d e qu em ados ni con denados p o r la San ta In quisición E11 este sen tid o López de G o m ara afirm o que vedo la ida y vivien da en aquellos lugares d e hom bres sospechosos en la fe... D ifícilm en te p o d ía p ro h ib ir desde las Indias el em barque de estos perseguidos p o r la Inquisición; sin em bargo, sí parece seguro q u e cuidó en to d o m o m en to del m anten im ien to d e la orto do xia cristian a, negando solares, oficios públicos y en com ien d as de indios a aquellas perso n as sospechosas en la fe o tan siquiera n o aptas para en señ ar a los indios la m oralidad cristian a M l’e ro no solo vigiló el b u en cu m plim ien to d e la orto d o xia religiosa en su go b ern ació n sino tam bién la in tegridad m oral d e los pobladores, reem b arcan do rum bo a España a aquellos españoles que com etían d elitos graves. En este sen tid o d ecía el pad re Las C asas que después d e la m uerte 110 había cosa que "'C arta del ductor M ontan,. Dean de la Catedral do Santo D om ingo a Su M ajestad. Santo Dom ingo, a s de julio de iS 47 A G I. Sam o D om ingo o s. IS l. num l lo . ' Fraj G erónim o de M endieta. I listaríacclcsúística indiana México. 1980. p.jj "'López de Gom ara. / lisiaría, t 1 p.66. HISTORIA (ir '\ l RAI M L !T I U I.O nO M IM i \NO * * •> 2 4 6

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