Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
regocijaron los españoles. N o so tros pensam os que los juegos de azar, los festejo s taurinos, los juegos de cañas, las carreras de caballos, etcétera. 110 tuvieron cabida duran te el austero gob iern o del C o m en d ad o r M ayor M uy probablem ente no se gen eraron estas actividades Indicas hasta la llegada a la 1 spañola d e D iego C o ló n y su séqu ito X N o obstan te, d isp o n em o s d e algunas breves referen cias a algu n os d e los en treten im ien to s y d ivertim en to s en estos prim eros añ o s d e la colon ización . E11 la Ilota del C o m en d ad o r M ayo r viajó una yegua bailarina q u e al p arecer se m ovía y saltaba de m anera acom pasada al son de una vihuela, provocando la adm iración de los asistentes."5 Es m uy probable q u e este eq uido estuviese enseñado en la m o n ta de la jineta, una form a d e bailar cuy a trad ición se rem ontaba en C astilla al m enos al siglo x v Se trataba d e gustos caballerescos que, com o hem os podido com probar, fueron trasplantados desde m uy tem prano a tierras am ericanas X En cuanto a los instrum entos serian tocados probablem ente en esos banquetes que algunos colón os poderosos, com o el tesorero C ristó b al de Santa C lara, celebraban en la isla. A dem ás, al m enos en los últim os años d e su m andato halna una especie d e bufón llam ado Francisco C h ocarrero que recorría las estancias de los españoles contando cito carrerias a cam bio de su m anutención X A sim ism o en el proceso O van do-T apia se cita la existencia en la Española d e m as d e un establecim iento en lo s que se aunaban los servicios de taberna y m ancebía. C oncretam ente en la docum entación se m encionan dos taberneros, uno llam ado el Pie de Hierro y otro cuyo nom bre se om ite pero se cita que tenia una m ujer q u e se decía la C o rd o b esa-."* Sin duda estas m ancebías eran establecim ientos perfectam ente aceptados por la sociedad de la época, incluso p o r el C o m en d ad o r M ayor q u e go b ern ó la isla casi m onacal m ente M Por lo dem ás no cabe duda que la m ayoría de las fiestas debían ten er una relación sacra. C o n total seguridad se celeb rarían los acon tecim ien tos ocurridos en C astilla con m isas solem nes y cán ticos religiosos. Por ejem plo, a la m uerte d e la reina Isabel, afirm ó el C o m en d ad o r M ayor en su carta d e 1so s. que se celebraron h on ras fúnebres en todos los pueblos de la isla - a la costum bre de C astilla D e form a sim ilar d ebieron oficiar cerem onias d e acción d e gracias ante el nacim iento d e in fantes y. sobre todo, ante el ad ven im ien to al tron o d e la reina d oñ a Juana. A un qu e las noticias solían tardar me ses en llegar a la isla, todos los acontecim ientos relacionados con la fam ilia real se debían celebrar con toda la solem nidad que las precarias circunstancias del m om ento perm itían X La fiesta dom inical debía ser fundam ental en la vid a Social de la isla. El dom in go se celebraban cu ltos en casi todas las v illas, asistien d o los españoles a co n fesar y com ulgar, y sien d o el m om ento m as adecuado para coh esion ar al grupo. En San to D om ingo, el go b ern ad o r acudía el dom in go p o r la m añana a escuchar la m isa m atinal d e boca d e fray A lon so de Espinal. E ste acudía en com pañ ía d e 1111 pe qu en o séquito, tormacto por su secretario, su m ayordom o, los oficiales reales, sus criados y sus esclavos. Eras la m isa se quedarían el resto de la m añana realizan do d istintas actividades d e carácter social y Indico. Entre ellas alardes m ilitares para m anten er el espíritu gu errero d e los hispanos. E11 este sentido, Fernández de O vied o se refirió a 1111 ju ego d e dianas, que se celebraba los dom in gos después de la m isa m atinal en la fortaleza de San to D om ingo. A llí com petían d e form a separada arcabuces y bailes tas. prem ián dose al que m ás dianas acertase en cada especialidad. D e esta form a se conseguía un d oble o b jetivo: p o r 1111 lado la div ersión y p o r el o tro el perfeccion am ien to d e la puntería M 5 -.V*. L O S V E IN T E P R IM E R O S A Ñ O S del siglo x v i fueron cruciales en la historia d e la colonia. E11 esos años se hizo viable una colonización que había arrojado m uchas dudas en la etapa anterior. ¿I Iabría factorías com o las portuguesas o colonias de pobla cion? Finalm ente se o p to por este segundo m odelo X N o obstante, el sistem a socioeconóm ico que con solidó inicialm ente la colonia se m anifestó a co rto y m edio plazo inv iable La Española, con ocida en los prim eros añ o s d e la colonización com o -la isla del oro . cen tro neurálgico de la colonización hispana, se en contraba exhausta a finales de la segunda década del siglo x v i La "M m ilio Rodríguez Dem orizi. lr.Jpleito Ovando liipio. pp.148 14*) '"'ibidem. p 136. t.£ * ÍU V * * V * i /|^ c s c a to3o, s c ^ ic ic to n n o ta fife s a la n c e s 1 * en fa o i^ a n i^ a c ió n 3c fa ^ J u í c n ^ ía n c is - ca n a , p u es, m ic n tia s cu 15 0 4 se cstaó fccio % u n a ^ o m is n h 'n <£~>cnctaf en fa 'SSrspaño- fa, en 1505 se ^ u n 3 o fa p ío & íncia f ía n o s - ~ - can a 3c ‘^ a n í a C t U £ . ^ íc c is a m c n tc este 3 c p a if.im c n fo , tjuc cu eslos «titos conío con 3os m o ii.ts fc íio s —c f 3c cS^om nufo •* j* c f 3c C o n c e p c ió n 3c , _ , f ■' S D c g a — e s tá co tisi3cía3o com o c f a u te n tic o c m fííio n 3c fa expansión m is io n a f in dian a. * y este aG ancc .* * 3c f«t ^ _ ^ í3 c n se íc a fizó con c f «tpogo 3c f p ío p to ¿ jof>ctna3oí, qu ien , sc^m i C uis scp 5 ^ c ^ u c ío , fos ^ a C o tc c ió m u c^o ía n - > •* to p o í s e t ícfi^jiosos ” *u r c jc m p fa íc s como p o í su «tpfic.tcion en fa en s ciid M ^ t 3c fos * • ' a ío íú jc n c s . R u t a n t e estos años fos f ta n - % * C” • ^ císcanos p i3 ic ío n a f c a t3 c n a f C ^ isn c io s v a j o tía s au to íi3 a d c s p e n in s u fa íe s c f cnS io 3c * V nucS os ^ ía ife s a fa ''^ s p a ñ o fa , p etic ió n que * • no ^ u c a fcii3i3.i íj«tsla 150 $ , cu an 3o se cn S ió , * com o j . i pern o s « ta im a d o , a | í 4 v ^ 'n lo n io 'd e c a e n con oc^o tc fy io s o s 3c fa C ^ ^ í3 c n . IISTORI M -l \ l RAI l'l I l’l I RIO H O M IM O W O 2 4 8 -a p i
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3