Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

pata fa construcción Ve ingenios L A C R IS IS E C O N Ó M IC A Q U E A F E C T Ó A LA IS L A con la desaparición d e la m inería aceleró el proceso expansio- nista d e la colonización hacia el resto de las Indias, lo que produjo a su vez em igraciones masivas hacia los nuevos territorios conquistados, fundam entalm ente a N ueva España. C o n el fin d e parar el flujo m igratorio, la C o ro n a apoyó, aunque tím idam ente, los esfuerzos do la clase en com en dera para cam biar la yadesgastada econom ía m inera por un nuevo m odelo económ ico. Igualm ente, la burocracia colonial buscaba alternativas que le perm itieran su reproducción. I lacia la segunda década del siglo x v i este scctor se había estructurado com o una clase con cierto grado d e cohesión y autonom ía política frente al Estado, aunque carecía d e ra­ cionalidad en térm inos econ óm icos1* M Las prim eras ayudas otorgadas p o r la C o ro n a para prom over el desarrollo d e la eco n o ­ m ía azucarera se realizaron d uran te el gobierno d e los frailes jerónim os. A h o ra bien, la timidez, con que fueron ejecutadas induce a pensar que 110 form aba parte de una estrategia económ ica del Estado, sino que respondía a las exigencias y presiones del sector encom endero d e la colonia M So lo después de que los jerónim os tom aran la iniciativa de ayudar a los productores azucareros hubo un apot o claro por parte de la C oron a. En m arzo de 1518 se oto rgó una licencia a C ristóbal d e Tapia para llevar diez m aes­ tros y oficiales de hacer azúcar, libres d e todo tipo d e im puesto.'4 E11 diciem bre d e ese m ism o año se en vió una R eal C éd u la dirigida al licenciado R odrigo de Figucroa. ordenándole que a todos los interesados en perm anecer en la isla y que tuvieran voluntad para con struir ingenios se les ayudara con los fondos de la Real 1 lacien da." Esta era la prim era vez que los recursos del Estado se destinaban expresam ente para la construcción d e ingenios16 M Posteriorm ente se am pliaron las licencias para que los técnicos canarios pudieran ir a San to D om in go sin pagar derech o alguno. C o m o parte de las ayudas se solicitó a la Santa Sede que los azúcares producidos en la isla 110 pagaran el diezm o, co m o los dem ás productos, sino la treintena1 M O tra de las m edidas ten dentes a incentivar la econ om ía azucarera fue la autorización a los jueces de apelación, y en particular al veedor C ristóbal de Tapia, para que repartieran tierras y aguas entre los vecinos dispuestos a fabricar ingenios."* A sim ism o se confirm aron los títulos de tierras y aguas otorgados p o r los gobernadores anteriores. Esta m edida d io legitim idad a los títulos anteriorm ente concedidos y se d ebió a que. al parecer, q u ien es habían repartido terrenos 110 tenían com isión para ello'" M A com ienzos de la década de 152 0 el Estado asum ió un com prom iso m ás defin id o en torno al negocio del dulce. En esa fecha se perm ite por prim era vez que los vecinos fundan el cobre utilizado en los ingenios. Esto representó un verdadero balón de oxígen o para los productores, que redujeron considerablem ente el costo que suponía traerlo desde C astilla.2,1 C o n tal m edida el Estado dejaba d e percibir los im ­ puestos que conllevaban las im portaciones de dichos im plem entos agrícolas M En jun io d e ese m ism o año el m onarca ordenó al tesorero M iguel de Pasam onte que prestara d e los fondos de la Real I laeienda la cantidad d e hasta 6 ,0 0 0 pesos de oro entre los vecinos interesados en fabricar ingenios.21 Este em préstito fue gestionado por el licenciado A n to n io Serrano, procurador g e ­ neral de la isla y un o d e los principales representantes de la élite económ ica de la colonia M El d in ero d e la C o ro n a no ftie concedido a todos los que lo pedían, sino a personas m uy concretas, que debían presentar garantías suficientes que avalaran el préstam o.21 A sim ism o, los acreedores debían com prom eterse a pagar el din ero en un periodo 110 superior a dos años, plazo en el que quedaban obligados a term in ar el ingenio; en caso de que el prestatario no pagara, los garantes asum irían las deudas 9 ? A d e­ más de las ayudas otorgadas a los colonos, se suprim ieron los im puestos que gravaban los principales productos de im portación, sobre todo los destinados a la fabricación del dulce.21 A partir de entonces y gracias a esta m erced, se introdujeron num erosas herram ientas, m uchas de las cuales procedían de fuera de la Península24 X En agosto del m ism o año se concedió otra m erced ‘'G enaro Rodríguez Morel. Poder y luchas políticas . p.277. “ Real C édula enviada ai licenciado Cristóbal de Tapia. Valladolid. 2 de m arzo de 1518 A G I. Indiferente General 4 19 lib. 7. fol. 40x10.-41. 'Instrucciones dadas al licenciado R odrigo de Figucroa. Zaragoza. 9 de diciem bre de 1518. A G I. Indiferente G eneral 4 19 . lib. 7. fol 146x10.- 149 Tam bién en Irene A. W righi. Docum ents. C añe Sugar in A m erica-. American HistóricaI Review. vol XXI. num 4 (julio de 1916). p p 757 ' 7 S 8 "G enaro Rodríguez Morel. The Sugar Economy o f Fsparióla in thc Sixteenth Century . en Stuarr B. Schwartz (editor). Tropical Babylotts:Sugar and themaking oj ¡he Atlantic World. 14501ÓS0. C hapell I lili. 200 4. p.86. ' Real C édula enviada a don Luis de C arroz. em bajadoren la corte de Rom a, para que suplique a Su Santidad que de los azúcares fabricados en las Indias se pague de treinta uno. Barcelona. 14 de septiem bre de 1s ■ 9 A G I Indiferente G eneral 420. lib. 8. fol. 159-140. Imito a esta Real Cédula va una carta enviada por el M onarca a Su Santidad. 'R eal C édula enviada a los jueces y oficiales de la Española y a Cristóbal de lapia para que concedieran a los vecinos que deseasen fabricar ingenios las tierras y aguas que fueren m enester según el tipo de ingenio que fueran a fabricar. Barcelona. 25 de septiem bre de 1519. A G I. Indiferente General 4 20 . lib. 8. fol. 145-146. Real Cédula enviada al licenciado A nton io Serrano, regidor de la ciudad de Santo Dom ingo. Barcelona. 27 de octubre de 1519. A G I. Indiferente General 419. lib. 8 . fol 15 i ' 10.-154. Real Provisión dirigida al alm irante don D iego C olón. Burgos. 11 de abril de 1521. A G I. Indiferente General 4 20 . lib. 8. fol. 285 ’lam bién en Mervyn Ratekin -T h e Early Sugar-. p. 11. Real C édula enviada al tesorero M iguel de Pasamonte Valladolid 9 de junio de 1520. A G I. Indiferente General 4 20 . lib. 8. fol. 236x10.-237. "Sabem os de personas que al no tener bienes suficientes tuvieron que buscar un fiador que les sirviera de garante. Lste fue el caso de Diego I raneo, que buscó com o su fiador a Juan de León para un préstam o de 2 0 0 pesos. "R eal C édula dirigida a los oficiales reales de la Española. Valladolid. 9 de julio de 1520. A G I. Indiferente General 4 20 . lib 8. fol. 235x10. 236 " L na de las personas que prim ero se benefició de esta licencia fue A lonso l-crnándcz de las Varas, quien im porto desde I laudes algunas herram ientas de cobre para un ingenio que había comenzado. HISTO RIA til M R A L DEL IT I I*LO DOM INICANO 256 í.V -J

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