Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

C ab allero d e en cu b rir y p a rticip ar del co n trab an d o d e esclavos. D ad o el in cu m p lim ien to d e las m ed id as que regulaban los precios, se llegó a ven d er hasta a 1.0 0 0 pesos cada pieza. Los ú n icos b en eficiad o s con este m ecan ism o ilegal eran los secto ­ res esclavistas en cum b rados en el p o d er y sus aliad o s de Sevilla 'M El últim o ciclo sob re los p recio s co in cid e con la quiebra d efin itiva d e ia in d ustria azu carera. I lacia fin ales d e la decada de los seten ta la eco n om ía azu carera d escen d ió a su m ás bajo niv el. Esta crisis no so lo afectó a d ich a eco n om ía, sin o q u e con ella colapsaro n todas las in stitu cio n es de la sociedad. En este períod o, el precio de un esclavo llego h asta 3 .0 0 0 pesos. C la ro está que estos casos eran excep cio n ales. D e todos m odos, p o r ejem p lo, m ás del so".' d e los esclavos que trab ajab an en el in g en io • La C o n cep ció n d e N u e stra S e ñ o ra - co staro n en tre 1 ,0 0 0 y 3 .0 0 0 pesos * O tro s facto res in fluían en el precio d e un esclavo, sobro el cual co n tam o s con abu n d an te in fo r­ m ación. Las características que d e fin ían el valo r d e un esclavo p o d ían ser variables. S i e ra jo ven , d e acep table co n stitu ció n física y gozab a de b uen a salud, te n ía un precio m ás elevad o q u e el de los q u e carecían d e tales cu alidades. I labia ciertas trib u s cu yos m iem bros se caracterizab an p o r ser fu ertes y san os. En tre ellas estaban lo s po b lad o res d e G u in e a JK O tro elem en to q u e in cidía en el p recio era la h ab ilid ad con que se d esen vo lvían . A lgu n o s esclavos d e ese in gen io se valoraban m ás p o r su destreza en el tra b ajo que p o r su estad o físico. E vid en tem en te, se trataba d e esclavos m uy calificad os, co m o los cald erero s, carp in tero s y m aestros de azú car M El 6.6*# d e los esclavos del in gen io "L a C o n ce p ció n d e N uestra Señ o ra" fu ero n valorados en tre los 1 0 0 y 9 9 9 pesos. S e trataba d e viejo s y en fe rm o s o n iñ os pequeños. E11 el o tro extrem o se sitúan los que vahan en tre 2 ,5 0 0 y 3 .0 0 0 pesos, que estab an rep resen tad o s ú n icam en te p o r el 2"o d e la población del ingenio. Entre esto s. 1111 oficial de h acer cald era fu e valo rad o en 3 .0 0 0 peso s, y un carp in tero se tasó en la m ism a can tidad. A dem ás, abía 1111 m aestro de azú car cu yo precio alcan zó 2 .7 0 0 pesos. N in g u n a d e las m ujeres su p eró lo s 2 .0 0 0 pesos. El 86",' d e los sclavos se valo raro n en tre 5 0 0 y 1.999 pesos M ¿i* a c i i s i s í c fa cconotnta L D E R R U M B E D E L A E C O N O M ÍA A Z U C A R E R A 110 fue 1111 hecho aislado, sino q u e fo rm ó parte d e la crisis en eral del sistem a de plan tación , que com en zaba a d ar m uestras d e agotam iento. El co lapso se p rodujo bien avanzada la gunda m itad del siglo x v i. a finales d e la década de los años cin cuen ta, cuan do algunos productores, incapaces de hacer ren te a la crisis, co n virtiero n su s ingenios d e agua en m od estos trapiches'"" M Pese a que los sectores econ óm icam en te oderosos ad virtieron la graved ad del problem a y trataron de solu cio n arlo o. al m enos, paliar sus efecto s con fórm ulas a lter­ ativas. no obtuv ieron resultados Esto 110 fue posible, en tre otras razones, porqu e los co lo n os azu careros quisieron rep rod u­ ir el m odelo esclavista sin in tro d u cir ningún tipo d e m o dificación en las estru ctu ras que lo sosten ían . Por o tro lado estaba el ctor extern o, causante d irecto o p o r lo m enos d e gran peso en lo s problem as econ óm icos X E n tre los experim en to s lie dos a cabo para reactivar la eco n om ía agrícola, la diversificación fue el m ás im portante. Los co lo n os se d ed icaron a la em b ra del jen gibre, in tro d u cid o p o r p rim era vez a finales d e la d écad a d e los cincuenta."”' A u n q u e el jengibre se pudo lim atar con cierta rapidez, las con d icion es del m ercado im pid ieron su sostenim iento, y así. p o co después de in iciado su ltivo, en tro en crisis. La falta d e coordin ación d e los navios para recoger el fru to fue un o d e los prin cipales in convenientes u e tuvo este com ercio M A h o ra bien, en térm in os sociales, la siem b ra del jengibre supuso 1111 cam b io en las relaciones de roducción . A l no n ecesitar d e gran d es capitales, podía in tegrar a una gran p arte d e la población d e la colonia. Esto hizo que n am p lio núm ero de personas se sum ase a este cultivo, al co n tra rio d e lo q u e pasaba con el co m p lejo azucarero, q u e estaba en m anos d e unos cu an tos h acendados. Por o tra parte, la siem b ra del jen gib re requería m uchos m en o s trabajadores q u e el sistem a d e plantación. D e tal m anera, de los grandes gru p o s h um an os q u e necesitaba la eco n om ía azucarera se pasó a las pequeñ as parcelas d e tierra d o n d e se utilizaba 1111 red ucido n úm ero d e esclavos. P osiblem en te la siem bra d e este producto p e rm itió el surgim ien to del p eq u eñ o cam pesin ado M O tra de las áreas d o n d e in cursionaron lo s inversores locales para recu p erar la m altrecha eco n om ía fu e la exportación d e cueros. E ste proyecto, al no ten er ningún control p o r parte d e los productores, trajo consigo una m atanza in discrim in ada d e gan ad o vacun o con el tínico pro pó sito d e aprovech ar su piel. Se sacrificaban hasta las vacas paridas y las preñadas. A sí. m ien tras en las carn icerías d e las ciu d ad es escaseaba la carn e, en los '• 'D urante la fecha antes señalada mas de seis señores de ingenios transform aron sus unidades productivas de agua en trapiches m ovidos por caballos. C arta escrita por la Audiencia de Santo I)om ingo a Su M ajestad, firm ada por el oidor 1 'edro Sanche/, de Angulo. Santo Domingo. 19 de junio de 1558. A G I . Santo D om ingo 71. lib. 1. fol. 170-170x10. 'Q uien prim ero sem bró jengibre en Santo D om ingo fue Rodrigo de Pelae/. Posteriorm ente otras personas lo intentaron, pero lo dejaron perder. Sobre el cultivo del jen gibre puede verse a Insto I del Rio M oreno x I oren/o I Lope/ y Sebastián. I I jengibre historia de un inonocultixu caribeño del siglo \\ i llevisia Complutense de I lisioria deAmérica, mim. 18 ( 1992 ). pp.6}-8". IIIM O RI.U iLM RAI l>l I l’l i: RLO DOMIMi WO »**:» 2 7 9 »:rs

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