Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

a ccvnvm ica radicionalm ente se ha hablado de dos grandes ciclos económ icos en la prim era m itad del siglo x v i: el del oro. que se ubica entre 149 4 y 15251 pero que, en realidad, se puede dar por acabado entre 1515 y 1519. D e hecho, ya a finales de la prim era década del siglo x v i, siendo gobernador frey N icolás d e O vando, se com enzó a notar una prim era crisis en la econom ía del oro. El descenso de la m ano de obra indígena era dram ático y el m ineral acum ulado durante siglos en los placeres auríferos ofrecía los prim eros síntom as de agotam iento. En la segunda década del siglo el problem a se agudizó, dándose por finalizado el llam ado ciclo del oro y com enzando una nueva etapa, inicialm ente sustentada sobre la econom ía azucarera la cual se inició en la tercera década del siglo x v i. convirtiéndose en uno de los m otores económ icos durante buena parte- de la época colonial. N o en vano la Española fue el m ayor productor de dulce d e todo el continente am ericano, por delante d e Puerto Rico. C u b a y N ueva España • Pronto, al problem a interno de escasez d e metal precioso y la falta de m ano de obra para explotarla, en una econom ía m ercantilista que buscaba o ro y plata con voracidad, se incorporó otro no m enos grave, el externo. Paulatinam ente, la isla, que había sido el epicentro de la España im perial entre 14 9 2 y 1510 , se fiie quedando al m argen del circuito com ercial legal. Los cargadores sevillanos preferían dirigir sus m ercancías hacia destinos m ás atractivos com o T ierra Firm e o N ueva España, pasando d e largo d e las islas antillanas. En un docum ento de 1534 se narraba la situación con una claridad m eridiana al afirm ar que la isla se encontraba desabastecida porque los navios de la C arrera d e Indias se iban -a la T ierra Firm e con las nuevas d e las riquezas del P erú -' M A un qu e en Santo D om in go operaban varias com pañías com erciales, unas especializadas en el género textil y otras en alim entos básicos, com o la harina o el vino, en general los productos europeos llegaban a cuentagotas y a precios m uy elevados. Por ejem plo, en i<¡88 se afirm aba que los productos europeos se vendían en Santo D om ingo entre cuatro y seis veces más caros que en Sevilla.1 C om o tendrem os ocasión de analizar, ello dio lugar a 1111 creciente contrabando, en el que estuvieron im plicadas las propias autoridades, las m ism as que en teoría debían perseguirlo-' * Sin em bargo, a veces se transm ite la errón ea im presión de que la econom ía se m antuvo casi exclusivam ente, prim ero d e la m inería y luego de las plantaciones de caña de azúcar, así com o de su transform ación y com ercialización. Pero este esquem a 110 es mas que una sim plificación de la realidad, razón por la cual se hace necesario desm entir tal grado de especialización. C on vien e insistir que se idearon m uchísim as alternativas para diversificar la econom ía, algunas d e las cuales resultaron exitosas al m enos durante un tiem po y otras acabaron en un rotundo fracaso S A la econom ía contribuía un buen num ero d e actividades que aportaban riqueza en m ayor o en m enor grado. Entre las propias del sector prim ario destacaban la producción d e una am plia gam a de derivados agropecuarios, desde las pesquerías de tortugas para com ercializar el carey, hasta los cueros, plantas m edicinales com o la cañafístula o el jengibre y tintóreas com o el palo d e brasil En el sector secundario encontram os un buen núm ero de artesanos y constructores, así com o productores d e azúcar y personas especializadas en actividades extractivas. 110 solo de o ro sino tam bién d e larim ar en tonces llam ada piedra azul Y fin alm en te, d en tro del sector terciario, hem os d e destacar o tro s sectores 'Picrre Chaunu. Sevilla yAmérica Siglos xvi yxvu. Sevilla. 198$. p.74. Pierre Vilar. Oro y monedaen la Historia (¡450 1920). Barcelona. 1982. pp.88-89 'Sobrecédula a los concejos, regidores y justicias d e las Islas C anarias. Patencia. 28 de m ayo de 15*4. A G I. Indiferente G eneral 4 22 . lib. 16. fol. I 27 YtO -i 28 vto. 'Genaro Rodríguez Morel. CartasJe losCabildoseclesiásticosJe SantoDomingoyConcepciónde la Vegaenelsiglox\i. Santo Domingo. 2 0 0 0 . p.231. ‘La tínica form a de aceptar el m onopolio sevillano sin sufrir un quebranto absoluto fue com paginarlo con el com ercio ilegal Por tanto, m onopolio y contrabando fueron inherentes, os decir, form aron parte del mismo sistem a. Stanley |. Srein y Barbara 1 1 . Stein. Plata, comercioyguerra Españay América en Información Je la Europa Moderna. Barcelona. 200 4. pp.20-32.

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