Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

piritas en el C o tu í, a dieciséis leguas d e Santo D om ingo. D o s años después escrib ió la A udiencia que 110 se había explotado p o r falta de personal especializado, pero que acababa de llegar un fun d id o r alem án que iba a V enezuela y que había decidido, finalm ente, quedarse y en ten d er en su puesta en explotación. N o parece que las expectativas se cum pliesen, pues no volvem os a ten er noticias al respecto ' I lubo otras actividades extractivas m ucho m as m arginales, com o las salinas de Puerto I Icrm oso. cuyas rentas alcanzaron altos precios en algunas subastas realizadas en los prim eros años del quinientos. Sin em bargo, ya el propio O van d o señaló su escasa rentabilidad, atribuyendo la causa a la sal que se traía de España. Lo cierto es que, pese a la prohibición para im portarla, exp ed id a en 150 5. la renta de la sal solo ascendió en tre 150 3 y 130 7 a la m odesta cifra d e 1,4 77 pesos y 1 1 granos de oro. En 1511 se intentó relanzar su explotación al reducir al s o 1» los im puestos con que se gravaba su extracción. Y nuevam ente, en 1519 . se autorizó a los vecinos a extraer librem ente la sal, sin pagar derechos.18 Pese a las escasas rentas que generaba a la C o ro n a, cuan do los vecin os pidieron que se cedieran para financiar las obras publicas la autoridad se negó, aunque 110 lo hizo por su cuantía que era insignificante a fin d e evitar precedentes q u e m enoscabasen los intereses reales ■ Lo cierto es que cuando, a finales del siglo x v i, com enzó la explotación sistem ática d e Otras salinas continentales, com o las de A raya en C um an á. las d e la isla dejaron de ten er rentabilidad alguna. El yacim iento d ebió quedar totalm ente abandonado en el últim o tercio del siglo x v i . pues en 159 2 las autoridades locales pedían que se enviase sal desde la Península porqu e carecían de ella y la necesitaban para cu rtir los cueros"’ Finalm ente, debem os señ alar la explotación de lo que se llam aba en la época -piedra azul-. es decir, turquesas que en San to D om ingo se conocen com o larim ar. Su producción debió ser m uy poco representativa, aunque ten em os datos solam ente para cinco años sueltos de la segunda m itad del siglo XVI. En 156 1 y entre 156 8 y 1571 se enviaron a la Península un total de 4 2 barriles d e este m ineral, fundam entalm ente procedentes de la Española, pero alguna cantidad in determ inada tam bién d e C ub a. El m onto econ óm ico total 110 fue gran cosa, pues, dado que se pagaba a 10 .0 0 0 m aravedíes el barril, la sum a ascendió a 4 2 .0 0 0 m aravedíes. C o m o se puede observar, se trataba de un a cifra insignificante en el m onto total de las exportaciones X a a g i í c u f t u t a L O S E U R O P E O S IM P L A N T A R O N U N A A G R IC U L T U R A E F IC IE N T E intensiva y d e sign o preeapitalista. D esde 1111 p rim er m om ento se in ten tó adaptar la trilogía m editerránea, es decir, lo s cereales, el olivo y la vid La harina de trigo, el aceite y el v in o eran tres in gredien tes básicos en la alim en tación d e cualquier español del siglo x v i. O bviam en te, la crecien te población españ ola al o tro lado del o céan o dem an daba vorazm en te estos productos que no siem pre pod ían ser satisfechos en la cantidad solicitad a. Es decir, la d em an da Superó siem p re con creces a la o ferta, lo que provocó un aum en to acelerado de los precios, tan to en las colonias com o en la propia m etrópoli20 * Los in ten tos d e adaptación en la isla del trigo, la vid y el o livo se prolongaron a lo largo d e buena parte del siglo x v i. C ristó b al C o ló n prim ero y posteriorm ente N ico lás de O van d o in ten ta­ ron in sisten tem en te su adaptación, p ero no obtuvieron resultados positivos. "Todavía en 1$6 4 se achacaba su falta de producción al hecho d e q u e Los señ ores d e in gen ios ocupaban las m ejores tierras para el cu ltivo de la caña, p o r lo q u e se o b ligó a estos a que reservasen una p arte para sem b rar cada uno m edia fanega d e trigo. Las autoridades isleñas solicitaron d u ran te todo el siglo x v i labradores castellan os o portugueses; sin em bargo, todo resultó infructuoso porque el problem a 110 era la falta d e labradores ni el desin terés de los hacendados sino el propio clim a. Por ello, a finales del siglo XVI pud o escribir José d e A co sta que ni siquiera llevan do labradores d e C astilla era posible recoger cereales porque -n o tien e rem edio la cualidad d e la tie rra-21 Si D ad o el fracaso de los cu ltivos propios del arca m editerránea, los colon os se centraron en conseguir un adecuad o abastecim ien la Península. C o rn o ya hem os afirm ado, en E spaña la harina, el vino y el aceite eran productos d e p rim era necesidad, pues constituían la base de la alim entación. Pero en la Española, al igual que en otros territo rio s ecuatoriales, tropicales y su b tro p i­ cales se con vertí rán en auténticos productos de lujo. U n ad o rn o d e las clases privilegiadas, pues el v in o y el pan otorgaban a sus consum idores un alto estatus no solo económ ico por su elevado precio sin o tam bién social, p o r la vinculación al ritual cristiano de la ú ltim a cena Finalm ente, las autoridades n o tuvieron m ás rem ed io que renunciar a su cultivo y pro ced er a su ‘‘ R eal C éd u la a lo s o ficiales d e la Española. T ordesillas. 25 de julio d e 1S 1 * A G I . In diferente G en eral 4 18 . lib. j. fol. i29 vto 1 ?or '"La única con dición q u e se p on ía para la ap licación de este p rivilegio es que las m ism as n o estuviesen arren dadas, com o de hecho no lo estaban Real C éd u la a las justicias de la Lspañola. B arcelona. 14 d e septiem bre de i$i 9 A G I . In difrcn tc G en eral 4 2 0 . lib. 8. fol i 4 Jvto. -1 }?r "'G en aro R odrígu ez M o rel. CartasdelCabildodeSanto Domingoen elsiglo Xv i 1, S an to D om ingo. 2 0 0 7 . p.146. 2°E l fen óm en o ha sid o sobrad am ente analizado p o r diversos especialistas. Sig u e sien do im prescind ible la ob ra de ta ri J I lam ilton. El tesoroamericano y la revolución Je losprecios en España. 15011050. B arcelona. 198?. "Ju sto I. del R ío M oreno. Los iniciosde laagriculturaeuropea en elNuevo Mundo (1492^542). Sevilla. 19 9 1. p S 9 111 STORIA i 4 \ I RAL 1 >CL l’UT.BLO DOM INICANO 2 8 8 -\v *

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