Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
im portación. S in em bargo, en ningún m om ento lúe posible satisfacer toda la dem anda, d eb id o a do s causas, fundam entalm en te: Prim ero, n o había en la Península capacidad suficien te para abastecer la crecien te dem an da colonial. A l form ar p arte d e la dieta im prescindible de los peninsulares los con cejos se opusieron a su exportación para evitar el desabastecim iento propio. Los roces con el C o n ce jo d e Sevilla fueron continuos D e hecho, los ediles sev illanos m antuvieron un pulso con tin u o con los oficiales d e la C asa d e la C o n tratació n , pues im pedían q u e se em barcara harina y vin o con d estin o a las Indias. En 15 0 9 tuvo que in terven ir la C o ro n a para reco rd ar a los regidores sevillan os la libertad que existía para em b arcar caldos con d estin o al N uevo M undo, o rden que se reitero en 1513. N uevam en te, en 15 2 7 se com p elió al , C o n cejo h ispalense a perm itir su expo rtació n porqu e la cosecha había sido buena y. en cam bio, en las G ran d es A n tillas se habían p erd id o los conucos, labores y os m“ " ‘ os íc « " * «<* sem enteras-, rep itién d ose la o rden con sen das sobrecédulas de 1530 y is ? 2 .“ U c{ ° f,e ° “ ?*-> '•« *-£“ - '• . , , . . . , 1 1 fa iq v íc Gucna v a it c def sia fv X 5 D }. «b-iisfo- A dcm as se tom aron dos m edidas com plem en tarias para rem ed iarla carestía: una, ^ f . 1 , 1 1 1 /- i Í 4 f r (YV ic»f 4 S autorizaron a los puerros de A n dalucía para que. rem itien do registro a C ád iz. ^ . I I I • r I in ten ción imsisIcmIcihchIc su pudiesen cargar m antenim ientos con d estino a las Indias: y otra, firm an do un >y .ííN ipt.icion , i'c to no oG tu vicion icsu fta'd os po- asiento con A lo n so R om án, jurado v vecino de Sevilla, para que com prase en „ r i co ^ 1 ' m . . s itiS o s . [ . . . ] c f ft a c a s v d e f o s cu ftiG o s A n dalucía 6 .0 0 0 fanecas de trigo con el m ism o fin. Pese a todo, el C o n ce jo se\ i , " / 0 p ro p io s d e f m c d ltc H 4 ltC 4 , fo s c o lo n o s se llano em b argo tan to el trigo com o el vino que estaba preparad o para en viarse 0 0 i í i i c C H t t d t o n cm c o M s e ^ u ik m m a occua O o a b a s t e c í- allen de los m ares, agarrándose a la prohibición de sacar estos productos d e la mlcMl(, JcsJc u f cní„ iuta, 5 c „ los iudad v de su tierra en un radio de quin ce leguas a la redonda. La C o ro n a volvio c„ t a r im a , ct a recrim inar a las autoridades locales para que lo desem bargasen y perm itiesen su .,ccllc c í„ „ (,i , Sul-,05 ic riim c)a „ CcCs¡>*», alida.2' Y nuevam ente, el 20 d e m ayo de 13 6 0 se prom ulgo una Real ejecutoria fu es CB„ s l,,u U „ U fiase ¡>c (« *(im c«t*ci¿n. para garan tizar que los cargadores pudiesen traer caldos a la ciudad con el o b jeti íjeto cm fu -^¡spañota, iguat <|uc en cijos vo de env iarlos a las In d ia s" M Y segundo, el tráfico colonial 110 tardo en vas fcjjítojio s ccuaiojíafcs, < jo ) mc . i < cs j- sufitjo- u lar hacia N u eva España, q u ed an do las G ran d es A n tillas com o un m ercado se (ñeafes se co.iScjuj.ín cm auténticos ptcSuc- undario. Los com erciantes cada vez m as dejaban atrás el m ercado antillan o c ios»c fujo. iban d irectam en te a ven der m is productos al con tin en te, donde las expectativas de negocio eran m uy superiores El abuso era fácil, bastaba con llevar poca can tidad a precios d esorb itad os para que los vecinos se viesen obligados a com p rar M E llo provocó que la harina y el vino experim en tasen una verd ad era escalada de precios. C o n o cem o s n um erosos com erciantes que llevaban h arin a y v inos a la isla, algunos vizcaínos y la m ayoría sevillanos, com o Esteban de C astro . R o d rigo Pérez y Francisco I rías, q u ien es residían en San to D om in go y ven dían arm as, harina, vinos y otras cosas . S in em bargo, nunca fu e suficiente para abastecer la dem anda, sobre todo a partir de la conquista d e la con federa d o n m exica. A l circular poca can tidad, por pura ley de la o ferta y la dem an da, su precio se disparaba, ante las quejas reiteradas de los su frid o s vecinos. El p ro pio O va n d o consiguió 1111a prebenda, en 1505. p o r la que se le p erm itió cargar para su consum o personal cu an tos m antenim ientos quisiese, con la única con dición que no los usase para ven derlos. Los vecinos no tard aron en hacer llegar su s quejas a la Península dado el desabastecim iento que sufrían. T ras las peticiones form uladas en 13 0 8 p o r la junta d e procu rad ores de la isla, la C o ro n a ord en ó al C o n cejo y asistentes de Sevilla que 110 pusiesen im pedim en tos en la exportación de vin os p o r ta gran n ecesidad- q u e m anifestaban te n e r los vecinos de la Española. O bviam en te, el problem a, lejos d e m ejorar se fue agudizan do con el paso del tiem po, fun dam en talm en te por la expan sión d e los territo rio s coloniales y el consiguiente aum ento de la dem anda. En la propia Sevilla la dem an da indiana provocó que en tre isi 1 y G 39 el precio del aceite y del vino se triplicara y el del trigo se duplicase con creces. En las A n tillas, y e n particu lar en la Española, este m ism o precio se había visto m ultiplicado p o r diez. C ad a vecino d e la isla conseguía la preciada harina com o podía, aun que lo s com erciantes cada vez más pedían el pago en efectivo, pues no se fiaban ni de los prelados X Para in ten tar fren ar esta galopan te inflación las autoridades locales reivindicaron la liberalización del com ercio. Ya en 1532. la A udien cia d e San to D om in go se qu ejó al Em perador en este sentido, explicán d ole q u e el poco g ran o que llegaba lo bacía con cohecho-.M Paralelam ente a estas peticiones y prev ien do su negativa, las autoridades locales, en un intento d esesperad o por fren ar la escalada d e precios, intentaron fijar un a sum a “ Real C edida .1 los veinticuatro alguaciles del C oncejo Jo Sevilla. Valladolid. 12 d e abril d e 1*27. A G I. Indiferente General 4 21. lib. 12. Ibl. 67 r-* 7 v ta Real C édula a los oficialesde la C asad o la Contratación. M adrid. 11 do abril de i>¡<>. A G I. Indiferente General iy?2. fo t « ir 8~ r Y Sobrecédula al C oncejo y oficiales de la ciudad d e Sevilla. Madrid. 20 de m ayo de lit o A G I. Indiferente General 4 21. lib 14. fol, 7>vto. -«vio. Sobrecédula al C oncejo de Sevilla. M edina del Cam po, i de agosto de iii2 . A G I. Indiferente ( ¡eneral 1961. lib. 2 fol. 21 ir 2i2r. '•R eal Cédula al juez de residencia de Sevilla. Madrid. 16 de febrero de 1536 A G I Indiferente general 1962. lib 4. fol 42vto. 4 *r Real Cédula al juez «fe residencia de Sevilla. Madrid. i~ de m arzo de 15*6. A C I. Indiferente (¡eneral 1962. lib. 4. fol. S 4 r Real Cédula al asistente de Sevilla. M adrid. $0 de m arzo de i$*6. A G I. Indiferente General 1962 lib. 4 - fol. 58 vto i*l.urgardo García J uentes. II viñedo \ el olivar sevillanos y las exportaciones agrarias a ludias en el siglo x v i 1JomadasdeAndalucía y.Xmérica. t.i. La Rábida. 19 8 1. p 29 -‘C arta de la Audiencia de Santo D om ingo al I inperador. Santo Dom ingo. 2 0 de febrero de 15*2 A G I. Santo D om ingo 49. R i HISTORIA til S»I RAL l>l I l'L'I UI-O DOM INICANO t 2 8 9 -'.•'5
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