Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

cultivadores dom inicanos tasaron en i$ 8 o el valor anual d e la cosecha d e jengibre en torno a los 2 0 0 .0 0 0 ducados."5 Sin em bargo, pese a su exploración m asiva, a corto y m edio plazo padeció los m ism os problem as que el resto d e las producciones agropecuarias de la isla, a saber: Prim ero, los fletes, pues la cargazón no solo era cara sino que había un desfase en tre la fecha d e la recolección y la del envío. A l parecer, los barcos debían estar en La I tabana cargados a lo largo del m es de abril o a principios de m ayo. Sin em bargo, dado que la cosecha no quedaba preparada hasta hítales de m ayo debían em barcar en abril la producción del añ o an ­ terior, ya deteriorada p o r el transcurso d e los m eses X Y segundo, el precio de ven ta del gen ero experim en tó un progresivo descenso, básicam ente p o r el aum ento d e la o ferta Así. en I$8 7 y 1588 se estim aba que se pagaba a un precio tres veces in ferior al q u e alcanzó a com ienzos d e esa década."6 Por estos d o s m otivos su cultivo redujo osten sible m ente el m argen d e b en eficio de los productores dom inicanos. En reiteradas ocasiones, el . a f i c h e , c C ab ild o de San to D om ingo pidió que, dado que lúe en esta isla donde se sem bró p o r prim era vez. tt c u a n to a f [e n ifií'tc , c í a st. prohibiese su cultivo en cualquier o tro territorio.*''" El celo m onopolistico de los productores de San to D om ingo los llevó incluso a prohibir su cultivo en el obispado de C oncepción d e La Vega, lo que provocó, con razón, protestas ele los veganos. Lo cierto es que la C oron a no aceptó sem e jante m onopolio que a fin d e cuentas solo bcncltciaba a los productores dom inicanos. "Todos estos problem as hicieron que el cultivo term inara a m edio plazo oolapsado. Todavía en el censo de 16 0 6 se contabilizaron nada m cn o sq u eSs propietarios d e estancias de jengibre en Santo Dom ingo; sin em bargo, tres décadas después había dejado de ser uno de los artículos de la exportación do minicana** M M ucha m enos im portancia tuvo el guayaran. un árbol que produce una m adera actualm ente m uy apreciada al igual que la caoba, por su dureza y calidad, pero que entonces se valoraba mas p o r sus supuestos beneficios para la salud. A l parecer, los indios la usaban para aliviar los síntom as de la sífilis, m ientras que su resina se utilizaba com o sudorífico.*” Su com ercialización com enzó en 1521 cuando se rem itieron a la C asa de la C ontratación 2.429 quintales y dos arro bas.’" La explotación continuó en los años sucesivos, pues entre 1561 y 159 6 se rem itieron otros 15.0 9 2 quintales de los que el 87“» procedía d e la Española y C uba.1'1 Sin em bargo, a juzgar por las cifras, no parece que el guayaca 11 jugara 1111 papel significativo dentro de la econom ía d e la isla M - n cuantt) a f \engi 6 ic , d a una planta be etigen d tc n la f que s e m lkodufo c u fa isfa e n c f sec u n d o cuattvbcfsigfo X fo }, p u c s j’*» en una ca ita d e f d e c 9 «i- ntingv, ^ccfiaba en 1533, scfja 6 fa 6 a de c síc c u ffiS o . fe atttfutan cuafibabcs pata af&iat fo s d o fo ic s d e «sloiii.iif® .id o u .ts de se com o e sp e c ia cm fa cocui.», 153^ se un tisio ilo c o n tan be pata cuftíSat en C£- c íu si& i e n fa “^ s p a H o fa , «j* 01 ta s isfa sj C C ic ita Q ^ ik m c» , |cn¿jif>kc, pimienta, ntafagueta, c fa £ o , caw c- fa , M M C t^m o scad ao fía s e sp e c ia s. C C í w t c s j * m a c e t a s ! E L P R IM E R A L M IR A N T E , C R IS T Ó B A L C O L Ó N , a finales d el siglo x v , pensó ya en la exp o rtació n d e p alo de brasil para rem ediar la ruin osa eco n om ía de la factoría. Ll brasil era abu n d an te en algunas zon as d e la isla a sí co m o en otras áreas tro picales y su b tro p icales y se usaba para teñ ir d e encarnado.*’- En un p rim er m om en to levan tó gran d es expectativas econ óm icas, pero liubo q u e esp e rar a prin cip io s del siglo x v i para q u e com en zara su experim en tació n . Lo p rim ero que se h izo fue su p rim ir su im p o rtació n a la Península desde o tro s lugares a jen o s al im perio, especialm en te d e P ortugal, d ad a la m ucha abu n dan cia de b rasil, que había en las co lo n ias españ olas. S im u ltán eam en te se escrib ió al go b ern ad o r O va n d o para que estudiase las po sibilid ad es d e ap ro vech am ien to de d ich a planta. A l parecer, el brasil se ven día en la feria d e M ed in a del C a m p o al m en o s d esd e finales del siglo XVI. in tro d u cién d o se desde o tro s reinos X U nos a ñ o s después, para m ejo ra r su com ercializació n se p lan teó la creació n d e un a casa en M ed in a del C am p o , d irig id a p o r un tal R o d rig o d e B riziañ os. que tuviese a cargo la ven ta del brasil. Y se puso en práctica, pues en m ayo d e 1515 en co n tram o s al citad o fa cto r en la ciudad castellan a, d ed icad o exclu sivam en te a la ven ta del brasil que los o ficiales de la C asa de la C o n tratació n le rem itían , Sin "R o d rig u e / M o rel.O írlas ddcM JoikSuatoD ám i»g)tnel sjg fo u ir p p ~ o y siguientes. R odrigu e/ V lorel i'Mrtasde los Cabildos eclesiásticos, p .230 P rob ab lem en te las qu ejas d e los C ab ild o s eclesiásticos fuesen exagerad as p e ra en cu alq u ier caso, el p recio se m antuvo estable, pese a la inflación, o descendió. Según R o b erto C assa. el qu in tal de jengibre se pagaba en 1508 a 4.557 m aravedíes y en 16 0 0 lo hacia a 4 .35 0 R oberto C assa. Ilistona social y económica, t.i. p .18 0 N'L n 1579 el C a b ild o d e S an to D om in go se lam en taba de la p osib ilid ad qu e las gran d es plantaciones d e jengibre se p erdiesen si 11») se evitaba q u e en trase el p rodu cto en L sp añ a d esd e o tro s territorios. N uevam en te, en 158 4 reclam o la exclusiv id ad d e su cultivo, p u es la com peten cia con el que se p ro d u cía en P u erto R ico. C u ba. Jam aica y N ueva C ranada provocaba un hund im iento del p recio lo cual, a su juicio, resultaba insostenible para todos. Rodrigue*/ M orel. Cartas delCabildode la Ciudad Je Santo Domingo. P P 374 375 y 4 ?* " R io Voi-.mio l l jengibre p “ T A n to n io (¡iiriórri*/ I sendero l'ohlaeióny eeowmía nt Santo Domingo (i~oo i-jñ) Sevilla 108 5 p 10 6 '" 'lojera; Palabras indígenas, p p .248 249 ‘"'M iguel A n gel Ladero Q u esada. Las IndiasJe Castilla, p. 158 Lorenzo S an /. Laproducción y elcomercio, pp. 15 0 -15 1. ‘ •Según Fernandez, d e O v ied o abundaba en las sierras del B ao ruco y si los españoles n o lo exp lotaban se d eb ía al h echo d e qu e habiendo m edios m as sencillos dinero. •• 110 curan d e ello p o r 110 trabajar en ir a lo sacar e cortar...- Fernández d e LH iedo. I lisioria. 1.1. p “ 9 HISTO RIA* IN liliA l DI I IT IIU O DOMINIO W O t-:.- 3 0 0 - r :

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