Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
d e la colonia española del D arien. en la actual Panamá, dependía para su supervivencia de los envíos d e hom bres y alim entos desde la Española.1'" Y por últim o, había otros m ercaderes que se dedicaban a un 110 m enos productivo intercam bio con otras villas del interior de la isla. Estos últim os m andaban m ercancías a travos de m altrechos cam inos, revendiéndolas a precio d e oro a los aislados vecinos del in te rio r11" En otros casos eran los propios productores de localidades com o San |uan de la Maguana. Santiago o X eiba. quienes se acercaban a San io D om ingo a vender barriles de carne fresca, d e sebo v sobre todo quesos de vaca y de oveja.1"’ I 11 ese m om ento aprovechaban para com prar algunos productos europeos que tanto escaseaban en el interior ’M E11 general, en la Capital Prim ada la población activa se encontraba muy distribuida entre los tres sectores económ icos: en torno al 20'V> trabajaba en el sector prim ario agricultura, ganadería y actividades extractivas . o tro 2 0 o 23l’o al secundario artesanos y trabajadores libres de los ingenios y un 33 o 6 o ‘V al sector sen icios, incluyendo en él religiosos, juristas, soldados. Funcionarios de la adm inistración, educadores, criados, arrieros y com erciantes. Por tanto, podem os concluir que m ientras en la isla dom inaban las actividades relacionadas con el sector prim ario, en la capital, que funcionaba com o una verdadera urbe, capital adm inistrativa de to d o el área antillana, la población se em pleaba m ayoritariam ente en las actividades propias del sector terciario M Qí^iYom>.pofi©, c o r a c t c i o j ’ c v n t% a £ a n d v -•'••V: L A N A V E G A C I Ó N E N C O N V O Y o en conserva, com o se le denom inaba asnalm ente entonces tenía una larga tradición n toda Europa. Fue ideada para m inim izar los daños causados en caso de accidente o de averia y. sobre todo, para defenderse el bandidaje. D e hecho, va en las C o rtes d e T oledo de 1436 se recom endó que la navegación a I laudes se hiciese en pequeñas lotas para evitar asi los d añ os que provocaban los corsarios. D esde los albores de la colonización, se em pezó a vislum brar la avegación en convoy com o el tínico sistem a nav al viable. La larga trav esía en el océano, las torm entas y. sobre todo, el corsarism o vid en ciaron que los barcos sueltos o los pequeños convoyes eran victim as fáciles. N avegando en conserva se m inim izaban co n si erablem ente los posibles daños, aunque tam bién tenia varios inconvenientes: uno, las interm inables esperas, tanto en puerto om o en la mar. pues, com o escribía Pedro d e M edina, aunque tengan las m ism as velas, e incluso m enos velam en, unos nav ios andan m as que otros-.'0* y otro, la situación que sufrieron m uchos territorios que quedaron al m argen de las rutas de las flotas arm adas de la C arrera de Indias, entre ellos, la isla Española M Ya en tre 1322 y 136 1. se utilizo usualm cnte este tipo d e n ave ación. Era 1111 sistem a pensado origin alm en te para tiem pos de guerra pero que. ante la om nipresencia del corsarism o. term inó ien d o una práctica casi perm anente. En 1322 . encontram os la prim era gran flota, form ada p o r ocho buques m ercantes y dos avios d e arm ada, form aciones que viajaron esporádicam ente a Am érica, con d istin to num ero d e buques, en años posteriores o m o 1337. 134 0 o 1343"“’ X D urante décadas, la navegación en con voy fue sim plem en te una praxis, sin ningún tipo d e regu ación legal. Por fin. en agosto d e 1343 quedó legislado que. m ientras durase la guerra co n I rancia, todos los barcos que fuesen a as Indias lo hiciesen en alguna de las d o s flotas anuales que se pensaban despachar, una en m arzo, y otra, en septiem bre. Todos stos convoyes debían estar form ados p o r al m enos diez bajeles, d e 1111 porte m ínim o d e 1 0 0 toneladas."" Por tanto, qu ede bien laro que fue en 1343 cuan do se regulo por prim era vez el m odelo d e navegación en flotas, aunque diseñado exclusivam ente para l period o que durase la guerra con Francia W Por este carácter eventual con el que nació y por la escasa rigurosidad que hubo n su aplicación, la navegación se caracterizó en estos años p o r la espontaneidad y la im provisación. D e hecho, según A n tim cz y ce vedo, las ordenanzas de 1343 v de 1334 tan solo hacían alusión a la ocurrencia casual d e un núm ero determ inado de buques ercantes, que salgan unidos y naveguen juntos a arbitrio de los capitanes d e cada uno. y sin subordinación d e todos a uno. ni form ar uerpo v arm ada o escuadra-.1" Adem as, hubo bastante perm isividad con aquellos buques que. reuniendo los requisitos establecidos en las ordenanzas, quisieron viajar al m argen d e la flota"- X Finalm ente, por orden del 16 de julio de 13Ó1 se prohibió toda nave gación al m argen de las dos Ilotas anuales, la d e N ueva España que partiría en enero y la d e T ierra Firm e que lo haría en agosto."' ‘";M ena. F.loroJel Darién. p 20 I hi\ iiuiv poca inform ación sobre esto com ercio dentro d e la propia isla Algunas referencias al com ercio entre Santo D om ingo \ Concepción de l a Vega encontramos en t ordero M ichcl. Fue Id Vega. pp.105 108. \ la venta de estos quesos desde el interior a Sam o Dom ingo, aluden varios docum entos previos a las despoblaciones de Osorio. concretam ente techados en 1605 Rodríguez \lorol. Carlas JilCabildo Je Santo Domingocuel <$0 \\ n. pp 204. 2-4 \ 2S4 '"'Ped ro de Medina, Regimiento Je nairgaeión. Madrid. 1964. p i2 j Real Cédula a los oficiales de la C asa de la Contratación d e Soy illa Valladolid. H de octubre de IS-B A C I. Indiferente t ¡eneral 196?. lib. <N. tol. 2“ Sr 2- - vto Clarouce 11 I la ring. Comercia y iiavegaciónentre F.spañay las ludias, \le\ico. 1979 -p2>i "t atado en Antonio C a ra a Raquero i ion/ale/ Id Carrera d*’ Indias, sumadéla contratacióny océanoJe negocios. Sevilla. 190 2. pp 89 90 Incluso, en ISS2. por consejo del capiian D iego López de Roelas, se abolio la obligación de viajar en com o ; D icha revocación duró m u; poco porque tan solo un año después fue restablecida, aunque especificando nuevamente que seria m ientras durase* la guerra con los Iranceses. I laring. Comereto y p 2S?. "lo s e Veiria Linaje Sorie de la Contratación Je las Indias Occidentales, lib 11. cap vi. Madrid. 1981. p.2 \ case tam bién García-Raquero. La Guerra de Indias, p.90 I I docum ento original se encuentra en A C I. Indiferente C eueral I 9 (><>. I»>l JSvto. } 7 ' to. IIIMOKI U . l \ l K U t'lt I,I IIU.OI» 0 \II\U A \0 t $05 *V*Í
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