Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
cien to del im pu esto del alm ojarifazgo, y la C asa d e la C o n tratació n nueve reales y m ed io p o r cada esclav o que fu era registrado y pasara a las In d ias16 M I Insta 1551 se habían registrado 13.2 8 4 esclavos negros; ap ro xim adam en te una tercera parte eran m ujeres l os ben eficiarios d e dichas licencias fueron hom bres d e negocios, m uchos d e los cuales tem an haciendas en San to D om ingo. D e la m ism a m anera recib iero n de estas los m ercaderes sevillanos G a sp a r y G o n za lo Jorge, qu ien es controlaban el m on opolio del com ercio del azú car en San to D om in go M Las inform aciones m ás p recisas que liem os podido sacar d e este asiento fueron las d e Jerón im o de I lerrera. qu ien llevó, en n om b re de A n d rés l’arcdes, 12 0 esclavos para las islas de San to D om ingo. C u b a y P uerto Rico. Igualm ente M elch or d e C a rrió n en vió a San to D om in go 4 7 piezas el 13 de ju n io de 1345 El jurado G a sp a r d e T orres env ió do s partidas a la Española. La p rim era el 3 de agosto do 134 3 con 3 0 0 esclavos, y la segunda con otros 3 0 0 M Estas fueron las tínicas person as que registraron esclavos con destin os precisos. En el m ism o asien to aparecen otros nom bres con ocidos, com o el m ariscal D iego C ab allero , q u e tam bién com p ró licencias para pasar n egros a las Indias Sup onem os, aun cu an d o no aparece señalado en esta fuente, q u e llevó negros a la Española, en tre otras razon es p o r los vínculos que le unían con el co n tado r A lv aro C aballero, uno de los m ayores contrabandistas que había en la colon ia y próspero dueñ o de ingenio M A h o ra bien, estos grandes asientos solo eran un a parte del lucrativo negocio d e la venta d e esclavos, un negocio que a todas luces proporcionaba pingües beneficios. La adm inistración que hacía la C o ro n a d e las licencias para la trata n egrera 110 siem p re se correspon día con la realidad colonial, fuese por descon ocim ien to de sus particularidades o porque interesaba m ás fo rtalecer o priv ilegiar cierto s capitales, ya fuera p o r com prom isos p olíticos o por intereses econ óm icos M Los vecinos d e San to D om in go se quejaban p o r los altos precios a q u e eran ven didos los herrados v pedían q u e no se cobrara ningún o tro derech o que no fuera el alm ojarifazgo. A rgum en tab an que el elevado costo d e un esclavo m otivaba que m uchos se en deudaran tan to q u e caían en la ruina.4' Esta situación d io lugar a una práctica fraudulenta desde finales d e la decada d e los añ o s veinte, cu an do com enzó a llegar a la isla una cantidad im portan te de esclavos a través del contrabando. En la actividad estaban involucrados los m ism os fun cionarios de la colonia, los m ás interesados en el negocio p o r la posición que ocupaban fre n te a los m edios d e producción, o sea. los ingenios azucareros, y hasta los m as prom in en tes m iem bros de la Iglesia. S e llegó al extrem o de que las autoridades alentasen a los vecinos d e la isla para que traficaran d e m anera ilegal con los extran jero s x En este sentido, los oficiales reales d e la E spañ ola pidieron a G a sp a r d e A studillo. quien en ese m om ento se desem peñ aba com o veedor, para que revisara los lib ros d e cu en tas y com probara los n egros que habían en trad o a la isla con licencia oficial y los que fueron introducidos a travos del con traban do4* ’M n c g t e en fa cvn tyvs ic ivn s v c ia fd vm in ic a n a v.y.- A P A R T I R D E L O S A N O S V E I N T E y a pesar de que m uchos sectores de la colon ia se resistían a la entrada d e negros, la población esclav a d e San to D om in go alcanzó grados inim aginables, hasta el punto de rom per todas las expectativas y el equilibrio dem ográfico en la isla. D e unos cuantos cien tos d e esclavos en viad os en la prim era década del siglo x v i. llegó a haber una población com puesta por decenas de m iles d e herrados en la m ism a prim era m itad de aquella centuria, cantidad q u e se m antendría a lo largo d e todo el períod o X A h o ra bien, don de m ás se reflejó el crecim iento de la población negra fue en los ingenios azucareros de la Española. En tan solo diez, años la evolución fue inversam ente proporcional a la de la población indígena. En 132 0 . los naturales aborígenes que laboraban en los ingenios representaban m as del 65% frente al 32",> de los african os.4'1 En la década de los trein ta la m ano d e obra de los ingenios había alcanzado m as d e 2 .3 0 0 trabajadores, distribuida en los 19 ingenios que hasta esa fecha se habían construido. D e estos, solo el del total correspondía a los naturales4" JE D urante los años treinta la población de la isla sobrepasaba de 15 .0 0 0 esclavos, y diez añ os m ás tarde alcanzaría las 2 5 .0 0 0 alm as, sin co n tar los negros que andaban alzados en los m ontes, que tam bién representaban un núm ero significativo.41 G ran parte de estos m ancipados '"Asiento otorgaron Diego I lunado en el pleito con luán de Salvatierra \ Pedro de Valmaseda para pasar negros esclavos procedentes de los ríosde ( m inea o de las islas de ('abo Verde durante los años de iS 44 basta ISS 4 Valladolid. jo de junio de iSSt Archivo General de Simancas (en lo adelante A ( ’.S) (.'onsejo \ Juntas de I lacienda. Legajo 2J.J<XN. I ste expediente ha sido trabajado por Lstebnn Mira Caballos en Las Licencias de esclavos negros a I lispanoamerica 1x44 ISSO. Revistade ludías. 1994 -veo liv. num 201 ' Al respecto ver la carta enviada a su majestad por el cabildo de Santo Dom ingo el 1 de diciem bre de i$?i I n Genaro Rodrigue/ M orel. CarlasJelcabildo, p .149 ■'Al respecto ver la carta de los licenciados Zua/.o \ l'.creantes. Santo Domingo. 10 de octubre de i>jS. \L \ I Santo D om ingo 49. ramo 11 doc. 66 ‘"G enaro Rodrigue/ M orel. T h e Silgar Lconom y o f Lspañola in the Sixteenth C eutury- fn Stuart B Schw art/editor. TropicalBabylons. Sugar attd tJie makmgofihc Atlantic World. 1+jo1ÓS0. Chapcll I lili 200 4. pp 10 2-10$. I I num ero de indios que trabajaban en los ingenios de la Lspañola en la década de los treinta apenas llegaba a los 2 0 0 . prácticamente lodos eran esclavos traídos de las islas com arcanas Ln A G I. Justicia 12. ram o IV 1111111. 2 'I lacia la prim era m itad del siglo x v i. y según las fuentes consultadas, la cantidad de huidos a los m ontes superaba los IOOO esclavos, gran parte de los cuales eran negros. A l respecto, ver la carta enviada al Em perador por los licenciados Cerrato ) Grajeda. presidente y oidor de la Audiencia de Santo Dom ingo. Santo Dom ingo. 16 de noviem bre de 1546. A G I. Santo D om ingo 49. ramo 111. doc. 7. HISTO RIA til \ l RAI l'l I 1*1 I m o n O M IN k ANO $ 2 2 !'rS
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3