Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
compuesta por hombres venidos Je oirás partes de las Indias y dirigida por un presidente y capitán general que también era llegado de otras partes y que la experiencia demostraba que su poder era prácticamente absoluto. La presencia de estos hombres en Santo Domingo, con todos sus ajanes y sus acciones, repercutía sobre la vida local de diversas maneras 1 M La llegad a d e la paga de los m ilitares, q u e m uchas veces se retrasaba, era el prin cip al m o to r d e la pequeñ a eco n om ía local, p o r lo q u e su presen cia era la q u e m o vía toda la vida d e San to D o m in g o en la u ltim a m itad d el siglo x v i i. y esa gravitació n se m an tu vo d u ran te varias d écad as m ás. La E spañ ola produ cía tan poco, y las arcas del G o b ie rn o eran tan p o b res, q u e el situado* p ro v en ie n te de M éxico e ra an sio sam en te esp erad o cada año. y cu an d o se retrasaba, se aviab a algu n a n ave p a rticu lar para irlo a buscar. C u a n d o llegab a y se cu b rían los sueldos atrasad os, to d o se iba en p a g ar los cré d ito s q u e los com e rcia n tes h ab ían d a d o a los so ld a d o s y fu n cio n ario s para su so ste n im ien to K fa condición ju iw ic a Tic fo s < )tSc isos s e c t o r e s <)c fa pvG fac icn *'*■ :- LA M IS M A J E R A R Q U IZ A C IÓ N S O C IA L Q U E E X IS T ÍA E N E S P A Ñ A a ll n es del siglo xv fue trasladada a sus nuevas posesion es en las Indias. N o obstan te, la férrea d i\ ision en clases sociales tu vo que m o d ificarse, por las realidades del nuevo en torno. N o fueron los grandes nobles y aristócratas españ o les lo s q u e se in volu craron en los p ro ceso s de descubrí m ien to, con qu ista y co lo n izació n E so se d ejó a la pequeñ a nobleza, a lo s hijos segun don es de la aristocracia, a los que abrazaron la carrera eclesiástica y a lo s m ilitares qu e. term in ad a la R econ q u ista en 14 9 2 , buscaban n uevos h orizo n tes de riquezas y elevación social M El estab lecim ien to rep en tin o en las A n tillas de villas, ciudades, en com ien d as d e indios, diócesis, m on asterios y otras in stitu cio n es pro vo có la llegada d e un buen núm ero ele pen in sulares a ocu par las posicion es ele p o d e r y d e prestigio. Esa nueva situación p e rm itió un ascen so social que 110 era posible en E spañ a e im pedía salir d e la ¡11 ferio rid ad social y econ óm ica, asi com o e sca la ra posicion es m as elevad as en la pirám id e social M Los que recib iero n tierras v en co m ien d as ele in dios en los prim ero s añ os ele la co lo n izació n , asi co m o sus d escen d ien tes, sí tu viero n facultad d e subir social y eco n óm icam en te Igualm ente pud iero n a b rirse cam in o los llegados en décadas su b sigu ien tes, q u ien es recibieron m ercedes ele tierras y. con pequeñ os capitales, p u d iero n fom en tar h atos gan ad eros y en siem b ras d e algodón , yuca, m aíz y tro s prod uctos n ecesarios para el co n su m o local. P ero aun así. la rigid ez de las clases, tan to en la P enínsula co m o en las In dias, fue un ob stáculo al ascen so social, esp ecialm en te para los de categoría in ferior, co m o era el caso de los esclavos E " lib erto s, los m ulatos y los lab rad ores p o b res M V isto e n térm in o s gen erales, se puede d e cir que la p irám id e social en las In dias, y en S a n to D o m in go en particular, estab a com pu esta, de la m anera sigu ien te: Lsclaros. Libertos y mulatos libres. Labradores obres y buhoneros..\rtesanos, tenderos y vendedores al detalle. Empleados de la burocracia colonial y las tropas. Propietarios de hatos y labranzas de tamaños pequeño y regular. Grandes propietarios de hatos, lineas, minas y demás propiedades mayores. Eclesiásticos, incluyendo sacerdotes, monjas y monjes. Altos militares y altos funcionarios de la burocracia consular Cúpulagubernamental, militar y eclesiástica M Esta gradación, por supuesto, n un ca fue ríg id a y pud o se r ro ta en caso s p o co frecuentes, cuando, p o r ejem p lo, un p ro p ietario d e hatos lograba co lo car a sus h ijo s en la burocracia o en la m ilicia: o en caso s d e segun don es q u e pud ieron e n trar al estad o eclesiástico y avan zar a ser párro co s, abades 11 otras p o sicio n es en el cle ro M A cad a g ru p o social se le ap licab an las leyes y reglas pro pias, basadas en u n a pro liferació n d e reales cédulas, in stru ccio n es y o tro s in stru m en to s ju ríd icos prov en ien tes ele E spañ a asi co m o los p rom ulgados p o r las au to rid ad es locales, co m o el go b ern ad o r, la Real A u d ie n cia y los C a b ild o s M En la cú sp id e ele la p irám id e social se situab an lo s altos fu n cio n ario s llegados d esd e E spañ a: el gob ern ad or, lo s o id o res d e la R eal A u d ien cia, los o ficiales reales q u e m an ejab an las fin anzas, el arzo b isp o y lo s abades de co n ven to s. A esc g ru p o se po d ían un ir algunos crio llo s que habían avan zad o so cialm en te y o cu pab an p o sicio n es com o alcald es y regid o res d e los ayu n tam ien tos. Incluía a los grandes propietarios de tierras, hatos y estancias, los dueños d e ingenios azucareros y los pocos com erciantes m ayoristas. A p e sa r d e o cu p ar eso s cargos elevados, su vid a ten ía restriccio n es im puestas p o r las leyes, co m o la q u e pro h ibía a los go b ern ad o res ser d u eñ o s d e g ra n ja s y estan cias d e gan ad o d en tro de sus ju risd iccio n es. A los religio sos se les pro h ibía ser d u eñ o s d e tierras. S in em b arg o esas restriccio n es fu ero n frecu en tem en te vio lad as p o n ien d o eso s b ien es a n om b re de tercero s M En el escaló n in m ed iatam en te in fe rio r estab an lo s p ro fesio n ales y m iem b ro s de la b urocracia, co m o fueron los m éd ico s, b o ticario s, ab o gad o s (llam ad o s letrad o s), m aestros, cu ras y m on jas, lo s em p lead o s su b altern o s del go b ern ad o r y de la Real A u d ie n cia , asi co m o los o ficia les m ilitares. Por su p o sició n eco n ó m ica aquí se incluyen los h ateros, d u eñ o s d e lu nik M ina Poiis. SUimuilJe historio JominUana. Sanio Domingo. 9 na. edición. Id itora l.orripio. p.69. IIIM O R I \ l i l \ l RAI n i I IT N I 1.0 IX ’M IM cA N O * ..:t 347
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