Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
solo p u so do m anifiesto las co n trad iccio n es existen tes en tre el pro yecto co lo n izad o r y la evan gelización . sin o qu e. adem ás, cu estio n ab a la autoridad d e la C o ro n a y p o n ía en duda los títulos de d on ación concedidos p o r A lejand ro v i ." A raíz de este hecho, y com o era efe esperar, los frailes de la o rd en m en dican te fueron reprim idos, prim ero p o r las autoridades d e la colonia, en cuya cabeza se encontraban su go b ern ad o r I lieg o C o lo n y el tesorero M iguel d e l’asam onte. El m ism o rey I orn an do am enazó a los m iem b ro s de la o rd en con expulsarlos d e la isla si seguían con su beligerancia M Se lia localizado un d ocum en to que refleja la soberbia del viejo m onarca. M edian te una carta en viada a D iego C o ló n y a los jueces y oficiales de la Española en relación con los serm on es del fraile dom inico, el rey les dice que: El sermón que dice que hizo unfraile dominico que se llamafra y Antonio Montesino aunque t ‘1 siempre tuvo por costumbre de predicar escandalosamente me he mucho maravillado en gran manera decir lo que dijo, porque al decirlo, ningún buenfundamento de teología ni sermones ni leyes tenia, según dicen todos los letrados, y yo lo creo. [...] Visto que no estaba solo en el dicho error, el que lo predijo, mas aún otros frailes dominicos que en la isla residen, todos los del Conscjofueron de voto y que debían enviarlos a mandar que los metiesen en un navio y los enviaran a todos ellos ya los enviarles acá a su imperio para dar la razón que les movió a hacer cosas de tangrande novedad y tan sinfundamento y ellos castigasen muy bien cómo era razón. [...] Y aún por no alcanzar tanto en la sagrada escritura como seria razón y que luego que fueran avisados por él conocerá suJalla y mandaría entrometerse y remediarían lo que han dañado y asi les escribiré para que no prediquen más en esta materia y hablen de ella. Y ye porque siempre tuve mucha devoción en esta orden y no quería que en mi tiempo recibiesen ninguna afirm a tuve por bien queden allá con tanto que no hablen en pulpito nifuera del directa ttíindirectamente en esa materia ni en otra semejante, porque de ello os mando que vos y el Almirante toméis con rae ¡i l’asamonte y los dos dad las dichas carras al Vicario General y a esos otros padres y hablándoles por la mejor manera que allá os pareciere y si hubiere por bien ajuntar con ros, que aquellos ni otrosfrailes de su orden hablarán en estanterías ni otros semejantes en púlpito y era del ni público de secreto salvo para decir como si ellos estaban en aquella opinión era por no estar informados de lo dicho que tenemos en esas islas, y ún también por no saber las justificaciones que había para que los indios sirvan como sirven \ las. aunquepara tenerlos en másservidumbre dejarlos estar n la isla día a ayudarlos afavorecerlos para que puedan hacer todo elfruto posible en esaspartes en las cosas de nuestrafe . 1 ' si por ventura que se tomó uisieran venir, y a vosotrosparecieren que dejándolos allá continuarán con su malpropósito, por la mejor y máscon esta manera que a vosotrospareciere nviarnos acá a su Superior para que los envíe él en cualquier navio que allá haya y todo esto debéis de hacer con toda diligencia porque cada hora de la ue ellos estén en esa Isla estando de esa dañada opinión harán mucho daño para todas las cosas de allá y por la mucha prisa este espacio no se os podrá esponderá todo lo que escribí con otros se vos escribirá largamente respondiendo a todos '4 S f C o m o puede verse, las denun cias que hicieron os oficiales reales d e la Española tuvieron una rápida acogida por parte d e los principales encom enderos absentisias. en tre los uales destacan el secretario Lope de C o n ch illo s y el con sejero real luán R o d rigo de Fonseca." Estos alentaron \ dirigieron un ovim ien to tendente a desacreditar a los frailes de la o rd en dom inica. Igualm ente trataron de justificar la actitud de lo* n com en deros frente al in dio antillano M Las ideas vertidas p o r las autoridades d e la isla calaron d e tal m anera en la m ente de onarca que este llam o directam en te a fray A lon so de Loaysa. provincial d e C astilla, para qu ejarse de la actitud irreverente di os frailes de la O rd en d e Predicadores radicados en San to D om ingo. El rey los acuso de predicar en contra d e su política de Estado y los desautorizó alegan do que 110 tenían ningún con ocim ien to d e teología ni cánones. A n te tal hecho. Loaysa escribió a os frailes que estaban en la Española haciéndose eco del estado d e anim o que reinaba en la co rte de C astilla Pero, m as que acerles saber lo que pensaba el m onarca y los m iem bros del C on sejo, les escribía para con ocer la opinión d e fray Pedro de ó rd o b a sobre las noticias llegadas a la Península. E11 una de las cartas enviadas p o r el provincial Loaysa. fechada en Burgos el 16 e m arzo de 1512. d ice sorp ren derse d e que fray Pedro de C ó rd o b a haya podido con sen tir tales prédicas, pues iban a dificultar la conversión de los infieles . En vista efe que tan to el m onarca com o el C o n se jo de C astilla estaban dispuestos a ejecutar la ecisión d e im pedirles h ab laren público y d e expulsarlos. Loaysa le ordenó al vicario provincial d e los dom inicos de la Española ue no con sintiera m ás prédicas sobre el ten ia de los indios"' M Es evid ente q u e el m ism o Loaysa. ya fuera por tem o r a que los om inicos fueran expulsados d e la isla, o p o r la prudencia q u e exigía el m om ento, decidió 110 apo yar públicam ente las acciones de los religiosos. N o obstante, no quería q u e los esfuerzos y sacrificios realizados para llevar aquellos frailes a la Española fueran a perderse. Este parecer se recoge en otra carta dirigida por Loaysa al prov incial fray Pedro d e C órd ob a, en la q u e le decía lo apenado que se sen tía p o r las prédicas d e A n to n io M ontesino M A l parecer, el desconocim iento que tenia este fraile d e los asuntos indianos lo llevó a adoptar las conclusiones d e los encom enderos y d e la burocracia peninsular, en el sen tido de que los indios debían perm anecer en servidum bre porque aquellas tierras habían sido donadas por la San ta Sede a sus m ajestades. E11 “ lista teoría fue sostenida años m as tarde de form a categórica por el m aestro Francisco de Vitoria, quien en sus conferencias en la L diversidad de Salam anca cuestionó la autoridad tem poral universal del Papa, con lo cual le negaba potestad para conceder poderes temporales. Al respecto, ver Paulino Castañeda. La teocracia, pp.423-461 Igualmente. Lcwis I lankc La luchapor ¡ajusticia a i la conquista Je América. Buenos A ires. 1949 - pp. 293 ' 295 - "A G I. Justicia 4 i. Pieza num. 1. C arra enviada por Su M ajestad el Alm irante y gobernador don D iego C olón. Burgos. 20 de m arzo de 1512 y firm ada por el secretario Lope de Conchillos. Paulino Castañeda extracta parte de este docum ento en La teocracia. p.j6i “ Sobre el obispo Fonseca ..\delaida Segarra. l a otra versiónde la historia indiana: Colón y Fonseca. \ alladolid 1 997 “•Carta enviada por el provincial d e Castilla fray Alonso d e Loaysa al superiorde los dom inicos de la Lspañola fra\ Pedro de Córdoba. Burgos. 16 de m arzo de 1512 A G I. Indiferente General 418. lib 111. fol 265 Igualmente en Castañeda. La teocracia. p.?6* IIIVIO RI \ t.l \ l RA I M I l'l I 111.0 nOM INIv \ \ o t 375
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