Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

ten ían rep resen tació n tan to en los d istin to s C a b ild o s m un icip ales co m o en los C ab ild o s cated ralicio s d e S a n to D om in go y C o n ce p ció n d e La V ega gracias a su in flu en cia e n C astilla. Por o tro lado, estas fam ilias h acían im p o rtan tes d o n acio n es a las iglesias y co n ven to s d e la isla y n o p ocos de su s parien tes p ro fesab an en co n ven to s y m o n asterio s ap o rta n d o elevadas d o te4'' X La m an era en que estab a estru ctu rad o el C a b ild o cated ralicio de S a n to D om in go era un reflejo del g o b iern o civil d e la ciu dad. A m b as in stitu cio n es estab an in tegrad as p o r las m ism as fam ilias: los C a b allero , Serran o. T ostado. Lebrón. B ard e n y Fucnm ayor. en tre otras. D esd e una ó p tica social am bos organism os eran instituciones em in en tem en te elitistas M c.s2c fes fiím e io s añ os Se in s ía u ia ia fa j^ fe s in cti '\C ,ih !o cS á'm im jc se c ic ó un Síne ufo m 3 is o fu ffc c n tic e s ta in s titu í tón v fos ¡C f te s e tit.in te s 3 c í j»o3ct ce o n ó m it c focaf. C es c a c ffo , iju&o e n 'j-ie n t.im ie n to s 3 iií.in te 3ee.i3.is c n tic fos 3os scc to te s v u n .i iu p tu ia 3 c fu s fe ftiíio n e s , i'O M tñ cm en te 3c6i3o .1 .|ue am itos g iu p o s soe m ie s ‘jc im .if.in jt^ iíc 3 c f ctjm fif> iio fo fit le oy económ ico. a iH -ffw cm r.i 3 c f f’o 3ct ccoiiottne o r eoei.it se ftuc3c o fsciS i.it, p o t cjcm p fo . e ii,ii»3o se p io 3 iici.i in i.i S a ca n te cu .ififu n f e ncf u lo o p tc fic n í.i en fa fo fe s ia C e .itc 3 f.if 3c 1C m illo C^Pomingo: Í.ip i3 u n ic itte iiy .itei t.in fu s iceom tiltJue ion es, ru j ue ; ,i 3c fo s m icm ffto s 3 c f e S v u iitu n iicu ío 3 c a tju cffa t iu3n3 c 3 c a fg u n ju i n ie n .itiv figaüe a fa í¥ c ,if 'ei\n 3iciie 1.1 u o fto o tif.in is n ic ofie m f. Lo m as im po rtan te d e tal fen óm en o es qu e. gracias al co n tro l de los grupos de p o d e r eco n óm ico se p rodujo la creación de una com u nidad d e religiosos integrada en su gran m ayoría p o r criollos, tal y co m o se preveía en la erección d e los obispados. Según refieren los m iem bros del C a b ild o de San to D om ingo, la tierra está llena d e hijos de vecin os principales q u e and an al ervicio de la Iglesia y están ord en ad o s \ de cada d ía se orden an para clérigos y son buen os estu dian tes y se aplican a tom ar el stad o eclesiástico-'" X La m iseria y la falta d e población que había en la isla fueron factores q u e lim itaron a lo s religiosos, e ahí que m uy pocos fueran los aspiran tes a pasar a los obispados de la colonia. D e todas m aneras. 110 parece q u e los m iem bros d e la elite local estuvieran interesados en que vin iesen religiosos de otros lugares, por la influencia que tenían en el C ab ild o atedralicio a trat es d e los prebendados criollos. La presencia de estos se lúe asentando cada t ez m as desde la segunda m itad del iglo x v i M Si bien la élite política y económ ica d e la colonia tenía influencia en tre el b ajo clero, las relaciones se tornaban a eces com plicadas en tre la clase dirigen te y la alta clerecía. El alto clero, que por lo general era castellano, no apoyaba m uchas de las acciones d e la clase dirigente, fundam entalm ente las que pretendían suprim ir o sustituir el papel d e la jerarquía eclesiástica n la sociedad. Su nivel de intervención mas visible giro en torn o a los im puestos, q u e eran d e incum bencia excluso a del C ab ild o clesiástico M La tensa relación q u e existía entre alto clero y la élite económ ica, representada m ayorm ente por el C ab ild o de an to D om ingo, llegó a niveles críticos durante to d o el siglo x v i . por el en fren tam ien to provocado p o r el con trol sobre los iezm os, reclam ado p o r am bos sectores, f ue significativo el papel q u e jugaba el bajo clero, sector siem pre alineado a los intereses e los productores d e azúcar y del sector ganadero. Los señores de ingenios adquirieron el control de los diezm os m ediante la reación de capellanías en sus establecim ientos, que pagaban directam ente a los religiosos asignados a las unidades productivas X La C o ro n a jugó un im po rtan te papel en el litigio, aun que no lo pud o resolver, sin o que hizo de m ediadora, tallan do gen eral­ en te a favor d e los em presarios. A pesar de ello, el Estado afian zo el p o d er de la Iglesia con la design ación ele clérigos que a u vez tenían cargos políticos, com o fu e el nom bram iento en dos ocasiones d e obispos en la dirección d e la Real A udiencia, m áxim o rganism o de la isla X El prim ero en ocupar el cargo de obispo y de presidente d e la A u d ien cia fue Sebastian Ram írez de Euenleal." Luego fue nom brado presidente de la A udiencia el licenciado A lon so d e I uenm ayor. quien adem as ejercía el cargo de o b ispo m etropolitano y. mas adelante, de arzobispo ’• Las contradicciones entre la Iglesia y los colonos se recrudecieron con el n om bram iento del licenciado A lo n so de Fucnm ayor com o obispo y presidente d e la Real A udiencia. A pesar d e que algunos funcionarios no querían que se nom brara presidente a alguien ligado a la Iglesia. Fuen m ayor fue im puesto el 14 de diciem bre de 1533. Perm aneció hasta el 2S de diciem bre de 1344. fecha en que abandonó la isla con d estin o a E spañ a'2 ’ 0 . D uran te el gobierno ‘"LH ejem plo de lo que acabam os de decir lo podem os ver en el m atrim onio entre I uisa Tostado \ Alvaro t .aballcro. quienes tuvieron una hija. ¡alalina Serrano, que llego .1 ser abades.» del convento d e las Mercedes. H .arta del Cabildo de Santo D om ingoa Su Majestad. Santo Dom ingo, lo de junio de D><v C cuaro Rodrigue/ Morel. Curtas delCabildo. pp 19 0 19- 41Don Sebastian Ram írez de I uenleal lite nom brado obispo \ gobernador de Santo D om ingo en 1528 A bandonó el eargo de gobernador para ir a Nueva I spañade is í 1 com o obispo. wM eses antes de que fuera nom brado presidente de la Audiencia el licenciado I uenm ayor. el licenciado t¡asp ar de Astudillo envío una carta a Su M ajestad en la que le decía, entre otras cosas, que aunque había necesidad de un presidente, era preferible que el m ism o 110 estuv iera ligado a lo eclesiástico. C arta de ( ¡aspar de Astudillo a Su M ajestad. Santo Dom ingo. 6 de junio de is I n Roberto M arte (C om pilador). Santo Domingo en IttsmanuscritasdeJuan Bautista Affulos. Santo Dom ingo. 1981. p. $62 I lis IO RIA OI \ l RAI n i I 1*1 I hl-O nO M IN It w o *&r 377

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