Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I
en que los n egros asaltaron estos ingenios Según las fuentes, los alzados habían cruzado toda la llanura de La Vega hasta llegar al valle de San Juan d e la M agUana, Ll caudillo q u e lideraba la partida era un capitán llam ado D ieguillo de G u zm án . uno de los m as experim en tad os jefes guerrilleros d e la época, que operaba con gran agilidad y destreza en sus m ovim ientos. En San Juan se llevaron a un núm ero im portante d e negros que trabajaban en los ingenios antes referidos. Es m uy probable que el núm ero d e rebeldes q u e acom pañaban al caudillo friera m uy elevado, entre otras razones por las acciones y los dañ os ocasionados en aquel paraje. Igualm ente por las b ajas que sufrieron en el m om ento de la retirada, que según las fuentes consultadas superaban el cen tenar1' M A partir de 15 4 0 se produjo un recrudecim iento del co n flicto arm ado en tre los cim arrones y los cuerpos d e segu ridad d e la colonia, especialm en te las cuadrillas organizadas por la R eal A ud ien cia y el C abild o. En esta nueva etapa los esclavos adoptaron tina postura m as bel igerante. posiblem ente atribuible a la lib ertad concedida a los indígenas de la Española en el año de 1542. A pesar d e que la liberación de los indios tuvo pocos efectos, pues una parte im portan te se m antuvo en las m ontañas en con dición de alzados, la d ism inución de las escaram uzas y ataques de los indígenas hizo que aum entara el interés p o r las rebeliones negras, que pasaron a convertirse en el principal toco d e atención d e las autoridades locales41 M Varias razones explican el recrudecim iento d e los ataques cim arrones. En prim er lugar, el auge alcanzado por la trata d e esclavos y la estabilidad del sistem a de plantación. El desarrollo d e la econ om ía azucarera exigía la intensificación d e la explotación de la m ano de obra esclava M El esplendor alcanzado por la econ om ía azucarera duran te la década de los cu aren ta estuvo in tim am en te relaciona do con el auge d e la trata negrera, principal susten to d e la plantación. C o m o consecuencia, las autoridades coloniales se vieron obligadas a aum en tar la seguridad, fortaleciendo las defensas d e las unidades productiv as. Los ingenios se fortificaron m ediante la construcción de torretas y casas de piedra, m as difíciles d e ser incendiadas por los rebeldes.4* En esta coyuntura la atención e las autoridades coloniales se cen tró en los gru p o s cim arrones cuya principal base d e operaciones seguía sien do la sierra del Baoruco M Sin lugar a dudas, los sublevados eran conscientes d e q u e la destrucción de ingenios hacía d añ o al eje neurálgico de la econom ía, lo que evidencia la concepción clasista del m ovim iento rebelde. C o m o ya se señaló, los esclavos n o tenían interés en hacerse con el poder político d e la colonia, aun que tam poco se con form aban con perm an ecer en los palenques X I lubo auto ridades que llegaron a tem er q u e pudiera producirse un cam bio político, sobre todo por el elevado num ero d e esclavos que había n la isla. O tro s, p o r el contrario, pensaron que lo s alzados únicam ente querían su libertad, y asi lo plantearon. 1.1 gob ern ador A lon so López de C errato, posiblem ente el fun cionario m ás castigado p o r las cim arronadas, llego a ped ir q u e los negros frieran liberados, co m o se había h ech o con los indios, pues reconocía que solo pretendían su libertad. O tra alternativa que propuso fue echarlos de la isla, sobre to d o a los ladinos. N o es de extrañ ar que du ran te su m andato fueran expulsados m uchos hom bres v m ujeres esclavos, especialm ente los identificados com o sediciosos y ladinos. En torno a esto es la reflexión que hace C e rrato sobre los negros rebeldes: Una cosa meparece quese 5 - debíaproveer en estecaso [se refiere a losalzados]para adelante lo cual yo he platicado con algunos vecinosy ' - h e ) / . f.i S cslS u ccn m Se m e e m o s s e s iim - hombresde experiencia de esta isla y están muy bien en ello y es que 110sede lugarque haya muchos esclavos , '• a 6 a fa p e rse c u c ió n 3 e fo s c im a rro n e s , auc ladinos nucidos en la tierra, porauc esta es una mala nación de gente y muy atrevidos y mal inclinados y , mZ *" m c fu ia c f tttatticttittticntx) 3 c fos ¿jiuytos a i— por experiencia se ha visto que todos ios que amotinan estos ¡tetros y tuteen capitanes de ellos y han sido y ‘ # 1 1 * - ‘ ñ u tio s 3 c s lm .tío s .i s u c.*pf u ia , c o m p u c sío s 7 .^ on ladinos, porque los bozales no tienen esa habilidad \...\ y así parece que convendría o ahorrarlos porque ~ ^ 1 1 1 j / r / 1 1 y u r ñ a m c n ta f m c n tc p o r rf.m c os j? n e g io s, * 9 estos no pretenden sino libertad o echarlos de la isla4* M Es obvio que bajar de las m ontanas ' - V • 1 m u c h o s 3 c fo s c u a fc s csf.«í>.oi a f s c r » i- % suponía expo n erse a ser perseguidos por las capitan ías creadas para la defen sa de las ^ Je f £ | villas m as pobladas. El hecho d e que aun a sí se arriesgaran hace p en sar q u e les faltaba fc>¡ !Um a6m „ pac,'.£ „s„ . [...] , algo im portan te que no p o d ían conseguir en el m ed io don d e tem an establecidas sus ca{cu{¡> ^ en lJ+fi sofo ci) .¿ m icrosociedades. com o vestidos, calzados y m ujeres. La naturaleza les daba lo dem ás: 3c fa ajuana, fas pc'tSiSas Se fa ¡«Su- agua, com ida, anim ales. La necesidad d e d in ero para com prar m ercaderías para su sub- s(>,a ajucateta p„, fos atab es Se estas ó - ! • sisténcia es una d e las claves explicativas d e los ataques y robos q u e realizaban en las maitonaSas supcíason fos 50,000 pesos Se A zonas m ás pobladas de españ oles. Las in cursiones en los ingenios les proporcionaban oto. aqueta» o esa Síffa fu e quémala adeptos para la causa, algunas m ujeres, caballos y arm as defensivas, com o ballestas y v sajucaSa pos fos tcficfSes ncjics e» ios W lanzas M E s de destacar que en tre la rebelión d e 1521 y las grandes cim arronadas de ocasiones. os alagues pjcion SitijiSos Jlt los años cu aren ta se produjo un a evolución social que explicaría el com portam iento ptíncipafmcnte a Jos Se fos ¡«jemos más ** del co lectivo cim arrón. S i en la prim era revuelta buscaban librarse del du ro trabajo a impostantes Se Hcfia Síffa. V "C a rta d d licen ciado A lo n so López d e (.¡erraron Su M ajestad. S an to D om in go, 16 d e n oviem bre d e 154 6 En G e n a ro R odrigue/. M orel. Carlasde la RealAudienciadeSamo Domingo (¡Sjo iyfti). p 460 u R o b erto C assá y ( ie it.n 'ó Rodrigue/ M orel C o n sid e ra cio n esaltern a tiva s. p i~i "ibitiem. p.17?. -'-‘C arta del licenciado Alonso I opo/ de i ferrare a Su Majestad. Santo Dom ingo 12 de noviem bre de 1544. A G I. Santo D om ingo 77. ram o V doc. 154 IIIVI O KIA H I\ l RAL t>l‘ l l'l I KLO DOM INICANO t* v - 3 9 3
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