Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

atlántica siguió p erju d ican d o d e m anera d irecta a los p roductores d e San to D om in go, h ech o que d ificu ltó cad a vez m ás la salida de las prin cipales g ran jerias d e la colon ia hacia la Península M Las co n d icion es im puestas p o r los m aestres d e los navios q u e atracaban en el p u erto de S a n to D om in go afectaron a las exp o rtacio n es, causan d o cu an tiosas p erd id as en tre los p ro d u cto res locales. Q u ien e s n o ten ían m edios para em b arcar los azúcares, cu eros y d em ás p roductos, estaban ob ligad o s a pagar fletes m uy elevados. En m uchos casos llegaron a co ste ar hasta la tercera p a rte del p ro d u cto p o r co n cep to d e la carga zón. En otras o casion es los cap itan es d e em b arcacio n es, p o rc a d a caja de azú car que llevaban cob rab an o tra Lo m ism o su cedía co n los cu ero s y dem ás g én ero s X La situación llegó a tal p u n to que los m iem bros del C a b ild o d e la ciu d ad en viaron una ca rta d e protesta a Su M ajestad h acién dole sab e r las dificu ltad es d e los p rod uctores crio llo s para d espach ar sus gran jerias \ los altos precios q u e debían pagar p o r los pro d u cto s que llegaban d esde Sevilla. En la carta d escrib ían con b astan te claridad los ap u ro s que pasaban los vecin os d e la colonia. D ecían: Esta ciudad ha recibido y recibe cada día muy grande daño n causa de que los mercaderes no quieren dar las cosas de los mantenimientos sino a muy excesivos precios. Que muchas veces les hemos rogado nos den harina y otros mantenimientos con ganancias del cincuenta por ciento y ahora de pocos mesesacá les dábamos ciento por ciento deganancias y nunca nos quisieron dar cierta harina que trajeron a este puerto. Y parecicndonos que los vecinos pobres y dolientes recibían mucho daño en no tener pan, platicando con los oí doresde esta Real Audiencia la necesidadque había de dichas harinas lespusimos a castellano de oro elarroba~ X A n te un a den u n cia co m o esta, a todas luces desafian te, la reacción d e los m ercaderes sevillan o s no se hizo esperar. A m en azaro n con no e n v ia r barcos ni artícu los m anufacturados a la isla. T iem p o despu és, so licitaro n al m on arca q u e presion ara a las au to rid ad es de la colon ia para que se anu laran las tasas im puestas a sus p roductos; p ero aún m ás. les ad vertían q u e d e co n tin u ar con d ich a práctica la población d e Santo D om ingo recibiría m ucho daño. La influencia d e los com erciantes sevillanas era tal que consiguieron una Real rovisión que d esautorizaba y anulaba las m edidas tom adas por el co n sisto rio capitalin o y le advertían que: n iel Cabildo ni ualquier persona se meta en poner la dicha tasa en los dichos mantenimientos ni mercaderías [...] sino que se guarde lo que siempre se haguardado* M a s p *i>H C *as in S c t s io it e s <¡e c ija s en fo s in g e n io s 3 c ^ i d M ío c fé o m in g * s e d M a fi^ M io H a I t a S c s 3c < orie3a3e< ^ c tm .ií.is e iitte rofoH os ta 3 ic a 3 o s cu fa u f a j a fg a n o s e m p íe s a tie s c a síc ffa H o s, fo s ru a fe s , a íía ú le s p o i f a s n o tic ia s 3 c f a s tiiju c ^ a s , n o «¡M etían « ¡u e d a ts e f u c i a 3 c f n e g o c io a m e t ic a n o . C u fie m o s 3 c s t a c a i qu e t í a s fo s a c u c t 3 o s R itm a d o s e n t t e l^ o fo n j i fo s (3?cjics ^ a t o f i c o s p a t a fa e m p t e s a 3 c f sS ^ c s c u f’íit iiic n fo , e s t e ^ w c c f p íin c ip a f m o lim ie n t o 3 c c a p it a fc s u íif iju 3 o s p o t fa fiu ig u c s ía p e n in s u fa t e n fa s n u c ía s t i e t t a s c o n q u is ta d a s , " s ^ s o s i n S c t s o íc s , s in c m fn t ijo , a n t e s 3 c c o n s i^ n a t s u s c a p it a f e s s e aseg M fcato n j fo m a to n m e d id a s te n d e n te s .i ifa t- in ti j .i t fa in tc ^ tid a d d e fo s m is m o s . I capitán G onzalo lern ánd ez de O viedo, que en esos m om entos se desem peñaba com o alcaide de la fortaleza de San to D om ingo, ue propuesto com o representante de la oligarquía com ercial- En su defensa denuncio ante el Em perador la actitud am biciosa o nsaciable de los m ercaderes sevillanos, a los que acuso de conseguir aquella Real Provisión sin haber inform ado a las autoridades om petentes d e la realidad p o r la que atravesaba la econom ía d e Santo Dom ingo. Según O vied o los m ercaderes querían: que la sticia y regimiento de Santo Domingo no lesfuese de la mano, sino que su bocafuera su medida como lo ha sido hasta hoy en tanta manera. Que como los antenimientossean cosa que nose puede escasear no se han contentado ni contentan conganar el doble ni redoblarlo sino queganan el ciento y maspor uno [...] aquellos mercaderes habían destruido aquella isla y ciudad al no pagar con perentoria [...] que cuando maspan y vino había en España tanto más muiaño publican los mercaderes en las Ilidias y no dejaban de revendersus mercaderías y bastimentos a altísintosprecios porque como allá va solo lo que ellos llevan re gislrodo y saben lo que segasta y nos llevan registrados con eldedo y no llevan unapipa de i ’iito niotrade harina más de lo que lesparecepara que ni allá salgamos de necesidad y hambre ni ellos dejen deganar todo lo que quieren" X A raíz de este hecho se produjo una dism inución considerable do la entrada d e barcos, aunque no en la proporción que afirm aban las autoridades de la Española. C o n estas denuncias los funciona rios locales pretendían ob ten er nuevas concesiones y una m ayor apertura com ercial. Pero sob re todo, trataban de liberarse del férreo control que ejercían los m ercaderes de Sevilla sobre los géneros producidos en Santo D om in go X Los distintos registros consultados reflejan que la realidad del com ercio trasatlántico era por com pleto d istin ta a la q u e pregonaban las autoridades 'Carta del Cabildo de Santo Domingo tímiada por los oidores Juan Mosquera. Miguel de l’asamontc. Gaspar de Asmdillo. I>icgo ' Caballero \ Martin de Ianda t ienaro Rodrigue/ Morel. Origata Je la economíaJeplantación Je la Española. Santo Domingo. pp.$ 9 - 6 o. sOtra Real Provisión similar lúe enviada a los Cabildos municipalesde la Nueva I spaiia prohibiéndoles poner tasasa los producios llegados desde la Península, tíenaro Rodrigue/ Morel I scla\itud \ \ ida rural en las plantaciones azucareras de la ILspañola en el siglo XA'l .. \nuarto Je l'stuJiosAmericanos, num \i i\ (1992). p.106 HISTO RIA til M RAI- IH I IT I IlLO DOM INICANO 4 0 5 -•••*

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