Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

d e M on te C risti que. al en terarse d e q u e uno d e sus n egros había sid o captu rad o p o r eje rce r activid ad es ilegales, se d irig ió hacia d o n d e se en contrab a p re so y asaltó el lugar con hachas y lan zas, qu em an d o y am en azan d o con m atar a sus captores. A l ser in terp elad o p o r las au to rid ad es d e la zon a d icién d o le estos que actuaban en n om b re del Rey. les respo n dió que no co n o cía al rey y q u e ellos era n los reyes y los ju eces en aquellas tie rra s-*' J f Según los cálculos realizados, hacia fanales d e 15 8 0 la ciu d ad d e San to D o m in g o d ejó de p e rcib ir m ás d e is .0 0 0 ducad os al añ o p o r co n cep to d e im puestos. leñ em o s con stancia d e que p o r la p arte n o rte salían an u alm en te hacia F ran cia m ás d e s o .0 0 0 cu ero s vacun os y o tra can tid ad sim ilar o su p erio r para Sevilla* M listos hechos gen eraro n serias co n trad iccio n es en tre las autoridades d e San to D om in go y los cab ild os co stero s, con los lugares m ás co n flictivos. E vid en tem en te, el m ayo r rechazo vin o d e las au to rid ad es que estab an m enos im plicadas en aquel negocio, q u e eran p recisam en te lo s o id o res y d em ás au to rid ad es recién llegadas. Fueron esto s sectores qu ien es con m ás fu erza se o pu siero n al con trab an d o. Sab ían que a p ro b lem as extrem o s había q u e api ¡car solu cio n es extrem as. S in em bargo, p o co s fun cio n ario s estab an d ecid id o s a asu m ir la respon sab ilid ad de e lim in a r aquella práctica; ni siquiera estu viero n d isp u estos a d esp o b lar los lugares costeros, in clu yen d o al m ism o A n to n io O sorio. N o fueron pocas las o casion es en que este p id ió ser relevado d el cargo por las d u d as que le gen erab a la d ecisió n d e realizar aquellas d esp o b lacio n es* X r f tcp a ta c iü n 'd c fa s < fé c $a s ta c ivn c s -:*■ A D E C IS IÓ N D E D E S P O B L A R LO S L U G A R E S ubicados en la banda n o rte de la isla había sido consensuada y probada d esd e finales del siglo XVI. A pesar d e ello, la m onarquía hizo nuevos in ten tos para ver si se p o d ía evitar. Sabían que 110 era la m ejo r opción para d eten er el desgaste q u e estaba sufriend o la econom ía d e la colonia. E11 16 0 2 . m ediante una Real édula enviada al presidente de la Real A udiencia, propuso nuevos incentivos para la población d e San to D om ingo. Entre llos estaba la am pliación de la m erced para que las m ercaderías q u e entraban y salían d e m anera oficial solo pagaran el (■>",< d e lcabala y alm ojarifazgo. Posteriorm ente estos im puestos quedaron reducidos a tan solo el O sea. h ubo una reducción aun m ayor que la que se pagaba del zS0»-51 O tra disposición tendente a paliar la crisis fue p erm itir que las m ercaderías procedentes e C astilla estuvieran libres d e estos gravám enes hasta una cantidad de 2 .0 0 0 ducados M E11 vista de q u e ninguna d e estas oluciones surtió los efectos esperados, la C o ro n a decidió preparar las condiciones para llevar a cabo las Iievastaciones. IJad o el escontrol y la falta d e autoridad del presidente d e la Real A udiencia, lo prim ero que se hizo fue dotar de m ayores atribuciones esta figura im pidiendo que los dem as m iem bros d e aquel o rgan ism o m anejaran inform aciones privilegiadas. En este sentido, a censura fu e im puesta m edian te una Real C éd u la que prohibía que los oidores enviaran noticias a C astilla sin el conocim iento xpreso d e su presidente'4 ® La razón por la q u e fueron tom adas tales resoluciones se d ebió a que gran parte de los m iem bros el organism o estaban en con tra de que los vecinos d e la banda n o rte abandonaran sus propiedades. A lo anterior se unían las enuncias q u e en ese m ism o sen tid o hacían los 111 iem bros del C a b ild o eclesiástico. D e igual m anera se m anifestaron los vecinos e la ciudad d e Santo D om ingo, quienes vieron cóm o bajaban los precios de los productos d e m ayor con sum o cuan do entraban trat es del contrabando." A si. 110 resulta extrañ o que una gran parte de los pobladores d e la colonia estuvieran en contra d e las royectadas D evastaciones Sabían que la destrucción de esos territorios iba a supon er una gran perdida, tan to para las fam ilias ás pobres com o para la aristocracia y la élite gobernante. I inajes co m o los Bardecí. Forres. Agüero. V illalobos y Tapia, en tre tros, contaban con fuertes intereses en los lugares que se querían destruir X A raíz d e la m uerte de Felipe ti. acaecida en eptiem bre de 1598. la idea de las despoblaciones s olvió a tom ar fuerza entre las autoridades de la colonia. I sta vez el asunto iba en serio pues se habían hecho nuevos nom bram ientos en la adm inistración colonial. Fue nom brado com o gob ern ador A n to n io O sorio. qu ien sustituiría en el cargo a su h erm ano D iego O sorio, fallecido en San to D om in go el 26 de octubre d e 16 0 0 N o hay dudas d e que a su llegada el nuevo presiden te gob ern ad or fue in form ad o con todo lujo d e detalles d e la situación, aunque es im probable que pudiera co n o cer las verdaderas dim ensiones del problem a M Siete m eses antes de realizar las prim eras m edidas, el nuevo gob ern ador O so rio se dirigió e n persona a la p arte n orte d e la isla o frecien d o un perdón general para todos '"Alonso O sorio fue la persona que capturó al negro de é'risróbal Pérez. A la sazón. O sorio se desem peñaba com o juez ejecutor de la ’l ierra Adentro. Al respecto vease el inform e realizado sobre los roscares de la banda norte de la colonia. Santo Dom ingo. 2_ de octubre de w AC. I Santo D om ingo 70. ramo 1. doc. 4 - 'Al respecto, ver la visita que hizo a la parte norte de la isla el \ isiiador don Rodrigo de Ribero. Santo Domingo. 1} d e enero del ISX2 A ( ¡l. Santo D om ingo 70. ram o 1. doc. 17 1m ilio Rodríguez Dem ori/i. Relacioneshistóricas Je Sanio Domingo, vol 2. Ciudad Trujillo. 194S. p.il). ! \l respecto, ver la Real l 'edula lechada en Yalladolid }ó de m ayo del 1602 . A l • I. Santo I )om m go l ramo I.doc 44 Real Cédula enviada al presidente de la Real Audiencia de la I spañola. el 11 de m arzo de 16 0*. A G I. Santo D om ingo 17. "R oberto Cassa. / listoría sorra/yavmhmYit Je la Repúblicd Dominicana, t.i. Santo Domingo. 2 0 0 }. p.201 IIISTO KI \ til NI RAL n i I IT I III O n O M IN K W O 4 1 3

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